#OPINIÓN Lectura: Engaño #4Feb

Carlos Mujica | Ilustración: Victoria Peña |

Desde que el hombre apareció sobre la Tierra, apareció. Con él, la mentira, el engaño; ese primer hombre creyó y así lo hizo saber entre sus congéneres, que la luz que iluminan nuestros días procede directamente del Sol. Este tema ya ha sido difundido desde la columna, pero debo insistir. Son incontables los millones de años transcurridos, desde la aparición del hombre sobre la Tierra, que hemos permanecido expresando con nuestras palabras que la luz de los días proceden del Sol. Ese engaño que acompaña la mentira, hoy lunes 27 de enero del año 2020, del siglo 21, todavía lo seguimos propagando como si fuese una verdad.

El hombre desde su ignorancia primitiva, se lanzó a la búsqueda de la verdad y antes de que tuviera certeza de ella, hubo de cometer errores. De modo que la verdad, en este caso, se ha mostrado huidiza. Pero científicamente el hombre al fin la descubre. Tolomeo, no estuvo acertado cuando divulgó la idea de que la Tierra era el centro del Universo. Que los planetas conocidos entonces, incluyendo las estrellas giraban en torno a ella. Transcurrido algún tiempo, nació Nicolás Copérnico que, fundamentado en los conocimientos que se divulgaban en su momento, revolucionó la ciencia al desplazar del centro a la Tierra y colocar al Sol en su lugar. Es decir, ahora el Sol, para él, era el centro de su Universo. Pero la teoría copernicana ha caído en desuso. Hoy manejamos otros criterios. Más allá del sistema solar se ha descubierto que las estrellas se agrupan en grandes conjuntos llamados Galaxias. La Vía Láctea, la galaxia en la cual se encuentra el sistema solar, alberga, ella sola, más de 300.000 millones de estrellas. Además el científico norteamericano, Hubble, con su telescopio espacial, ha descubierto muchas otras millones de galaxias a las cuales también se les conoce como nebulosas. Estas grandes agrupaciones de estrellas hacen incontables las estrellas que alberga el espacio sideral. En resumidas cuentas, el hombre de hoy, en la búsqueda de la verdad, la ha hecho suya y puede pregonar con conocimiento de causa, lo maravilloso del Universo.

Por ello, es para la humanidad en general que todos los conocimientos sin fundamento puedan expresarse con los conocimientos científicos que han sido puestos a la disposición y deslastrar el pensamiento del peso de los errores que todavía son palabras en el habla de la humanidad. Es la lección que nos enseñan los descubrimientos científicos. Seguiremos conociendo maravillas.

Carlos Mujica

[email protected]

@carlosmujica928

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