#OPINIÓN Red de Instituciones Larenses: El infierno de Dante #15Ene

Maximiliano Pérez | Ilustración: Victoria Peña |

“El infierno visto por Sandro Botticelli: Dante Alighieri, en el Infierno, describe la visión del propio viaje en el ultratumba. Aquí el Infierno está dividido en círculos que son significativamente nueve, basados en el pensamiento aristotélico-tomístico.

EL INFIERNO DE DANTE.

Dante Alighieri (29-05.1.265 / 14-09-1.321), fue un poeta italiano, conocido por escribir la “Divina Comedia”, una de las obras fundamentales de la transición del pensamiento medieval al renacentista y una de las cumbres de la literatura universal. ​

Participó activamente en las luchas políticas de su tiempo, por lo que fue desterrado de su ciudad natal, y fue un activo defensor de la unidad italiana. Escribió varios tratados en latín sobre literatura, política y filosofía. A su pluma se debe el tratado en latín De Monarchia, de 1.311. En 1.289 participó en la batalla de Campaldino durante la guerra entre Florencia y Arezzo, y contribuyó así a la victoria de los florentinos.

Apodado “El Poeta Supremo” (en italiano “il Sommo Poeta”), también se le considera el “Padre del Idioma Italiano”. Fuente Wikipedia.

Sintetizando El Infierno analizado por Sandro Botticelli tenemos qué: Antes de ingresar a los círculos encontramos la Selva, el Coliseo y la Colina donde Dante se encuentra perdido “en medio del camino de nuestra vida”: detrás de la colina se encuentra la ciudad de Jerusalén, debajo de la cual se imagina cavada la inmensa vorágine del Infierno. Entra entonces por la Puerta del Infierno y penetra así en el Ante Infierno. Justo después de entrar al Infierno se encontraba un espacio en el cual penaban las almas que habían vivido sin cometer méritos ni infamias. Los inútiles, los indecisos, aquellos que a su paso por el mundo no habían dejado huella estaban condenados a correr sin reposo, desnudos, perseguidos por insectos y avispas que los picaban en todo el cuerpo. Su sangre y sus lágrimas, al caer al suelo, alimentaban a una serie de repugnantes gusanos. Primer círculo: Limbo. Se trata del Limbo: en él se encuentran las personas que no han recibido el bautismo y que nacieron privados de la fe. Segundo círculo: Aquí comienza el verdadero infierno. En el Tercer círculo, Dante y Virgilio continúan encontrando pecados incontinentes, en particular golosos. Cuarto circulo: Aquí, los pecadores de incontinencia; los avaros y los pródigos, Condenados a empujar enormes pesos de oro. Quinto circulo: Este círculo es el último en el cual se encuentran pecadores castigados por su incontinencia: aquí están los iracundos y los perezosos: Sexto círculo: está dentro de los muros de la ciudad de Dite, vigilada por una multitud de diablos y por las Furias o Erinias. Séptimo círculo: se accede después de haber superado los restos de una grieta, provocada por el terremoto que movió la tierra al morir Cristo. Octavo círculo: son castigados los violentos. Noveno y último círculo del Infierno castiga todavía a los culpables de malicia y fraude, pero esta vez contra quienes se fiaron…

¿Cuántos círculos deben crearse para castigar a los únicos seres vivos que estudian, trabajan y experimentan para crear y accionar instrumentos para su auto destrucción?

¿Puede ser incluido en un dantesco infierno las consecuencias del incendio ocurrido en Australia y cuál ha sido la respuesta a las denuncias sobre lo que ocurre en nuestros jardines,  “El Valle del Turbio y La Sierra de Portuguesa,” ejemplos de lo que sucede en el sistema montañoso nacional? Continuará…

Maximiliano Pérez

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