#OPINIÓN ¿De qué se asombran? Es el mismo Henri Falcón. El de siempre #30Sep

José Antonio Vega C. | Ilustración: Vctoria Peña |

Ante la firma hace unos días del acuerdo de “entendimiento y convivencia”  con el régimen por parte de varios partidos políticos y entre ellos Avanzada Progresista, el partido de Henri Falcón.  Vuelve a ponerse sobre la mesa el nombre de este personaje que tanto daño ha hecho a la política en nuestro Estado Lara y que luego de haber sido el candidato cómplice para avalar el mega fraude del 20 de Mayo del 2018, esta vez arremete  junto a esta especie de garrapatas de la política, como lo son Timoteo Zambrano y Claudio Fermín.

Lo insólito, es como Falcón, aun ya conocidas sus andanzas y  antecedentes, ha gozado por años, del apoyo de la mayoría de partidos y dirigentes en Lara, así como de muchos miembros de la sociedad civil, de  gremios de profesionales,  empresariales, etc.

Basta recordar, que luego de haber sido derrotados los candidatos de Falcón bajo las siglas del partido PPT  en las elecciones parlamentarias del 2010, varios dirigentes y partidos de la unidad fueron al despacho del gobernador, a tender puentes.  De esta manera, atrás quedaban los ataques que con su apoyo y desde la Alcaldía de Iribarren, ejecutaran los círculos bolivarianos a los ciudadanos que protestábamos en las calles. Habría entonces, también que engavetar las denuncias que diputados de la oposición hicieran con anterioridad, donde acusaban de corrupción, a su ahora nuevo mejor amigo, justificado todo esto a través del eterno chantaje de que lo importante es sumar, que hay que traerse gente del otro lado, que todos somos necesarios y que él conocía el monstruo por dentro. Lo que quizás no advirtieron, era que se traían al monstruo mismo. Pero los años transcurridos nos demostraron que todo aquello podía dejarse a un lado, pues si bien el hijo que se le había ido de casa a Chávez traía sus mañas, también traía debajo del brazo algo muy preciado para algunos dirigentes políticos en sequia hacia ya unos años. Traía nada más y nada menos que una gobernación. También  en aquellos tiempos era común escuchar a actores representativos de algunas fuerzas vivas de la sociedad civil decir “el hombre será chavista, pero es un gerente”, “el tipo es chavista, pero light, es el más potable”.

Fue a raíz de su postulación como candidato a las fraudulentas elecciones en el año 2018, donde algunos se quitaron la venda de los ojos. El Frente Amplio no apoyo su candidatura. Muchos mostraban su asombro ante la decisión de su benefactor. Pero, ¿de qué se asombraban? Si ese era el mismo Henri Falcón que seis meses antes habían apoyado como candidato a unas elecciones regionales tan ilegales e ilegítimas como las presidenciales de Mayo. Era el mismo Falcón que habiendo sido el jefe de campaña del candidato presidencial de la oposición en 2013 y que mientras cantábamos fraude a los cuatro vientos   pidió “dejar atrás el debate sobre ilegitimidad de Maduro”. Era el mismo Falcón que había dicho que en Venezuela no había dictadura, el que le escribió a Obama pidiendo que derogara su decreto, el que se negó a ir a marchas convocadas por los presos políticos. Era el mismo que a caballo se pavoneaba en su “cabalgata progresista”, pisando el asfalto de nuestras calles aún con restos de las bombas de gases lacrimógenos y cartuchos de perdigones e indiferente a la represión sufrida por los estudiantes horas antes,  en aquellos duros días del 2104. Este era el mismo Falcón que hizo uso y abuso de los recursos del Estado para promocionar su partido con el “Lara Progresista” que colocara en edificios gubernamentales, canchas deportivas, murales, macetas, postes, vallas de obras, módulos policiales, ambulancias, vehículos oficiales y hasta en una imagen de la Divina Pastora que coloco en una Av. del Este de Barquisimeto que no se salvo de ser víctima de su enfermiza campaña. Nada escapaba de su efervescencia populista. Incluso, el Monumento al Sol Naciente del Maestro Cruz-Diez fue víctima de las horteras decoraciones navideñas que el “Gobernador de los grandes eventos” osaba montar en sus inmediaciones.

Este Falcón también era el mismo que en el año 2015, impidió la realización de unas elecciones primarias para escoger los candidatos a la Asamblea Nacional, con el apoyo por supuesto, de los partidos beneficiarios del reparto de candidaturas a curules, bajo la vieja práctica de: “apóyame este candidato aquí, que nosotros te respaldamos el tuyo allá”.

Si algo ha quedado demostrado a lo largo de estos años, es que si Henri Falcón llegó donde llegó, es porque contó con el apoyo de un nutrida cantidad de dirigentes políticos, gremiales y sociales, que le dieron cancha, le dieron alas. A nadie engañó. Lo que hicieron lo hicieron a conciencia, porque era más que evidente que Henri Falcón representaba y representa el llamado chavismo sin Chávez. Recuerdo que en varias ocasiones y ante mi negativa y crítica a aceptar el empoderamiento que se le dio a este sujeto dentro de la oposición, muchos me decían: “no seas tan radical, todos somos necesarios, todos suman, tenemos que unirnos”.  Una vez más, hoy les pregunto: ¿Para qué y para quienes fue necesario Henri Falcón?, ¿qué sumó?

Pues bien, a raíz de su participación en este dialogo propuesto por el infame de Timoteo Zambrano y compañía, que no persigue otra cosa que establecer una cohabitación con el régimen manteniendo el sistema, han aparecido algunas voces que vuelven a asombrarse una vez más del mismo Falcón, de su Henri Falcón y surge entonces, la obligatoria pregunta: ¿seguirán ustedes siendo los mismos? ¿O asumirán la histórica responsabilidad de desterrar de nuestro Estado: el populismo, el clientelismo, la personalización de la institución pública, la mediocridad y el perverso uso de la unidad como mecanismo de chantaje al ciudadano?

José Antonio Vega C.

@josemaAVega

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