#OPINIÓN Pío Tamayo y la Generación del 28… A 120 años de su natalicio (1/2)

Pedro Rodríguez Rojas |

Pio Tamayo forma parte de esa trilogía de tocuyanos, junto a Lisandro Alvarado y José Gil Fortoul, de los cuales es difícil decir algo que ya no se haya dicho. Pío Tamayo fue poeta, político y escritor de alta talla. Quizás su temprana muerte no permitió conocer la extensa capacidad de Pío. La mayoría de personas relacionan al poeta con la generación del 28, que le costó la prisión y la muerte, pero sería ingenuo pensar que las estrofas de aquel verso en honor a Beatriz I, reina de los estudiantes y en los que evoca la búsqueda de la libertad, fueron a traer tales consecuencias. Basta con decir que en 1928 fueron más de 200 los estudiantes detenidos y que todos a los pocos días o meses fueron puestos en libertad, entre ellos JovitoVillalba, Rómulo Betancourt, y solo Pío permaneció en prisión.Pío fue un adelantado de su época, su espíritu rebelde lo pone al descubierto en sus primeros años de juventud, la cual no encajaba en aquella ciudad conservadora de El Tocuyo. Nació Pío a finales del XIX, el 4 de marzo de 1898, fue el hijo mayor de José Antonio Tamayo Pérez y Sofía Rodríguez, por el apellido podemos ver que Pío pertenecía al abolengo tocuyano de la época. La hacienda El Callao, de las más grandes de El Tocuyo, era de la familia Tamayo Rodríguez. Sus dotes intelectuales naturales los pone a luz en estos primeros años, en 1910, con apenas 12 años, dirige el periódico El Juvenil y en 1911 el periódico Saltos Brincos y Ayacucho, junto a quienes irían a ser sus compañeros de faena político-literaria: Alcides y Hedilio Losada. Junto a Roberto Montesinos, funda en 1913 la imprenta Gil – Blas. Desde estos años, Pío Tamayo incursiona en casi todas las actividades sociales de su ciudad.

Su activa participación en los centros literarios -no solo de El Tocuyo sino también de Barquisimeto- lo hace ser mal visto por los gobiernos de la época, quienes lo presionaron a salir del país. El peso de su apellido hizo que las medidas gubernamentales no fueran más violentas, así, en 1922, sale rumbo a Puerto Rico, con la justificación de perfeccionarse en el negocio del azúcar. En el exterior no podría dejar su trabajo literario, y se pone en contacto con exiliados venezolanos. En 1923, sale rumbo a New York, luego a la Habana, Colombia, Panamá, Costa Rica, Guatemala y el Salvador. En agosto de 1926, después de cuatro años, regresa a Venezuela, y como es de suponerse los primeros meses son de entrega total a sus familiares, a Rosa Eloísa, la angustiosa novia que tanto había esperado, a sus viejos “camaradas” de El Tonel de Diógenes, pero muy poco después su verdadera vocación lo volvería a llamar.

Los hechos posteriores demuestran por si solo que su participación en los actos de la semana del estudiante, de 1928, no fue la de un simple invitado a declamar un poema: ¨ Demanda del Indio ¨, en honor a la reina Beatriz I, sino que seguramente fue uno de sus organizadores. Ante los jóvenes muchachos, la mayoría de los cuales no pasaban los 20 años, sin experiencia, ni conocimiento político, Pío Tamayo con 30 años de edad, su profunda formación política socialista, fundamentalmente en sus años en el exterior, confirman esta idea.El 13 de febrero de 1928, Pío es hecho preso y el 23 de ese mes es llevado al Castillo Libertador en Puerto Cabello, de donde sale 7 años después, solo para permitirle morir cerca de sus familiares. Desde 1929, se había agudizado su antigua sinusitis, afectando gravemente sus vías respiratorias. Sin embargo, la cárcel no aplaca sus ímpetus y hace de ésta una escuela política para sus compañeros de celda. En el año 1929, tuvo a su hermano José Manuel (Chemel) como compañero, luego al General Rafael Gabaldón y a su mejor amigo y “camarada” Alcides Losada, quien muere en 1931. Después de unos meses de residencia en Río Claro, muere en Barquisimeto el 5 de octubre de 1935. Continuará…

 

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