#OPINIÓN Se busca un emprendedor: Piensa diferente #17Sep

Italo Olivo | Ilustración: Victoria Peña |

“Algunas personas ven las cosas tal como son y dicen “¿Por qué?” Yo sueño cosas que nunca vi y digo “¿Por qué no?”.”

George Bernard Shaw

Si están en grado de pensar con su propia cabeza, decidir sin restricciones aquello que desean hacer y como lo quieren hacer, entonces; serán capaces de tener un pensamiento no convencional, tan amado por Steve Jobs.

Esta manera de pensar, permite que brote la creatividad. Pero mucha atención, porque para pensar en un modo no convencional, se requiere de ejercicio y constancia. No se puede ser, ni conformista ni rebelde.

Un error que se da a menudo, es comparar lo no convencional con la excéntricidad o con una actitud que nos pone siempre en rumbo de estar fuera del sistema.

El riesgo es concentrarse en los aspectos exteriores y no darse cuenta, que la originalidad superficial es sólo otra forma de conformismo. No tiene nada que ver con el modo de vestirse o la apariencia. No se trata de ser distintos. Aquel que de verdad es no convencional, no se plantea nisiquiera el problema de ser así.

Hoy en día, el verdadero estiló no convencional, es ser uno mismo, escogiendo los objetivos, sobre la base de nuestras propias prioridades y no de las expectativas de los demás.

En este sentido, el Papa Francisco, es el ejemplo más reciente de como se puede ser no convencional, haciendo cosas normales y sencillas.

Este es el verdadero punto, no significa por fuerza ser revolucionario, pero si ver el contexto en donde nos encontramos con un poco de indiferencia y no aceptarlo incondicionalmente. Cambiar nuestro punto de vista y salirnos del cuadrado, nos permitirá leer las cosas que nos rodean.

Ser no convencional significa, meter al fuego nuestros propios puntos de vista,se deben sobrepasar los límites, que muchas veces planteamos nosotros mismos, más que impuestos de otros. No nos debemos hacer sugestionar o influenciar de condicionamientos emotivos.

El pensamiento lateral, representa la creatividad, que hoy y cada vez más, es considerada una competencia estratégica, ya que es el elemento que está en grado de hacer la diferencia, especialmente en el mundo emprendedor.

El pensamiento no convencional, más que una estrategia de como hacer, se basa sobre las definiciones de los objetivos, es decir ” que hacer “.

Si se quiere obtener un resultado creativo, es necesario comenzar a romper los esquemas, desde la definición de los objetivos. Normalmente, hemos sido llevados a describir los problemas como ausencia o escasez de algo.

Veamos un ejemplo de la vida ordinaria; si en una empresa se detectan muchos desperfectos en la flota de sus vehículos, seguramente el problema será descrito como ” falta de mantenimiento “, así formulado el problema, habrá ya sugerido la solución, o sea ” más mantenimiento “. Pero si se hubiera definido el problema como lo que es, es decir ” frecuentes desperfectos de la flota de vehículos” hubiéramos podido tomar en consideración una más amplia gama de soluciones, como por ejemplo, un uso menos intensivo de la flota, la sensibilización de los conductores o la reparación de las calles alrededor de la empresa.

Debemos cambiar nuestro enfoque. Si en un departamento de ventas no se logran los objetivos, lo normal es hablar con el vendedor menos eficiente para pedirle explicaciones, y así no logramos nada, ya que el no sabrá explicar los motivos; debemos hacerlo con el más exitoso y ver como multiplicar los factores de éxito más que tratar de eliminar los no exitosos.

Se trata en definitiva de ver lo que no se ve, sin concentrarse en aquello que se hace, sino más bien en aquello que se puede hacer.

Definitivamente, salir de lo convencional quiere decir, ir a las fronteras, escuchar las opiniones diversas a las nuestras. Naturalmente no es necesario caer en el exceso opuesto, es decir, no es una verdad absoluta, que el no convencional representa siempre lo bueno y el convencional siempre lo malo.

Italo Olivo

www.iolivo.com

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