#OPINIÓN La rebelión de las regiones #14Abr

Juan José Ostériz | Ilustración: Victoria Peña |

El domingo pasado expusimos la “Filosofía de la Libertad” o “Cómo deben ser y actuar los ciudadanos venezolanos”, cumpliendo con el primer Eje u objetivo del Proyecto “PAÍS VENEZUELA RECONCILIADA…VÍA CONSTITUYENTE, magnífica y posible estructura para que Venezuela sea un ESTADO FEDERAL DESCENTRALIZADO (EFD) en lo Político, Económico, Social, Educativo, Cultural, Financiero, Productivo en cada Estado y Municipio y con un gobierno Nacional limitado a sus funciones que le diseñe una Asamblea Nacional Constituyente Originaria e Inédita. Además, en uno de sus libros hablan de “La Rebelión de las Reiones”.

Hoy intentaremos penetrar en esa “rebelión” que tiene una base en George Orwel, autor de la “Rebelión en la granja”.

Se trata de una fábula, metáfora o una sátira política que nos muestra que el poder puede corromper hasta la más significante de las criaturas, debido a la notoria fidelidad que tiene con el curso histórico de la Revolución Rusa y su evolución hacia el estalinismo. Fue escrita por quien fue Secretario General del Partido Comunista de Inglaterra en 1943. Se consigue, gratuitamente, todo el libro escribiendo en Google: Rebelión en la Granja y hacer clic  en: http://s14.zetaboards.com/lapunTilla/topic/6577605/1/ Así tendrá los 7 videos.

Personajes:

*Granjero Jones: dueño borracho de la granja Manor. Simboliza a Nicolas II de Rusia.

*Viejo Major: Es un cerdo sabio que quería que los animales vivieran dignamente. La rebelión de los animales se basa en sus ideas, simboliza al anciano Lenín, ideólogo de la revolución, que muere  antes de ver el triunfo de la rebelión.

*Napoleón: Un cerdo ambicioso que quiere ser el líder de los animales. Simboliza a Stalin, ese militar que se adueñó del poder luego de quitarse del medio a Trotski.

*Bola de Nieve: Un cerdo que también quiere el poder. Será Trotski, quien cobardemente escapó de la granja para no ser ejecutado, y murió asesinado por un sicario en México.

*Chillón: Un cerdo poeta chismoso que cuenta mentiras y hace propaganda, sumiso al dictador, que llora la muerte de Boxer, es el poeta Vladimir Maiakoski.

*Boxer: Caballo que trabaja mucho y piensan poco. Simboliza al proletariado que luego de dar su vida por “la causa”, trabajando durísimo, es enviado a un matadero sin premios por su labor de una vida.

*Clover: Un burro, no cree en la revolución de los animales, pero es muy amigo de Boxer y también es un trabajador proletario.

*Mollie: Un caballo que huye de la Granja cuando los animales toman el poder. Simboliza a los que desertan de la revolución.

*Ovejas: No son muy cultas, siguen al proletariado sin protestar. Simbolizan la masa.

*Benjamín:  El Cuervo negro representa, como siempre la Iglesia, en este caso, la Ortodoxa.

*Perros: Son malos, son los guardias de Napoleón, actúan como policías. Por supuesto la KGB o su antecesora y demás cuerpos represivos policíacos.

*Borregos: No piensan, siguen a todos.

*Moisés: Un cuervo que cuenta historias.

*Palomas: Son mensajeras que llevan las ideas de la revolución a otras partes.

Resumen en sí: Un día los animales de una granja decidieron hacer una revolución. Los responsables de alimentarlos, de ordeñar las vacas, de labrar la tierra y, en fin, de organizar todo lo relativo al buen funcionamiento de la pequeña unidad de producción, se olvidaron de sus responsabilidades y solamente estaban pendientes de darse la buena vida a costa de lo que producían los animalitos. Es más, se endeudaron y con el poder que da el administrar dinero se dedicaron al disfrute y al derroche frente a la mirada de sufrimiento y el hambre de los distintos animales de la granja.  Un grupo de animales, hastiados de la represión y el maltrato, decidió organizar una revuelta e instaurar un nuevo orden en el que abolieron las prácticas humanas. Un día, tomaron por asalto los sitios donde se almacenaba la comida y con la necesidad reprimida por mucho tiempo, dieron buena cuenta de los alimentos y delicias almacenadas, ante el estupor de los administradores que no sabían cómo reaccionar ante un motín colectivo y furioso, de quienes habían ocultado su rabia bajo la sumisión y la pasividad. La granja tenía así una nueva estructura. Los cochinos en alianza con los perros guardianes tomaron el control de la granja y elaboraron unas reglas, de obligatorio cumplimiento, inspiradas en la igualdad y en la dignidad que todos los miembros de la granja deberían cumplir. La explotación y la violencia cesarían, las camas para dormir y los cubiertos para comer quedarían en el olvido, se prohibían los anteriores disfrutes hedonistas que habían caracterizado a los administradores anteriores.

Se creó una normativa que regiría la granja, y el poder quedó depositado en un cerdo llamado Napoleón, el que a medida que pasaban los días comenzó: a crear un sistema de seguridad propio, a controlar el aprendizaje de los cachorros de los perros para crear un sistema de adeptos a su modelo de sociedad. Construyendo el culto a la personalidad, ponía y quitaba artículos a su antojo en la normativa, para justificar su exagerado poder.    

Los anteriores administradores buscaron ayuda de aliados poderosos para retomar el control mediante un acto de fuerza, pero se encontraron con que los cochinos tenían un gran apoyo y de esta manera las ovejas, los caballos, las gallinas, los chivos, los patos, los ratones y sobre todo los perros, contestaron con organización y espíritu de unidad al golpe de timón promovido por los anteriores administradores. Gracias a este respaldo masivo los cochinos incrementaron su fuerza y su ascendente sobre todos los animales de la granja y con la excusa de que la revolución estaba amenazada por conspiradores internos apoyados por elementos externos, decretaron un estado de emergencia que de hecho modificaba las reglas de igualdad y dignidad que anteriormente ellos mismos habían creado. Por razones de seguridad, el gran líder Napoleón solamente transmitía sus mensajes por televisión y casi no salía de sus recintos de poder a los cuales estaba vedada la presencia de cualquier animal que no fuera cochino o perro.Pero como ningún animal de trabajo podía incursionar en los recintos de los nuevos poderosos,  se dedicaron a las mismas francachelas de los tan vituperados antecesores. De esta manera, la buena vida se apoderó de cochinos y perros frente al crecimiento de un profundo malestar entre las ovejas, caballos, gallinas y otros animales que se mantenían dentro de un marco de grandes necesidades, no obstante los buenos negocios que estaban haciendo los cochinos con elementos externos, los mismos que internamente habían satanizado como enemigos de la revuelta, además de un seguimiento exagerado de los perros hacia la conducta de cualquier individuo sospechoso.  Cuando el cochino encargado precisamente de elaborar las reglas originales, denunció la desviación del gran jefe hacia el autoritarismo, fue acusado de traidor a la revolución y expulsado vergonzosamente del poder. Por supuesto que esto originó mayores controles, nuevas excepciones a las reglas para fortalecer la hegemonía de Napoleón y, de pronto, los animales descubrieron que estaban asfixiados, que estaban igual o peor que antes, ya que estaban vigilados permanentemente por un sistema de control ideado por los cochinos y operado por los perros.

*Con el tiempo, la granja no pudo sostener el estilo de vida de cochinos y perros; las infraestructuras como el molino, el pozo, el almacén y otras, abandonadas y sin mantenimiento, comenzaron a derrumbarse, demostrando ser unos pésimos gerentes para el trabajo y la producción y así, luego de la ruina, del éxodo de muchos animales pacíficos, del dolor de peleas internas que se suscitaron entre amigos y enemigos del nuevo gobierno, la granja entró en un período de gran tristeza, de resignación, de angustia callada, y luego de las purgas, los presos y los castigos, Napoleón mantuvo todo el poder, incluso pactando con los humanos, a quienes acusaba reiteradamente de querer derrocarlo y regresar la granja al pasado… hasta que entre el silencio de la carretera oyeron sonidos de esperanza. Al final, los animales comprendieron que todos ellos eran iguales, pero algunos animales eran más iguales que otros.”

Lecciones deducidas:

Es importante reflexionar cómo los dictadores van variando los principios ideológicos:

• Ningún animal duerme en cama (vinculado con la corrupción burguesa)

• Ningún animal bebe (idem).

• 4 patas: bueno, dos pies: malo (los cerdos poco a poco se transforman en burgueses y se hierguen sobre sus dos patas traseras).

• Los animales no matan animales… Bueno, (después se aclara que si existen motivos: SI, para salir de un “traidor”)

• Todo aquel que se enfrenta a los cerdos, es traidor. (¿Cuántos traidores han asesinado Castro, Stalin, Mao, PolPot, etc y en Venezuela a tiros y con el hambre?)

• Todos los animales son iguales… Por supuesto, después se plantea que “algunos animales son más iguales que otros”.Y…con estas lecciones, disfruten los siete videos que hacen un total de 68 minutos.

“Quien no conoce la historia, está expuesto a repetirla, con todos sus errores y horrores.¡Sin comentarios!

Juan José Ostériz

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