Inspectoría del Trabajo fue notificada sobre cese de circulación

Mariángel Durán | Foto: Karen Paradas |
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La falta de materia prima, en su mayoría importada de otras naciones, afecta la operatividad normal de cualquier empresa. EL IMPULSO requiere de un insumo esencial para la circulación de su producto impreso: papel periódico, el cual llega al país a través del Complejo Editorial Alfredo Maneiro, ente creado por el Gobierno venezolano en mayo de 2013 para la importación y venta de ese rubro fundamental para los medios impresos nacionales.

Las dificultades para la obtención de este recurso han sido denunciadas públicamente por parte de la directiva de este rotativo desde hace varios meses. En noviembre de 2016 se advirtió sobre la gravedad del abastecimiento del papel, prácticamente escaso, hasta que a finales del mes de diciembre de 2016 se agotó la última bobina y el día 31 circuló la última edición impresa.

El inminente cese de circulación forzó el establecimiento de un plan de contingencia, propuesto por los representantes de la empresa y respaldado por los trabajadores en asamblea convocada por la delegatura local del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP), con el cual se busca garantizar la estabilidad laboral de los empleados durante un lapso de 15 días.

Lo contemplado en el acuerdo fue notificado este lunes 2 de enero ante la sede José Pío Tamayo de la Inspectoría del Trabajo del estado Lara, mediante un documento suscrito por el director de la C.A. EL IMPULSO, arquitecto Juan Manuel Carmona.

En la comunicación se detalla que “a la presente fecha, esta entidad de trabajo ha agotado de manera definitiva los inventarios de papel” y acto seguido se explica cómo será la forma de trabajar en los próximos 15 días del mes de enero.

“No obstante lo anterior, la C.A. EL IMPULSO se encuentra haciendo sus mejores esfuerzos para continuar sus operaciones, ratificando nuestro compromiso de seguir trabajando por el país y mantener informados a todos los venezolanos”.

La carta fue consignada por el gerente de Desarrollo Humano y Organizacional, Edward Rojas, quien estuvo acompañado por los delegados sindicales Francisco Vega Riera y Mariángel Durán. La misma fue recibida por una funcionaria del Área de Recepción de Documentos, quien aseguró que sería incluida en un “archivo de correspondencias” dirigidas al actual inspector del trabajo.

En manos de un tercero

La situación que desde el pasado 31 de diciembre de 2016 modificó las condiciones de los trabajadores de esta casa editorial es originada por un tercero: el Complejo Editorial Alfredo Maneiro, reiteró el delegado sindical Francisco Vega Riera.

“El patrono nos hace saber en las reuniones entre las partes signatarias de nuestra Convención Colectiva, que las comunicaciones con el Complejo Editorial Alfredo Maneiro para la adquisición y el despacho del papel se producen de forma escueta y poco clara”, explicó.

“Las transacciones se producen en sus términos y esa permanente incertidumbre sobre con cuánto papel se va a contar ha motivado reducciones en la paginación y ajustes en el tiraje hasta este punto al que hemos llegado: el cese de circulación. Esto, lejos de afectar sólo a un patrono, deja en incertidumbre a 180 trabajadores y sus familias. Hay áreas en las que las funciones quedan muy reducidas o deben modificarse de forma temporal”.

Hoy el secretario general del SNTP, Marco Ruiz, entregará comunicaciones ante el Complejo Maneiro, Defensoría del Pueblo y Fiscalía General de la República, en Caracas.

 

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