#OPINIÓN Buena Nueva: Esperando la venida de Cristo #24May

Isabel Vidal de Tenreiro | Ilustración: Victoria Peña |

Jesús subió al Cielo y sabemos que volverá. La Fiesta de la Ascensión del Señor nos muestra que Jesús se fue al Cielo y que vendrá de nuevo. Es lo que conocemos como la Segunda Venida de Cristo.

Pero también nos muestra que nosotros podemos ir a allí. De hecho, Jesucristo nos dijo que iba a prepararnos un lugar a cada uno de nosotros (Jn. 14,2-3). No lo dejemos vacío.

Sabemos que después de resucitar, Jesucristo le dio a sus Apóstoles y discípulos muchas pruebas de que estaba vivo, pues durante cuarenta días se les estuvo apareciendo. El último de esos días los citó al Monte de los Olivos; allí les anunció que muy pronto recibirían el Espíritu Santo que los fortalecería para la tarea de llevar su mensaje a todo el mundo, les dio sus últimas instrucciones y poco a poco “se fue elevando a la vista de ellos” (Hech.1, 1-11 y Mt. 28, 16-20).

¡Cómo sería esa escena! Quedaron todos los presentes tan impactados que aún después de haber desaparecido Jesús, ocultado por una nube, seguían mirando fijamente al Cielo. Fue, entonces, cuando dos Ángeles interrumpieron ese éxtasis colectivo de amor, de nostalgia, de admiración viendo al Señor.

Jesús resucitado radiantísimo había ascendido al Cielo. Los Ángeles les dijeron: “¿Qué hacen ahí mirando al cielo? Ese mismo Jesús que los ha dejado para subir al Cielo, volverá como lo han visto alejarse” (Hech. 1,11).

Importantísimo recordar ese anuncio profético de los Ángeles sobre la Segunda Venida de Jesucristo. Sabemos, entonces que Jesús volverá, pero no aparecerá entre nosotros como vino hace dos mil años, sino que vendrá como llegan los relámpagos: de sorpresa, deslumbrante, de manera impactante, posiblemente en medio de un ruido estremecedor, porque vendrá en gloria desde el Cielo. Y en ese momento volverá como Juez a establecer su reinado definitivo. Así lo reconocemos cada vez que rezamos el Credo: de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin.

Esto es importante recordarlo porque el mismo Jesucristo nos anunció que muchos vendrán haciéndose pasar por Él, haciendo prodigios, tratando de asemejarse a Él, llamándose -como Él- “Cristo”, declarándose Mesías y enseñando falsedades.

“Miren que se los he advertido de antemano”, nos dijo. “Por lo tanto, si alguien les dice: ¡Está en tal lugar!, no lo crean. Pues cuando venga el Hijo del Hombre será como un relámpago que parte del oriente y brilla hasta el poniente” (Mt. 24, 21-28). Será como lo anunciaron los Ángeles después de la Ascensión: Cristo volverá como se fue ¡glorioso y triunfante!

Isabel Vidal de Tenreiro

http://www.homilia.org

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