#OPINIÓN Se busca un emprendedor: Gimnasia para la mente (Parte II) #11Feb

Italo Olivo | Ilustración: Victoria Peña |

“Con el ejercicio podemos transformar nuestra mente, superar las emociones negativas y hacer desaparecer el sufrimiento”

Matthieu Ricard, monje budista francés.

En tercer lugar, respire profundo y ponga su mirada a media distancia, sin enfocar nada, inhale fuerte con la nariz y exhala por la boca cinco veces, después de terminar el ejercicio, dejen que los ojos se cierren.

En cuarto lugar, observe la postura, noten la sensación de su cuerpo que toca la silla y de sus pies sobre el piso. Prueben a sentir el peso de las manos y de los brazos sobre las piernas; noten los olores, los sonidos y los sabores y las sensaciones de caliente frío.

En quinto lugar, pensamientos y humor. Examinen su cuerpo desde la cabeza a los pies, observando las tensiones. Siéntanlo, pero no traten de cambiar aquello que encuentren. Concéntrense sobretodo en los pensamientos. Reflexionen sobre su humor, pero sin hacer ningún juicio.

En sexto lugar, deseo y calma. Tomen conciencia: hagan una pausa de treinta segundos y piensen porque se encuentran sentados precisamente allí en ese momento. Noten expectativas y deseos, difundan el amor: si están calmados, están mejor y se benefician incluso los demás.

En séptimo lugar,observe su respiración, sin tratar de cambiarla, observen la sensación que da la respiración sobre su cuerpo (pecho, espalda, estómago). Concéntrese sobre la cualidad de la respiración, cuenten las (1 respiración, 2 exhalación) hasta 10 o continúen hasta el final de la sentada).

En octavo lugar, disfruta bastante, después de la última sesión de ejercicios permanezcan sentados por 20 o 30 segundos: pueden escoger entre sentirse calmados y concentrados o tener miles de pensamientos y proyectos.

Definitivamente, la meditación ayuda a suprimir el impulso de reaccionar a estímulos que pueden ser emocionalmente muy intensos.

Italo Olivo

www.iolivo.com

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