#OPINIÓN No me alegra el Carnaval #25Feb

William Amaro Gutiérrez | Foto: Cortesía |

Sí, no me alegra. Es otra fiesta grotesca de origen pagano, que arrastra a los cristianos a encontrase con ritos, costumbres y tradiciones que contrarían la Palabra de DIOS y su ideal para quienes se precian de ser sus hijos. Caen en la práctica donde cayó por generaciones el antiguo pueblo de Dios, Israel. Veneraron a otros dioses, vulneraron su espiritualidad y adoraron al maligno.

Hoy día en Venezuela hay un carnaval que puede hacer mucho daño también al cristiano. Y es el Carnaval político. La situación del país es propicia para que el cristiano forme filas en las corrientes del pensamiento político de apoyo público a los sectores del gobierno o al sector de la oposición. El objeto fundamental de estas reflexiones es llamar la atención de los cristianos. Quienes con sinceridad esperan Segunda la Venida del Señor y están comprometidos con la predicación del Evangelio de Salvación para que se mantengan “orando y velando para no entrar en tentación”. Es obvio que tenemos deberes ciudadanos que cumplir. Deberes para con la ley y con el Estado, pero nuestras esperanzas deben estar puestas siempre en las promesas de nuestro Dios contenidas en Las Sagradas Escrituras.

Si partimos de la definición del concepto Carnaval de Wordrefernce.com, como “mascarada, comparsa, jolgorio, regocijo, alegría, bullicio”. La verdad encontramos un paralelismo impresionante con el “Juego político” en el país, que capta la atención de cualquier defensor de ambas posiciones políticas. Estamos convencidos que ninguna de las comparsas de este carnaval, que se pelean las cuotas de poder, se vislumbra opciones constructivas para el país. Lo preocupante es que los cristianos, en cuyas manos DIOS colocó la misión de presentar el Plan de Salvación de nuestro Señor Jesucristo a la humanidad, caigamos en la trampa, nos pongamos el disfraz y nos montemos en alguna de las dos carrozas que monopolizan el carnaval político en la actualidad.

Es por ello, que Pablo es claro con Timoteo, por cuanto sabía que los profesos cristianos también caen influenciados por la dinámica social que les rodea y descuidan la encomienda que Dios les ha dado. Por eso le escribió: “Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina”.2Tim.4:2. Se refería a la predicación del Evangelio Eterno y la misión de los creyentes presentárselo a los demás.

Por su parte, la palabra inspirada nos impele, de manera firme. “Tomen la Palabra. Vivan la Palabra. Prediquen la Palabra tal como lo han hecho en lo pasado. El Señor Jesús les ha dado la promesa de su presencia. Tómenla; aprécienla.” Libro Cada día con Dios. E. de White. Y es, humildemente, lo que tratamos de hacer por este maravilloso medio. !Hasta el martes Dios mediante!

“Así como la vida del organismo depende de la producción de oxígeno, de la misma forma la existencia humana depende de la esperanza que acaricia” Enoc de Oliveira.

¡Hasta la semana que viene Dios mediante por la WEB!

Próximo Título: “La liberación femenina”

William Amaro Gutiérrez

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