Si falta el pernil… hay pollo al horno

Con la llegada de la temporada decembrina, los venezolanos han comenzado una carrera de obstáculos para que en sus hogares no falten las tradiciones navideñas, aun cuando se vive una acentuada escasez y un índice inflacionario que se ubica en 64.3% según el Fondo Monetario Internacional.

Los acostumbrados estrenos y reparaciones en las casas, dejaron de ser prioridad para muchos. Sin embargo, la cena de Navidad y Año Nuevo, junto a la posibilidad de adornar los hogares para darle un aire diferente, son parte de lo que todavía esperan mantener.

Por estos días, los ciudadanos comienzan a visitar los mercados en busca de los ingredientes para las hallacas, y a escudriñar en diferentes comercios las opciones más económicas para el esperado arbolito donde reposan los regalos de la familia.

 

Un sueldo mínimo no alcanza para la cena

 

Sin incluir el 15% de aumento decretado en días recientes por el presidente Nicolás Maduro, con vigencia a partir del primero de diciembre, el sueldo mínimo ubicado –hasta ahora- en 4.245 bolívares, no será suficiente para costear la cena navideña.

La cantidad y calidad de los ingredientes será factor determinante en esta ocasión, tomando en cuenta dos factores. El primero de ellos es que el precio de los productos regulados está muy por encima de la oferta en el mercado y, por si fuera poco, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), reconoce que Venezuela es el país latino donde los costos de los alimentos suben aceleradamente.

En un recorrido por uno de los mercados más populares de Barquisimeto, los vendedores reconocieron que los consumidores no se han activado en la compra de ingredientes.

La cuenta para hacer hallacas asciende. Desde las hojas de plátano en 20 bolívares el kilo, unos 80 bolívares el hilo pabilo, las aceitunas, alcaparras y encurtidos a 100 el kilo, y otros 200 el kilo de pasas, hasta las carnes que utilizan regularmente: pulpa, muchacho cuadrado o chocozuela, que venden en más de 200 bolívares el kilo, pese a que el precio de carne de res de primera en Gaceta Oficial (2013), es de 27,29… toda una ficción.

Otro infaltable en la mesa es el pan de jamón, que en la mayoría de las panaderías cuesta 350 bolívares, y según estimaciones de la Federación Venezolana de Industriales del Pan, aumentará en diciembre con la llegada de ingredientes (como aceitunas y pasas) a precio nuevo.
Y aunque el Estado ha dicho que el Plan Navidades Felices 2014 distribuirá unas 20 toneladas de pernil a 80 bolívares el kilo, la realidad es que pocos tienen acceso o logran soportar largas colas bajo el sol inclemente para comprarlo a este precio y, por el contrario, deben presupuestar 260 bolívares por kilo.

 

El venezolano desarrolla su creatividad

 

Frente a los altos precios de los ingredientes que conforman la acostumbrada cena de Navidad y Año Nuevo, los venezolanos han iniciado una interesante búsqueda de alternativas para sentarse en la mesa, como de costumbre, junto a la familia.

Al hacer una consulta a los compradores, reconocieron que los costos sobrepasan sus ingresos, por lo que han decidido variar sus recetas.
Hay quienes reemplazarán las hallacas por bollos de carne, aunque a pesar de la crisis, existen ciertas regiones del país donde se podrá mantener la tradición, tal es el caso de los Andes y sus hallacas de caraotas, con las cuales se abaratan costos al no tener que preparar el tradicional guiso con diversidad de ingredientes.

Por otra parte, hay diversas opciones para desplazar el pernil de la mesa. Hay quienes prepararán pavo relleno, otros un pollo al horno, y hasta chuletas de cochino en salsa negra.

La torta negra como el postre de los encuentros de Navidad, encuentra alternativas en la torta de pan, o una de zanahoria con maní.
Y si de bebidas se trata, el típico “ponche crema” con base de ron, tiene una segunda versión con la conocida “leche de burra”, realizada con cocuy, bebida que además está declarada como Patrimonio Cultural del estado Lara, y Patrimonio Cultural y Ancestral de Venezuela.

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