FOTOS: Continúan mafias en el cementerio del Oeste

Mariángel Massiah | Fotos: Stiven Valecillos |
CEMENTERIO VIEJO. 27/03/2017 FOTO: STIVEN VALECILLOS

La profanación y hurto de tumbas en el Cementerio Municipal de Iribarren (Nuevo), ubicado al oeste de la ciudad, fue un tema altamente denunciado el pasado año. Sin embargo, el actual panorama de la institución no demuestra una mejoría de sus condiciones.

A principios de esta semana fue violentando el panteón de la familia Canela Mendoza, donde descansaban los restos de Pablo Canela, uno de los músicos populares tocuyanos de mayor arraigo; su esposa y dos de sus hijos.

Jairo Canela, hijo de Pablo Canela, al momento que llegó, encontró el mausoleo de sus familiares totalmente destrozado. Las urnas estaban sacadas de la fosa y las habían abierto; y los huesos de sus parientes se encontraban regados por todo el lugar.

“Uno debería venir tranquilamente a visitar a sus familiares pero lo inseguro que se ha vuelto el lugar nos detiene. No podemos negar que los directivos del cementerio nos atendieron y nos van a resolver, pero quiero abogar en nombre de todos los que llegan a visitar a sus familiares y encuentran sus huesitos esparcidos por todo el camposanto”, expresó Jairo Canela con su voz quebrantada por la tristeza que lo invadía.

Relatos como estos abundan en el camposanto también llamado cementerio nuevo. Periodistas de EL IMPULSO visitaron el lugar para constatar su situación actual.

Campo de guerra

Evidentemente como indicó Jairo Canela, el cementerio parece un “campo de guerra”.
A pesar de que la entrada del camposanto tiene un gran número de trabajadores que se encargan de la limpieza y desmalezamiento de las áreas verdes, a 400 metros del corredor principal la escena es sobrecogedora.

Al menos 60% de los mausoleos en esa zona están desvalijados. En los casos menos graves sólo fue robado el planchón de los panteones. Por otro lado, las urnas fueron saqueadas y sacadas de su lugar, lo que ocasiona que alrededor del sitio se encuentran algunos restos de tela, cabello o huesos del difunto que allí “descansaba”. Lo sorprendente del hecho es que no solo se presenta en algunos puntos específicos, gran parte del camposanto se observa como si existiera un constante saqueo de tumbas. Las botellas de bebidas y colillas de cigarros son igualmente aspectos predominantes; al igual que el alto nivel de la maleza que en ocasiones reviste los mausoleos enteros.

Continúan las mafias

Un trabajador del cementerio, quien no quiso decir su nombre por miedo a represalias, aseguró que una parte de este crimen se le atribuye a un grupo que solo tiene dos meses dedicados a la sepultura de los cadáveres. Este sujeto detalló que hay un par de cooperativas que tienen años dedicadas a la limpieza, fabricación de planchas y entierro; pero desde el momento que ingresó el actual director, Gilbert Verde, llegaron unos sujetos a adueñarse del negocio.

“Nosotros cobramos el servicio en 40.000 bolívares porque tan solo la plancha nos cuesta 25.000 mandarla a fabricar. Esta gente ofrece el servicio en 25.000 porque las planchas las roban de los panteones más antiguos, les borran el nombre de los difuntos y las venden como nuevas (…) No queremos culpar a nadie pero los directores deben estar conscientes de que estas mafias existen y aun no han hecho nada para detenerlas”, recalcó.

Recuperar espacios

El director de los cementerios municipales de Iribarren, Gilbert Verde, comentó que se encuentran en un proceso de investigación sobre los grupos que se dedican a la profanación y robo de las tumbas.

Informó que actualmente se dedican a una jornada de limpieza profunda y que en los próximos días iniciará la recuperación de las fosas dañadas. “Lamentablemente la situación país genera empleos improvisados y ahí es donde llega un tercero que no pertenece ni a las cooperativas, a cobrarle ilegalmente a los usuarios y los abordan apenas entran como si este espacio fuese un mercado. Lamentablemente no es una situación que solo nos afecte a nosotros, esto se está evidenciando en los camposantos de todo el país”.

Ante eso, según Verde, han tratado de corregir la irregularidad exigiendo un procedimiento administrativo a cualquiera que intente realizar algún trabajo dentro del cementerio.

Verde destacó que a corto plazo la dirección del cementerio trabajará en un proyecto de columbarios que permitirán que en los terrenos de permanencia temporal, el difunto pueda ser cremado y trasladado hacia un sepulcro. “Nuestra meta es lograr la oxigenación del camposanto para poder recuperar espacios (…) De la noche a la mañana no se pueden lograr todos los cambios pero es algo en lo que venimos trabajando”.

 

PUBLICIDAD

Comentarios

Comentarios

Comentarios