#OPINIÓN El espíritu de la Navidad (Parte II) #4Dic

William Amaro | Ilustración : Victoria Peña |

El concepto de espíritu claro y preciso no lo encontramos en diccionarios, bibliotecas o en la mente de filósofos o profesionales de la auto estima. ¡No!. La definición exacta y verdadera del término espíritu la encontramos en la mente de DIOS, expuesto en las SAGRADAS ESCRITURAS. Allí, se expone infinidad de veces la palabra espíritu o Espíritu. Cuando es con mayúscula, se refiere a la tercera persona de la deidad, al ESPÍRITU SANTO y cuando lo encontramos con minúscula, se refiere a una perspectiva emocional e intelectiva en el ser humano. Asociado a la capacidad de sentir, pensar y por ende actuar.

Es por ello que es fácil y accesible entender que la palabra espíritu (en minúscula) y consecuentemente su concepto o definición se entiende perfectamente. Los seres humanos de acuerdo a nuestra educación, a los valores morales o espirituales heredados o aprendidos, vamos a portar un espíritu crítico, espíritu vengativo, un espíritu noble, apacible o refinado. Wikipedia tiene una definición que me gusta y más o menos apunta a lo que deseamos exponer. “El espíritu humano incluye nuestro intelecto, emociones, miedos, pasiones, y creatividad. El espíritu humano es la ‘persona real’, el verdadero núcleo del ser humano, el lugar esencial de la existencia. Cuando una persona acepta a Jesucristo como su salvador, es su espíritu el que es transformado mientras comienzan a ser ‘nuevas criaturas’ para Jesucristo” ¿Cómo les parece?

En el Nuevo Testamento el uso por Dios de la palabra espíritu viene del griego pnéuma. Y en pasajes como Rom. 8:15 “Pues no habéis recibido un espíritu de esclavitud para volver otra vez al temor, sino que habéis recibido un espíritu de adopción como hijos, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!”. En 1Cor. 4:21 dice. ” ¿Qué queréis? ¿Iré a vosotros con vara, o con amor y espíritu de mansedumbre?” Y en 1Juan 4:6. “Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye. En esto conocemos el espíritu de la verdad y el espíritu del error.” Es evidente que en estos versículos como en muchos otros Dios está refiriéndose a la “actitud”, “disposición de ánimo” o “estado de sentimientos”. Usándolos para varios aspectos de la personalidad.

El escritor Alfredo Campechano resume el amor de Dios por Ud. y por mí así. Lo cual debería mover nuestro espíritu navideño. “Dios manifiesta su buena voluntad con el hombre, a fin de cerrar la brecha que el pecado abrió, reparar las relaciones con sus hijos descarriados y darles vida y felicidad” Entonces, el espíritu de la navidad es sin lugar a dudas un sentimiento, una idea, un concepto, una vivencia diaria, una parte activa de tu personalidad que se manifiesta en tu vida y que se transforma en adoración, fe, confianza y esperanza en Cristo Jesús.

Sigue diciendo el mencionado escritor “Cuando sientes que sería mejor que la tierra se abriera bajo tus pies y te ocultase…cuando lloras en silencio…cuando el dolor oprime tu pecho…cuando ríes y cuando sufres…cuando amas y deprecias. Cuando te comportas nada mas como humano, Dios está a tu lado con una sonrisa amplia en tu alegría o con los ojos llorosos en tu tristeza”. Ese, es el espíritu de la Navidad que debe aflorar permanentemente en nuestras vidas. Hasta la semana próxima Dios mediante por la WEB.

 

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