#GALERÍA 8.45 p.m |Áreas deprimentes del Hospital Central de Barquisimeto que deben ser visitadas por comisionados de la ONU #14Mar

Texto y fotos: Juan Diego Vílchez Valbuena @jdvilchez |

«Aquí no hay nada, todo debemos comprarlo… ni medicinas para el dolor que es tan básico cuando hay enfermos», se escuchó a pocos metros de la entrada de familiares, entre quienes esperan allí por ingresar y turnarse el cuidado de algún paciente. Era la señora Amanda Álvarez, quien tiene un pariente recluido en el Hospital Central Universitario Antonio María Pineda (HCUAMP) de Barquisimeto, donde la emergencia humanitaria compleja deprime a aquellos que, en medio de las circunstancias, no tienen para comprar algún remedio contra sus dolencias.

Ahí, a escasos pasos, un grupo de personas sentadas en plena acera y con un poco de iluminación, espera frente a la emergencia del centro asistencial, alguna información sobre su pariente.

Ellos, al igual que muchos, sienten y padecen a diario, la trágica situación de un país sumergido -según las organizaciones no gubernamentales- en un drama constante por falta de alimentos y medicinas.

«Hoy cuando entré a la emergencia, vi que estaban limpiando todo. No parecía lo que habíamos visto hace una semana; todo está muy decente…», comentó mientras comía una arepa con queso, Julio Torres, un joven de 23 años que tiene a su tía recibiendo atención de quienes hoy son héroes de la medicina.

Él está consciente de lo que ocurre allí. Aunque parecía estar tranquilo, mostraba un poco de preocupación… se veía en su ojos que el hecho de buscar dinero para cualquier eventualidad no sería fácil. «Ayer miércoles debimos comprar una solución porque las que habían traído, apenas duraron para cinco personas», relató.

Una larga noche y a la espera

A las afueras del Hospital Central Universitario Antonio María Pineda, la noche da la sensación de tranquilidad, pero no es así: hay escenas de tristeza y también de solidaridad. A ratos, llegan ambulancias y almas bondadosas a regalar una arepa con un poco de jugo, siempre a la vista de los oficiales de seguridad, que con su ojo entrenado, detectan si hay algún extraño rondando la zona. Ya conocen a quienes llevan día y noche allí a la espera de que den de alta a sus familiares.

A las 8.35 p.m. de este jueves 14 de marzo, EL IMPULSO ingresó al principal centro asistencial de Centroccidente. Por donde entran los familiares, comenzó el recorrido entre dos realidades: la remodelación apresurada de planta baja y aquellas zonas, que son imposibles de recuperar en tan corto tiempo.

¿El propósito? Se tiene prevista la visita de la delegación enviada a Venezuela por la Alta Comisionada de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para los Derechos Humanos , Michelle Bachelet, a fin de constatar la situación de emergencia humanitaria compleja que atraviesa la nación petrolera.

Hasta los momentos no se ha informado sobre la visita oficial de los delegados de derechos humanos a Barquisimeto, al menos, al personal no se les ha informado.

Planta baja como nueva

Las imágenes que circularon en las redes sociales sobre la remodelación de ciertas áreas del HCUAMP y los container con insumos médicos, daban fe  sobre las intenciones de las autoridades de Salud de Lara de retocar aquellas imperfecciones antes de la llegada de los funcionarios de la ONU.

Todo pareciera que solo sería por Emergencia donde harían el recorrido previsto para este sábado 16 de marzo.

Emergencia Obstétrica, Radiología (que requiere atención inmediata según el personal de enfermería), y de Adultos, situada en planta baja, son retocadas por personal que trabaja contra el tiempo, pues todo debe quedar en perfectas condiciones y limpio (desde muy temprano habían quitado el sucio e, incluso, echado agua a la morgue).

Sin embargo, debajo de esa remodelación, están las huellas de luminarias quemadas, paredes sin pintar desde hace tiempo y un enorme hueco en el techo fue tapado en uno de los pasillos que lleva a la Emergencia.

Insumos ausentes y, posiblemente, presentes en los próximos días

En esa zona, todos están vigilantes y garantes de que, lo encomendado, sea cumplido a cabalidad, sin importar el trasnocho.

Pero, según los médicos, siguen faltando insumos. «Realmente no ha llegado nada, seguro lo están guardando para cuando llegue la comisión de la ONU y sacarlo el sábado. Falta hasta la solución más básica», al menos, para 100 paciente, lo que traen son cinco soluciones, comentó una persona a quien se le resguarda su identidad por temor a represalias y en respeto a la Ley del Ejercicio Periodístico.

«La mayoría de los pacientes deben buscarla (la solución), especialmente si van a quirófano. En el día de hoy, solo hay dos antibióticos (Amikacina y Metronidazol). Están ausentes las sondas urinarias (catéter), compresas… y a veces hay pocas gasas», dijo.

Y sobre los exámenes de laboratorio solo hacen de orina y VDRL. «En imágenes solo hay para ecos, pues no hay tomógrafos, a pesar de que hace años había, pero nunca los repararon. No hay resonancia magnética, los equipos de radioterapia a pesar que cuentan con una infraestructura para atender a los pacientes oncológicos, no está funcionando. Tampoco hay cirugía, ni siquiera la electiva, porque están muy irregulares y solo se operan a quienes vienen de emergencia, incluso, deben traer todos los insumos», enumeró.

Por donde no pasarían a la delegación

Antes de visitar el resto de los pisos, se veían los implementos de remodelación colocados en planta baja. De hecho, personal de Salud hizo un recorrido la noche de este jueves para constatar los avances.

Solo hasta ahí, llegarían los funcionarios de la ONU, porque la realidad observada en el segundo piso es deprimente: ascensores con mugre, baños con mal olor, aire acondicionado ausente (solo la brisa que entra por las ventanas) y algunos cubículos con solo el esqueleto de las camas, sin colchón y a oscuras, constatan la emergencia humanitaria compleja en Lara.

El área de Agudos y Subagudos en el cuarto piso está clausurada. Desde hace más de seis meses está en reparación.

Y en el caso de Subagudos, lo mudaron a la zona de crónicos, pero no está en capacidad ni siquiera de atender a las personas que vienen con infartos, comentó una enfermera.

Todo eso está visible, hoy jueves 14 de marzo, en esos pisos del Hospital Central Universitario Antonio María Pineda, donde también se apreció batas clínicas lanzadas en un depósito.

Tanto en emergencia y segundo piso (Cirugía de Hombres) están personas heridas con arma de fuego y arma blanca, politraumatizados, además de aquellos que recibieron atención médico quirúrgico por apendicitis, y en Medicina Interna, personas con diabetes e hipertensos.

Así, en medio de tantas circunstancias desmoralizadoras, está el personal médico y de enfermería que trabajan con los pocos insumos existentes. Ellos, hacen lo posible por garantizarles el derecho a la salud a los pacientes, pero a veces, hay situaciones que se escapan de las manos.

Lea más: Dotan de insumos médicos al HCUAMP ante posible visita de comisión de la ONU #14Mar

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