El bloqueo de Estados Unidos puso al régimen contra la pared #5Ago

Pacifico Sanchez | Archivo IMP |

Economista Toro Hardy: La medida no es contra Venezuela, sino contra los activos que administra el régimen.

Abogado Julio Portillo: Los antecedentes se han producido contra República Dominicana, Nicaragua y Panamá.


Politólogo Piero Trepiccione: Estados Unidos aprieta el acelerador para que haya una fractura en el gobierno y  la negociación de Barbados tenga resultados.

La decisión tomada por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, de bloquear bienes e intereses del gobierno de Venezuela en los Estados Unidos ha puesto al régimen de Nicolás Maduro, en lenguaje coloquial, contra la pared.

Coinciden en ese sentido los profesionales de la economía, Dr. José Toro Hardy; derecho, Dr. Julio Portillo; y politología, Piero Trepiccione, todos ellos consultados por elimpulso.com.

El decreto de Trump precisa que “todos los bienes e intereses del gobierno de Venezuela que se encuentran en los Estados Unidos están bloqueados y no pueden transferirse, pagarse, exportarse, retirarse, ni negociarse”.

Alimentos y medicinas


Ese bloqueo no es contra el país, sino contra los activos del gobierno de Venezuela, aclara el Dr. José Toro Hardy. “No afecta en nada al sector privado, ni tiene nada que ver con alimentos y  medicinas. Es un bloqueo de las propiedades”.

El Dr. José Toro Hardy contó a elimpulso.com su visión sobre la medida

Significa esa medida una protección a favor de las acciones de Citgo, la empresa petrolera propiedad de Pdvsa, por la cual todos estamos preocupados que se pueda perder, ya que contra la misma existe un juicio de reclamación de 1.400 millones de dólares como parte de la indemnización por la expropiación de Crystallex, en el año 2008, por parte de Hugo Chávez.

Desde luego, ese juicio continuará, pero las acciones de Citgo, naturalmente según la decisión de Trump, no podrán ser transferidas o tener otro destino. En otras palabras, ni el régimen de Maduro, ni Crystallex podrán disponer de las propiedades de Citgo.

Pero, tampoco el régimen venezolano podrá realizar cualquier operación con empresas o particulares de los Estados Unidos o compañías venezolanas en ese país.  

-¿Existe alguna diferencia de este bloqueo con el que se le aplicó a Cuba?

Es distinto. A Cuba no se podía enviar nada. En lo que respecta a Venezuela, en este caso, los alimentos y medicamentos quedan exceptuados.

No tiene efecto en las transacciones del sector privado.

Si el gobierno tuviese un activo, cualquiera  que sea, no puede venderlo, transferirlo o negociarlo. Lo que se pretende es proteger los activos del Estado venezolano.

-¿Ha sorprendido al régimen?

Esta medida se venía pidiendo desde marzo y al final fue adoptada por el propio presidente de los Estados Unidos, lo que indica que es una acción directa contra el régimen.

Existen antecedentes en Latinoamérica

Para el Dr. Julio Portillo, abogado internacionalista, se trata de una decisión unilateral de los Estados Unidos.

Habría que ver, en primer término, qué contrato afecta a Venezuela y en segundo lugar, depende de si el contrato o los contratos que existan se encuentran vencidos o si hay la posibilidad de que una de las dos partes se refiere a tratados.  

Cualquiera de las partes puede denunciar el tratado, acuerdo o convenio.

En cualquier caso el gran afectado es el gobierno, que es el que recibe el impacto de la decisión.

Conviene resaltar que medidas de este tipo afecta a los regímenes ilegales o ilegítimos. Y en Latinoamérica existen precedentes. 

En décadas pasadas pasó con Rafael Leonidas Trujillo, mejor conocido como Chapita, en República Dominicana; con el también dictador Anastasio Somoza, en Nicaragua; y con Manuel Noriega, de Panamá, quien por cierto fue llevado a una prisión estadounidense acusado de narcotráfico. 

En la actualidad los Estados Unidos mantienen bloqueos, como el que se acaba de decretar contra el régimen de Maduro, en Cuba, Corea del Norte, Irán y Siria.

Se trata de medidas de extrema presión y van en dirección al régimen venezolano para que acceda a los planteamientos que se le están haciendo en Barbados, precisamente donde se busca una salida a la crisis polìtica, económica y social de Venezuela.

“Ya estamos viendo que por televisión han salido conjuntamente Delcy Rodríguez, vicepresidenta, el canciller Jorge Arreaza, los ministros Aristóbulo Istúriz y Vladimir Padrino López a hablar sobre la decisión del gobierno estadounidense. Claramente, el régimen está contra la pared.

Y al mismo tiempo este es un mensaje a García para los empresarios, tanto de Estados Unidos como de Venezuela, que de manera particular quieran hacer negocios con el régimen  de Maduro”.

Evidentemente, esto afecta seriamente las operaciones financieras que pudiera tener en mente el régimen. No existe la menor duda de que se está ejecutando una presión muy severa. 

“Así como no hay  aviones de Estados Unidos operando desde allá hasta aquí, ahora sí es verdad que no podrá realizarse ninguna operación entre aquel país y el nuestro”. 

EEUU aprieta el acelerador

Piero Trepiccione señala que esta medida se suma a  otras que se han venido tomando en los últimos tiempos y busca estrechar el margen de maniobra financiera y, en general, económica del gobierno venezolano y de sectores vinculados a él.

“No podemos tapar el sol con dedo. Alguna de estas medidas tendrá repercusiones en la población general”, dijo Trepiccione

Obedece justamente a la mediación que se ha venido intentando en Oslo, Noruega  y Barbados, que no ha avanzado absolutamente nada.

Estados  Unidos facilitó este proceso de negociación, promovido por la Unión Europea y el Grupo de Lima, para lograr una solución política.

El  problema es que la representación  diplomática del régimen no se diferencia nada de lo que se discutió en República Dominicana en el 2017 y en otras reuniones en las que no se llegó a ningún acuerdo.

El gobierno una vez más ha usado la negociación de Noruega para ganar tiempo, retrasa la marcha que marque solución al conflicto. 

Frente a esta posición, Estados Unidos pone pie en el acelerador.  “Le está diciendo al régimen: te dimos una nueva oportunidad, pero, lamentablemente, no han aprovechado este proceso de negociación,  sino todo lo contrario, para enredarlo”.

Los representantes de Maduro asumen el proceso en Barbados como si Venezuela no estuviese viviendo la peor crisis republicana y como si las condiciones de vida fueran normales.

Estados Unidos trata de acelerar el tiempo político porque ha ido muy lento, ya que la actitud del oficialismo ha sido demasiado deportiva, mientras que el tiempo social y económico avanza a un ritmo vertiginoso. Este ritmo está perjudicando no solo a venezolanos y venezolanas que vivimos en el país  sino a la región, por el cúmulo de migrantes porque no tienen condiciones de vida en Venezuela. “No podemos tapar el sol con dedo. Alguna de estas medidas tendrá repercusiones en la población general. Más allá de las condiciones económicas a que estamos sometidos, esta decisión se ha producido para que haya un cambio en las condiciones políticas, económicas y sociales del país”.

Básicamente se busca fracturar la estructura del régimen, esto quiere decir que los bienes quedan congelados. 

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