#OPINIÓN Amor de hermano #13Feb

William Amaro Gutiérrez | Ilustración: Victoria Peña |

“Y Jehová dijo a Caín: ¿Dónde está Abel tu hermano?. Y él respondió: “No sé. ¿Soy yo acaso guardián de mi hermano?”Gen.4:9.

En el Día del amor y la amistad es propicia la ocasión para hablar de un amor del cual casi nunca se habla. El amor de hermano. El padre Edward Flanagan fue un sacerdote católico que dedicó toda su vida a la educación de niños y jóvenes delincuentes y abandonados en Estados Unidos. Fundó la Ciudad de los Muchachos.. Desde un principio se sintió preocupado por las condiciones de vida de los rechazados e inadaptados sociales y esta ciudad es reflejo de la combinación de la teoría con la práctica y una muestra fehaciente del mandato divino. “Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores”Sant.1:22.

Cuentan, que en un encuentro que tuvo entre un grupo de niños y jóvenes que un día atendió. Uno de ellos traía a otro cargado en sus espaldas desde un lugar bastante alejado, por lo cual el sacerdote le preguntó que si no le cansaba cargar a ese niño más pequeño en su espalda. Entonces el mayorcito con una sonrisa en su rostro le contestó “No, no es pesado es mi hermano”. Este interesante evento simplemente nos está diciendo que para el cristiano ningún sacrificio es tal cuando nuestras motivaciones están inducidas por un amor sincero. Cuando nos consideramos seguidores de nuestro Señor Jesucristo y predicamos de su entrega voluntaria en la cruz del calvario debemos entender también, que nosotros debemos hacerlo a la comunidad cristiana en servicio, al prójimo y al que está necesitado, más aún si es un familiar cercano o un hermano. “Cada mano debiera estar dedicada al servicio. Cada cual debiera estar ocupando su puesto, para trabajar con alma y vida como misioneros de la cruz de Cristo. El espíritu de Jesús moraría en el corazón de los obreros, y se llevarían a cabo obras de justicia. LIBRO. Cada día con Dios. Elena de White.

Pero lamentablemente en el corazón del cristiano por lo general ha desaparecido la motivación principal que llevó a nuestro Señor a la horrenda muerte en la cruz, el amor por la criatura, por el pecador, por el necesitado, por el hermano. Hoy día, debido a la influencia de la ideología en la mente, el pensamiento y el corazón de la humanidad y en nuestro país, Venezuela. Vemos como ese amor entregado y sin reparos de ningún tipo se ha venido enfriando en los unos para con los otros y eso es muy triste. Conocemos casos muy cercanos de hermanos de sangre, de padre y madre que se distancian, se pelean y dejan de tratarse por defender posturas ideológicas contrarias y eso es horrible.

De esta manera responden con el mismo espíritu que respondió Caín cuando Dios le preguntó por su hermano Abel. “¿Soy yo guarda de mi hermano?”. (Gen. 4: 9.) El ángel que era la voz de DIOS le contestó de manera contundente. Y es para nosotros también en la actualidad. “Sí, eres guardián de tu hermano. Debes cuidar constantemente a tu hermano, interesarte en su bienestar, y manifestar un espíritu bondadoso y amante hacia él. Uníos, uníos.” Dios se propuso que el hombre fuese de corazón abierto y sincero, sin afectación, humilde, manso y sencillo. Tal es el principio del Cielo; Dios lo ordenó así. Pero el pobre y frágil ser humano ha buscado algo diferente: la prosecución de sus propios caminos y la atención cuidadosa a sus propios intereses. Tu profesión y tu fe exigen de ti que te niegues a ti mismo y que te ofrendes a Dios, o serás indigno de la vida eterna”. ¿Cómo les parece? ¡Tremendo! LIBRO. Joyas de los Testimonios. Tomo 1. Elena de White.

Es propicia la ocasión el Mes del Amor y la Amistad recordar con atención el trato que estamos llevando con los demás. Especialmente con nuestros hermanos. ¡Hasta la semana que viene Dios mediante por la WEB!

William Amaro Gutiérrez

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