#OPINIÓN “De los tiempos en política y otros sacrificios humanos” #15Dic

Macarena González Machado | Ilustración: Victoria Peña |

Transitando por el último mes del año, he tenido la percepción de que los días transcurridos en nuestra querida patria hacen honor a todo el misticismo recogido en el calendario Azteca.  Les invito a hacer el ejercicio de imaginar la piedra de tamaño monumental en forma de rueda, tallada por esta civilización precolombina.

En sus detalles se muestra en el centro la cara de una deidad, Tonatiuh, el Dios del Sol, con su boca exponiendo la lengua; a éste le rodean garras y otros símbolos alusivos a los días del año junto a serpientes.  Dicen quienes explican la función del calendario, que éste marcaba fines de ciclos, y cada cuanto, debía darse en ofrenda un sacrificio humano al Dios del Sol -Tonatiuh- para que éste no se ocultara.

Y llenos de sacrificios estamos por concluir este año en Venezuela. Ofrendamos la vida; mientras pasa el tiempo con nuestras circunstancias diversas; alguien fallece en un hospital, la diáspora venezolana se compara a la crisis de refugiados de Siria, y seguramente a usted le falte en casa luz, agua, gas, gasolina… o peor aún: comida. Aun así, usted hace su “sacrificio” interno, ignorante ante la incertidumbre. Espera con optimismo que el Sol arrope la oscuridad.

En la historia política latinoamericana, plagada de dictaduras militaristas y autocracias, hemos visto “oscuridades” breves, y otras prolongadas. El referente de Cuba, como país con la dictadura mas larga del mundo (55 años desde la “Revolución” de Castro), deja en mi entender una gran preocupación.  ¿Cómo se vive tanto tiempo en tan largo sacrificio?,más grave aún si como venezolanos sentimos un “fresquito” en el estomago al creer que nuestra historia no es reflejo del referente mencionado, sólo por tener 21 años en esta “Transición al Socialismo”.

 De repente, hasta con cinismo, aprendemos a vivir con la miseria alrededor; nos volvemos “colaboracionistas” del sistema cuando dudamos de nuestras capacidades como ciudadanos de liberarnos.Empezamos a creer como dogma que nuestra realidad venezolana debe repetir los procesos políticos de otros países; y encerramos de esta forma al hacer político transformador en la visión enana y triste de quienes sólo ven obstáculos, procesos y burocracias.

La existencia del militarismo psuvista de 21 años ejerciendo de facto el poder, con gran rechazo en las calles, es motivo suficiente para que enfilemos los intereses políticos con los sociales y asumamos juntos la reconstrucción.

Estando tan enfermos, como lo está la Democracia, saquemos de nuestros males el remedio. Dejemos de subestimarnos, basta de victimizarnos. Estamos obligados a demostrar grandeza en la lucha política venezolana, para no agonizar en los procesos de quienes, como deidades, creen ser eternos, pues el tiempo para los que nos entendemos mortales si importa.

Macarena González Machado

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