#OPINIÓN Causa y efecto… cargo y abono (I)

Maximiliano Pérez | Ilustración: Victoria Peña |

En física, el término causalidad describe la relación entre causas y efectos, es fundamental
en todas las ciencias naturales. En términos generales, la causalidad puede ser estudiada
desde varias perspectivas: la filosófica, la de la computación y la estadística.

En física clásica se asumía que todos los eventos están causados por otros anteriores y que
dicha causalidad es expresable en términos de leyes de la naturaleza. Dicha pretensión llegó a su punto más alto en la afirmación de Pierre Simón Laplace (28-3-1749 / 5-3-1827) quien fue un astrónomo, físico y matemático francés. Laplace afirmó que si se conoce el estado actual del mundo con total precisión, uno puede predecir cualquier evento en el futuro. Esta perspectiva se conoce como determinismo o más precisamente determinismo causal.

El concepto de economía deriva del griego y significa “administración de una casa o
familia.” Es la ciencia que estudia los recursos, la creación de riqueza y la producción,
distribución y consumo de bienes y servicios, para satisfacer las necesidades humanas. Al
sistema de producción, distribución, comercio y consumo de bienes y servicios de una
sociedad o de un país.

La contabilidad es una disciplina basada en la elaboración, coordinación y estructuración en
libros y registros que dan cuenta de la composición cualitativa y cuantitativa del patrimonio
de las personas jurídicas y naturales, así como de las operaciones que modifican la
estructura de dicho patrimonio.

En un sistema contable opera inexorablemente la teoría del cargo y del abono; se refiere al
efecto que tienen las transacciones comerciales sobre la ecuación patrimonial (algunos
autores utilizan también los términos ecuación de balance, ecuación contable
fundamental, ecuación de situación, ecuación básica, ecuación de las cuentas
reales o ecuación de las cuentas patrimoniales).

Cada transacción afecta el balance, cambia los valores en el patrimonio sin alterar el equilibrio de la oposición.

La teoría del cargo y del abono: “No hay cargo sin abono, no abono sin cargo”, es el conjunto de reglas que basadas en las leyes del equilibrio patrimonial, permiten el registro del capital y demás hechos contables a través de un sistema de cuentas Patrimonio (compuesto por los bienes, derechos y obligaciones del sujeto económico. Se emplea esta expresión para referirse a la suma de los  aportes de los propietarios modificada por los resultados de operación de  la  empresa, es decir, es el capital social más la utilidad o menos la pérdida).

En cada una de esas transacciones, actúan por lo menos dos cuentas. Con base en la causa y el efecto, se instituyeron las siguientes reglas. Toda cuenta del Activo debe empezar con un cargo, es decir, con una anotación en el debe. Toda cuenta del Pasivo debe comenzar  con un abono, o sea, con una anotación en el haber. La cuenta del Capital debe empezar con un abono, es decir, con una anotación en el haber.

Reglas de cargo y abono para cuentas de Balance:

Se debe cargar cuando: aumenta el activo; disminuye el pasivo y cuando disminuye el capital.

Se debe abonar cuando: disminuye el activo; aumenta el pasivo y cuando aumenta el capital.

No hay deudor sin acreedor, ni acreedor sin deudor.

Toda persona que recibe debe a la persona que da o entrega…

“En la Tierra hay suficiente para satisfacer las necesidades de todos, pero no tanto como
para satisfacer la avaricia de algunos”. Gandhi. (Continuará).

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