ONU: Pláticas de paz de Siria serán el 22 de enero

Las conversaciones de paz entre el gobierno y la oposición de Siria comenzarán el 22 de enero en Ginebra, un nuevo intento por detener un conflicto que ha dejado más de 100.000 muertos en tres años, informó el lunes la ONU.  

Los esfuerzos previos para reunir a las dos partes han sido infructuosos debido a las diferencias en torno a quién debe representar a la oposición siria, el papel a futuro que tendrá el presidente sirio Bashar Assad, y si Irán, Arabia Saudí y otras potencias regionales deben acudir a las conversaciones.

El anuncio se hizo pocos días después de que Irán y seis potencias mundiales alcanzaran un acuerdo de seis meses para reducir el programa nuclear de esa nación.

El secretario general de la ONU Ban Ki Moon exhortó al gobierno y a la oposición siria a contribuir al éxito de la reunión del 22 de enero haciendo lo necesario para reducir la violencia, permitir el acceso de la ayuda humanitaria, liberar a los detenidos y ayudar a los cientos de miles de desplazados por la guerra a regresar a sus hogares.

«La reunión de Ginebra es el vehículo para una transición pacífica que cumpla las aspiraciones legítimas de libertad y dignidad de todo el pueblo sirio y que garantice la seguridad y la protección a todas las comunidades en Siria», dijo Ban Ki Moon a la prensa en la sede de las Naciones Unidas.

Uno de los objetivos será el establecimiento de un gobierno de transición con poderes ejecutivos plenos, incluso sobre los cuerpos militares y de seguridad, señaló la ONU. Aún no se ha decidido quiénes participarán en conferencia.

Las Naciones Unidas no especificaron quién representará a la oposición siria, pero el canciller inglés dijo que el principal grupo que combate al gobierno, la Coalición Nacional Siria, participará. El grupo, que no hizo comentarios inmediatamente, tiene un control limitado sobre la amplia gama de fuerzas que combaten al ejército de Assad.

Jaled Salé, un vocero de ese grupo, dijo que no han decidido a quién mandarán pero se mantienen firmes en su rechazo a que Irán sea invitado.

Irán, un férreo aliado de Assad, le ha dado importante apoyo económico y se cree que le ha enviado consejeros militares, entrenado a milicianos pro gubernamentales y dirigido a uno de sus satélites, el grupo chií musulmán Jezbolá, a pelear al lado de las tropas del gobierno.

«Queremos una reunión exitosa y no nos interesa perder el tiempo. No queremos ir a una conferencia que justifique la muerte de más sirios», dijo.

«En este momento puedo decir que no damos la bienvenida a que Irán acuda a la reunión. Si cambian sus posiciones, se retiran y dejan de matar sirios comenzaremos a hablar de la posibilidad de que vayan», agregó.

El ministerio de Relaciones Exteriores de Siria indicó en una carta a Ban que el fin del apoyo a los que llama «grupos terroristas» es «crucial para el éxito de cualquier solución política a la crisis de Siria y para dar credibilidad a ese proceso a los ojos del pueblo sirio».