#OPINIÓN Se busca un emprendedor: Reinserción Social de Reclusos (Parte II) #26May

Italo Olivo | Ilustración: Victoria Peña |

“Existe una vitalidad, una fuerza vital, una energía, una manera de moverse que se transmite a través de los actos. Dado que nunca ha existido otra persona como tu, porque cada uno de nosotros es único, tu manera de expresarte es también única y original. Si la bloqueas, nunca podrá existir y se perderá, puesto que tu eres el único medio a través del cual puede expresarse”

Martha Graham

Este viaje emprendedor ofrece a los reclusos un propósito, un objetivo de vida, así como una oportunidad para un futuro exitoso. Y cuando un prisionero redirige su vida, el bienestar de la comunidad también sufre una externalidad positiva.

Cada actividad es con el fin de apoyar a 15 participantes que están actualmente en prisión o a punto de ser liberados (6 a 12 meses desde el final de su condena). El programa comenzará dentro del sistema penitenciario como una preparación para la transición a la vida dentro de la sociedad, dándoles nuevas características, objetivos y una red de apoyo que asegurará que la tasa de reincidencia sea inferior al 10%.

Cada participante tendrá su propio programa personalizado que incluirá una fuerte orientación y un componente de apoyo de sus colegas. Como el programa se basa en un enfoque holístico del desarrollo personal, así como en un manejo del estrés, el tiempo y sus propias características, las sesiones personales se utilizan como una parte muy importante del programa, ya que cada uno de los 15 participantes tiene diferentes formas de aprendizaje. El contenido de estas sesiones generalmente escapa al conocimiento de los coordinadores internos del programa y generalmente está dirigido por profesionales externos. Cabe señalar que se ha evaluado que estas sesiones tienen un gran impacto en los participantes y en el propio éxito del programa, brindando valor agregado cuando se complementan con programas internos, como el asesoramiento antidrogas.

Como el programa se basa en la promoción de una actitud emprendedora, el enfoque de “aprender haciendo” crea oportunidades para que los prisioneros lleven adelante pequeñas empresas durante el transcurso del programa. Estas experiencias recurrentes y la gestión de su propio contexto para el desarrollo de sus habilidades, complementadas con lecciones académicas, permiten una reflexión conjunta, la interpretación de las experiencias y reflexiones que se recordarán para el futuro.

Los pequeños éxitos en la creación de equipos, en la resolución de problemas, en la gestión de sus mini negocios, permitirán construir la confianza necesaria en sí mismos para iniciar proyectos más complejos, que encontrarán en el mundo exterior.

Definitivamente, el programa ofrecerá espacio para que los 15 participantes demuestren la motivación y el compromiso para desarrollar y concluir con éxito una estrategia de transición al mundo exterior, explorando el mundo del emprendimiento.

Italo Olivo

www.iolivo.com

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