FOTOS: Fuentes ornamentales sin agua ni atención

Hugo J. Boscán | Fotos: Karen Paradas |

La capital larense se ha destacado por el ordenamiento de su nomenclatura, las áreas verdes y sus parques, y los últimos años por las fuentes de agua en algunas de sus redomas. Lamentablemente, con el argumento de la carencia de recursos económicos en el organismo al que corresponde, últimamente la ciudadanía, así como también quienes nos visitan, se han percatado de la falta de mantenimiento, traducido en pérdida del atractivo para el que fueron proyectadas.

“Nadie se ocupa de esta redoma que es la puerta de entrada a la ciudad desde el centro”, manifestó el conductor de un vehículo en el distribuidor Veragacha de la autopista Centroccidental Rafael Caldera.

En efecto, toda la redoma se encuentra completamente enmontada, con las pocas plantas de trinitarias y otras especies sobrevivientes a la sequía cubierta por la maleza, mientras que de la fuente allí instalada no queda prácticamente nada.

Lo mismo ocurre con las dos existentes en el distribuidor San Francisco, al oeste, cuyas fuentes, hasta donde se tiene memoria, nunca funcionaron.

Del sistema de tuberías y mangueras encargadas de impulsar el agua sólo quedan restos oxidados y apenas oscuros pisos multicolores. En varias ocasiones, desde la alcaldía de Iribarren, se han anunciado planes de recuperación de esos espacios destinados a dar la bienvenida a quienes llegan a la ciudad procedentes del oeste, pero todo se quedó en el anuncio.

Incluso, en algunas oportunidades se han visto allí manadas de chivos devorando la hierba que cubre las plantas ornamentales alguna vez sembrada pero nunca regadas. Pero si no han recibido el necesario mantenimiento las fuentes de los distribuidores Veragacha y San Francisco, en las entradas este y oeste de Barquisimeto, mejor suerte no han corrido las fuentes instaladas en sectores más céntricos de la ciudad.

Un ejemplo de ellos es la ubicada en la redoma de la avenida Vargas, intersección con Los Abogados, la cual, ni siquiera porque allí se encuentra una imagen de la patrona de los larenses, la Divina Pastora, tiene la  necesaria atención desde EMICA, algo de lo que puede percatarse cualquier persona que se acerque.

La fuente apenas si funcionaría algunos días, muy pocos, posteriores a su instalación, y el espejo de agua no exhibe nada claro sino una capa verde y mal oliente a causa de la falta de movimiento o cambio frecuente.

“Eso quedó en un criadero de zancudos que no deja buenos olores”, manifestó un trabajador de la cercana Unidad Sanitaria. Otra de las fuentes ornamentales inactivas de la ciudad es la ubicada en el monumento a la Hermandad Ítalo Venezolana, en la intersección de las avenidas Venezuela y Los Leones, inaugurada en junio de 1989 como reconocimiento a las buenas relaciones entre las dos naciones europea y suramericana.

Durante el anterior gobierno municipal, el parque a su alrededor fue objeto de una profunda remodelación que incluyó la instalación de una fuente multicolor. Durante las noches, muchas familias acudían al lugar a presenciar el juego de colores que parecían brotar de las aguas, pero, como ocurre con mucha frecuencia en nuestro país, duró muy poco y ante una avería del sistema, se apagó definitivamente.

Desde EMICA se informó la inversión de 15 millones 500 mil bolívares en la recuperación de plazoletas

de la ciudad. Entre las mismas se encuentran la fuente de las plazas Bolívar, la de la Divina Pastora y la ubicada en la Macario Yépez. Para el 2017 se tienen previstos trabajos en la fuente de la Venezuela con Leones, la de El Bombero, en el parque Cardenalito del Oeste, que será trasladada de la vía a El Ujano al nuevo sitio, así como la rehabilitación de la ubicada en el paseo Los Abuelos, avenida Libertador.

También se informa de mantenimiento semanal a varias fuentes como la de la redoma de la urbanización Los Libertadores, paseo Juan Guillermo Iribarren y plaza Las Madres, frente al aeropuerto.

 

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