22 días sin gas en Juan de Villegas

Mariángel Massiah | Fotos: Juan Brito |

Una vez más la avenida Florencio Jiménez, a la altura del barrio El Tostao, fue obstaculizada por miembros de la comunidad, quienes ya tienen una semana ejecutando estas acciones de calle para exigir la distribución del servicio de gas dentro de la zona.

Más de 22 días tienen los camiones que distribuyen gas sin visitar a las comunidades de la parroquia Juan de Villegas. Por esta razón, desde hace una semana, a diario, los miembros de la comunidad 19 de Abril se encaminaban a la autopista a reclamar.

No obstante,  la protesta que se presentó el día de ayer fue ejemplo de unión ciudadana. Para hacer cumplir sus derechos, habitantes de los sectores Isla Perdida, 19 de Abril, El Tostao, Villas del Sol, Doña Juana y El Tigral se dirigieron con sus bombonas de gas a trancar el paso vehicular en la avenida Florencio Jiménez.

“Simplemente nos cansamos. Veíamos cómo a diario nuestros vecinos venían a protestar por un problema en común que nos afecta a todos y decidimos que nosotros mismos tenemos que luchar para que se cumplan nuestros derechos, nadie llegará a auxiliarnos si no tomamos acciones. Es primera vez que vengo a protestar y acá seguiremos hasta que veamos el gas llegar a la zona”, expresó Nora Urbina.

Katiuska Morles para solventar la situación de escasez de gas en su hogar, optó por cocinar con leña, pero aquella opción quedó descartada cuando sus tres hijos menores de edad se enfermaron a causa del humo. Igualmente, detalla que el peor padecimiento es el hambre al cual se encuentran sometidos por no tener con qué cocinar.

“Desde ayer estoy protestando. El día de hoy me vine sin siquiera desayunar, yo tengo problemas con el azúcar y acá estoy arriesgando mi vida y mi salud porque es la manera de exigir nuestros derechos. Lo más triste de todo este caso es que hoy no pude enviar a mis niños a la escuela, porque no tenía con qué cocinarles el desayuno”.

“¡Queremos gas!”, se escuchaba a lo largo y ancho de la tranca. Pero no todos estaban contentos con su ejecución. Más de un kilómetro de cola se observaba por parte de  choferes que esperaban que la vía se abriera y, ante el desespero mostraron sus descontento e indignación.

“Qué culpa tengo yo de que ustedes no tengan gas, están violando mi derecho al libre tránsito”, expresó un chofer; frase que fue suficiente para que se creara una larga disputa entre protestantes y transportistas.

A pesar de todas las irregularidades, los habitantes de la zona no abandonaron sus puestos en la batalla por exigir que se normalice un servicio indispensable, el cual no debería faltar en ningún hogar.

“Molestos estamos todos. No solo por el gas, la situación del país nos tiene así, ya tuvimos suficiente con la escasez, la inflación y la inseguridad; pero nos unimos todos a protestar por la falta de gas, porque es algo que  podemos cambiar a través de acciones de calle”, indicó Lesbia Bohórquez.

 

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