Fantasía la criptomoneda de Maduro

Pacífico Sánchez | Foto: Archivo |

Cuando estaba bullendo la olla petrolera con la detención de Eulogio del Pino y Nelson Martínez, exministro de Petróleo y expresidente de PDVSA y Citgo, dentro del grupo de 65 gerentes de esa empresa, el Presidente de la República, Nicolás Maduro, sacó a relucir su más novedosa creación: la criptomoneda que, pomposamente, ha denominado “Petro”.

He estudiado este tema a fondo, dijo en su programa de televisión dominical. Venezuela  ha implementado un sistema de criptomoneda para avanzar en materia de soberanía monetaria y hacer sus transacciones financieras para vencer el bloqueo financiero.

Esto nos va a permitir avanzar hacia nuevos financiamientos internacionales para el desarrollo económico y social del país.

Luego se refirió a la creación de un observatorio de blockchain (libro contable público y descentralizado) adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología, que hará las funciones de base institucional política y jurídica para la criptomoneda venezolana.

Será ésta una agrupación de 50 especialistas  en tecnología, economía, finanzas, legal, área monetaria y mediática.

EL IMPULSO requirió la opinión de los doctores Héctor Mantilla, coordinador de análisis económico de la Asamblea Nacional y profesor de la Universidad Central de Venezuela; y Edgar Urbáez, docente, exlegislador y analista económico, para determinar las posibilidades que puede tener esa criptomoneda en estos momentos cuando según el Fondo Monetario Internacional (FMI) nuestro país tendrá una inflación para fin de año de 652,7 por ciento y de un desconsiderado 2.349 por ciento para el año que arrancará dentro de veinticinco días, además del peso de una deuda de más de 150 mil millones de dólares, sanciones a funcionarios de alto nivel que impiden el refinanciamiento de esa deuda y, desde luego, una crisis económica que ha traído y sigue causando estragos en la población.

Ilusión y fantasía

El Dr. Mantilla, inmediatamente, considera que es una simple ilusión.

No tiene ningún sentido ese anuncio, explicó. El problema no consiste es sacar la moneda virtual, sino quién la va a aceptar porque el propósito que ha expuesto es que será para realizar las transacciones que requiere el país. Ahora bien, si pretende importar con esa figura monetaria, ¿quién le va a aceptar los pagos, partiendo de la base que éstos son sustentables en reservas petroleras y gas, o en oro y diamantes?  Quien vende productos como los que necesita Venezuela, lo que quiere recibir es dinero en efectivo.

Definitivamente, es un invento que no tiene sentido.

Pienso que esa fantasía le sobrevino cuando él estaba pensando tal vez en el Bitcoin; pero,  cuando vaya a pagar la deuda externa o las importaciones, tendrá que recobrar la realidad, que es otra, que todas las transacciones hay que hacerlas con divisas. Lo que está demostrando es que no quiere reconocer que todo lo que está pasando en materia económica es su responsabilidad.

Otro ensayo

Eso de una moneda virtual es otro ensayo del Gobierno, declaró el Dr. Urbáez. Todos los ensayos en materia monetaria que ha hecho le han fracasado.  Venezuela no está preparada para el nuevo sistema monetario que ha anunciado el jefe del Ejecutivo. Ese sistema tecnológico no está dentro de la capacidad del Gobierno para controlarlo. Es un tipo de moneda que se ha venido ensayando, pero sobre el cual no es fácil ejercer control. Y mucho menos se puede hacerlo dentro de una economía completamente devastada como la nuestra.

Ya hemos visto cómo el Presidente de la República fracasó con la incorporación de un nuevo cono monetario. Lo mismo ha pasado con la sustitución del  dólar por  yuanes, rublos,  rupias,  que son monedas que se encuentran  muy lejos de la cultura financiera venezolana.  Y ha sido un rotundo fracaso todo lo que se ha hecho con los tipos de cambio que tiene el sistema monetario venezolano.

Con este nuevo sistema denominado Petro, la torta decembrina que trata de colocar  es fenomenal.

Considera el Dr. Urbáez que el régimen venezolano viene pareciéndose a lo que en el pasado se llamó Los Chicago boys,  que estuvo de moda cuando el Presidente Herrera Campins, que concibieron  la manipulación de la moneda.

En este sentido se cometen varios errores dentro de esa política de Maduro. Primero, no se puede manipular la moneda para escapar a los problemas que tiene el Gobierno ante la incapacidad para poder cumplir con sus obligaciones y lograr el refinanciamiento de la deuda.

Segundo, el salario no se protege a través de dinero electrónico, sino trabajando para producir más bienes y servicios, para que el precio de los productos tenga relación con la estructura de costos.

Tercero, con petróleo, gas, diamantes y oro, que son recursos naturales, que se encuentran debajo de la tierra,  no existe una contabilidad exacta y, en consecuencia, se presenta una situación incierta. Distinto es que tenga el Gobierno las barras de oro en las bóvedas del Banco Central de Venezuela. No es fácil que llegue a presentar algunas toneladas de diamantes que sean extraídas de la noche a la mañana en el Arco minero. Y difícil es que también pueda garantizar los volúmenes de gas y petróleo que pueda obtener cuando sabemos que la industria petrolera se encuentra en situación precaria en estos momentos.

Cuarto.  En caso de que esa moneda se haga realidad, el Gobierno tendrá que hacer muchas regulaciones de acuerdo con el mercado financiero venezolano.

Y lo más importante, es que el Presidente de la República lanzó una moneda inexistente, que nadie sabe cómo va a funcionar, cuáles son las implicaciones internacionales, sobre qué productos se utilizará y, en fin, lo que está planteando es un nuevo viacrucis..

En mi condición de economista no veo ninguna seguridad en  este sistema en un país que tiene la peor economía organizada en el mundo, la peor crisis económica  y los peores presagios para fin de año y el año que viene por la inflación que cada día alcanza mayor altura.

Es de recordar que Hugo Chávez en cierto momento anunció una nueva moneda, el Sucre, que fue más ideológica que económica, ya que lo hizo cuando se proyectaba la integración. Pero, ese proyecto nunca fue llevado a la Asamblea Nacional, que es la que tiene la facultad de aprobar modificaciones en lo que respecta al signo monetario del país.

 

 

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