#OPINIÓN Un modelo de miseria y desigualdad #18Ene

Stalin González | Ilustración: Victoria Peña |

Todos los meses los venezolanos sufrimos la imposición de una nueva medida económica por parte del régimen, cuya implementación solo empeora la actual crisis que ellos mismos causaron. Con el modelo fracasado que impusieron por la fuerza, aumentaron la deuda nacional 5 veces, acabaron con nuestras reservas internacionales y destruyeron el aparato productivo venezolano. Han demostrado innumerables veces que solo improvisan. Sin duda, un ejemplo claro de su desconocimiento de cómo funciona la economía es el Petro, que tanto ruido ha generado en los últimos meses.

En sus inicios, el régimen creó al Petro con el objetivo de tener una cripto moneda que les permitiera evitar las sanciones impuestas por la Comunidad Internacional ante sus constantes violaciones a la Constitución Nacional y la democracia. Sin embargo, a pesar de todos sus engaños, nadie confió en ellos y no pudieron cumplir su meta.

En la actualidad, el Petro no es más que una forma de seguir entregando bonos a la población para intentar compensar la pobreza a la cual han sometido a toda la población. Lo que calla el régimen es que, al igual que cada aumento salarial, los bonos y el Petro no solucionan el problema real que afronta el país, solo aumenta la hiperinflación, perjudicando a todos los venezolanos. Con cada bono y Petro que otorgan, admiten la desgracia en que dejaron al pueblo y lo afectan aún más.

Con el Petro el régimen demuestra su desesperación por contrarrestar el fracaso de su modelo. Esto se evidencia aún más con la dolarización forzada actual, que solo pueden aprovechar las pocas personas que tienen ingresos en dólares. En esta economía dolarizada, la gran mayoría de los venezolanos que tienen su sueldo exclusivamente en Bolívares quedan excluidos y por eso no pueden cubrir sus necesidades básicas.Así, la desigualdad entre la población crece por el desastre causado por las malas políticas del régimen.

El último aumento salarial solo llevó a cada venezolano a ganar 3 dólares mensuales porque la inflación se comió al sueldo. Así queda claro que ellos son incapaces de garantizar estabilidad económica al país y que la política monetaria es un desastre que solo ofrece miseria a los ciudadanos.

Los venezolanos merecemos un modelo que si brinde garantías económicas reales y permita una correcta restructuración de la economía, de modo que se pueda reactivar el motor productivo del país, se elimine la hiperinflación que tanto nos afecta a todos y el salario pueda cubrir las necesidades básicas. Necesitamos un cambio político legítimo y democrático para dar fin a los problemas que padecemos. 

Stalin González

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