#OPINIÓN Cronicario: Los tambores de los diablos, San Antonio, San Juan y San Pedro quieren sonar en junio #5Jun

Juan José Peralta | Foto: Cortesía |

Dicen que junio es el mes más festivo del año, incluso más que el alegre diciembre, de grandes preocupaciones este año en cultores y celebrantes por culpa de este virus chino y la alcahuetería de la Organización Mundial de la Salud en ocultarlo con su secuela triste y lamentable de muerte, además de tenernos enclaustrados lavándonos las manos a cada rato, con tapaboca y a dos metros de quienes queremos acercarnos. 

Junio, del latín Iunius, mes de Juno, de treinta días,es el sexto mes del año en el Calendario Gregoriano y según algunos lleva su nombre en honor a Lucio Junio Bruto, fundador de la República romana, otros creen que por estar dedicado a la juventud y hay quienes opinan tomado de la diosa Juno.​

El quinto día de junio se celebra el Día Mundial del Ambiente establecido por la ONU en 1974 para sensibilizar a la población mundial en temas ambientales, intensificando la atención y la acción política. Objetivos principales: brindar un contexto humano, motivar a las personas como agentes activos del desarrollo sustentable y equitativo, promover el papel fundamental de las comunidades en el cambio de actitud hacia temas ambientales y fomentar la cooperación para que el medio ambiente sea sostenible, pues esta garantizará a personas y naciones un futuro más próspero y seguro. Se deben realizar concentraciones en calles, conciertos ecológicos, ensayos y competencias de afiches en escuelas y colegios, siembra de árboles, campañas de reciclaje y limpieza, entre otras. Es un suceso multimedia para que periodistas produzcan reportajes, documentales televisivos y foto reportajes sobre el ambiente y eventos como seminarios, mesas redondas y conferencias. Aquí acabaron con el Ministerio del Ambiente, creado en abril de 1977 el primero en el continente y lo politizaron como panfleto comunistoide Ecosocialismo.

Corpus Christi este año cayó en el jueves 11 de junio y se informó que esta fiesta en San Francisco de Yare, Naiguatá, Chuao, Turiamo, Ocumare de la Costa, Cata, Cuyagua y otras poblaciones no podrá sonar redoblantes y maracas, pese a tratarse de promesas. Corpus Christi busca proclamar y aumentar la fe en la presencia real de Jesucristo en el Santísimo Sacramento y se celebra el jueves siguiente al noveno domingo después de la primera luna llena de primavera del hemisferio norte. En algunos países esta fiesta ha sido trasladada al domingo siguiente para adaptarse al calendario laboral. Se danza en muchísimos lugares del mundo y en Venezuela desde el siglo XVIII se rinde culto al Santísimo Sacramento del Altar, se celebra el triunfo del bien sobre el mal con las diabladas, danza ritual por devoción o por promesa de bailar cada jueves de Corpus Christi el resto de la vida. Los de San Francisco de Yare, explosión de sincretismo, fueron declarados Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco en 2012.

El tamunangue, –nuestra suite de danzas como lo llamaba mi padre– se celebra los 13 de junio en honor a San Antonio de Padua, sacerdote nacido en Lisboa, capital de Portugal en 1195, primero agustino, después franciscano. Predicador de gran prestigio, fue misionero en África y sus últimos días los pasó en Padua, donde sin cumplir un año de muerto fue canonizado por su fama de milagroso. Sus compañeros franciscanos presentes en El Tocuyo le dedicaron la fiesta a San Antonio, también llamada bailes de negros: el tamunangue por el más grande de los tambores que marca el ritmo, el tamunango. Lo acompañan, el cuatro y una batería de cordófonos parientes suyos, con varias encordaduras y diferentes afinaciones que en su conjunto provocan esa música sin igual, muy original y propia de esta fiesta. A este Doctor de la Iglesia y teólogo notable San Antonio de Padua se le reconoce como prodigioso hallador de cosas extraviadas, para recuperar la salud y sobre todo, como conseguidor de pareja, aunque dicen las consigue demasiado parranderas. Muchas damas bailan los sones pidiéndole novio a San Antonio, dicen que no importa porque ellas los enderezan. Aún se desconoce si habrá tamunangue este 13 de junio.

El próximo 24 de junio se celebra en el mundo entero el día de San Juan y en los larenses municipios Torres y Crespo habrá un largo puente con diversidad de actividades para la fiesta. De origen bíblico poco conocido, su nacimiento estuvo rodeado de cierto carácter milagroso, porque Isabel –prima de María, la virgen María, la mamá de Jesús– siempre había sido estéril y logró quedar embarazada cuando era una anciana. Al enterarse de la noticia de boca del propio ángel Gabriel, su incrédulo esposo Zacarías perdió el habla por dudar del milagro y sólo lo recuperó para alabar a Dios el día en que vio nacer a su hijo, a quien llamó Juan. Adolescente y huérfano, Juan se retiró al desierto mientras aguardaba al Mesías, quien apareció tiempo después a orillas del río Jordán para que él lo bautizara y el Espíritu Santo descendiera de los cielos, cubriéndolo con su gracia. Su milagroso nacimiento, su estrecha relación con Jesús y su trágica muerte le han valido millones de seguidores. Igual que en muchos países latinoamericanos, en Venezuela la celebración data de la colonia, cuando los conquistadores inculcaron a sus esclavos las prácticas religiosas y éstos las fusionaron con sus tradiciones africanas y gracias al sincretismo hoy tenemos en el país una hermosa y colorida fiesta llena de cantos populares, tambores y rituales mágicos que alimentan la fe de sus creyentes y practicantes. En el caso del día de San Juan, su religiosidad se mezcló con la antigua conmemoración del día del solsticio, que se lleva a cabo generalmente el 21 de junio.Mientras en el hemisferio norte ese es el día más largo del año y marca el inicio del verano, para los habitantes del sur de la línea del Ecuador constituye la noche más larga y la llegada del invierno, explicado por la inclinación natural de la Tierra hacia el Sol.En Carora, la Sultana del Morere y Duaca, la Perla del Norte la fiesta será larga por el puente de San Juan, si es que se baila y se canta con tapaboca.

El tercer domingo de junio celebramos el Día del Padre junto con Argentina, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, México, Panamá, Paraguay y Perú. Aquí muchos padres no tendrán fiesta por los hijos ausentes por la pandemia y la diáspora. El 24 de junio de 1821 tuvo lugar la batalla de Carabobo, decisiva en la independencia de Venezuela, Día del Ejército, pero su celebración ahora no goza del apoyo de la gente puesto que dejaron de ser herederos del Ejército Libertador, corrompidos por un régimen que lo convirtió en su guardia pretoriana.

El próximo 27 de junio se cumplirán 56 años de la celebración del Día del Periodista en esta fecha, en honor al aniversario de la fundación del periódico patriota Correo del Orinoco por el Libertador Simón Bolívar. En 1964 el Colegio Nacional de Periodistas aprobó celebrarlo en esta fecha propuesta por el diputado comunista y periodista Guillermo García Ponce, preso en el Cuartel San Carlos acusado de rebelión militar. Son 202 años del inicio en circulación del Correo del Orinoco el 27 de junio de 1818. No podemos hablar de celebración porque el periodismo venezolano vive hoy uno de sus momentos más tristes y difíciles por el asedio gubernamental a los medios de comunicación y la persecución más enconada contra los periodistas en toda nuestra historia. No hay papel para los periódicos independientes y los medios radioeléctricos son presionados para la autocensura. La libertad de expresión cruza un oscuro y largo luto.

Proclamada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco el 5 de diciembre de 2013, la parranda de San Pedro es una festividad popular y religiosa que se celebra cada 29 de junio en las ciudades de Guatire y Guarenas del estado Miranda. De origen en la colonia, vestidos de levita y pumpá, uno lleva la imagen del santo, otro una bandera amarilla y roja, acompañados por cuatros y maracas y de percusión unas cotizas de planta alargada para sonarlas al bailar. Los acompañan los “tucusitos”, dos niños vestidos con un traje rojo y amarillo parecido a los arlequines, todos con la cara pintada de negro con betún o lo que ellos llaman “negro humo“. Todo comenzó según la tradición oral, cuando la esclava María Ignacia que vivía en una hacienda de caña del valle de Santa Cruz del rio Pacairigua  de Guatire, viendo que su hija Rosa Ignacia no curaba de una “una calentura” le pidió a San Pedro por la sanación de su pequeña y si lo hacía, ella prometía salir a bailar y cantarle todos los 29 de junio en su santoral. La niña sanó, la noticia de la promesa de María Ignacia se regó y los demás esclavos decidieron acompañarla en su canto y baile. Pasaron los años y María Ignacia murió. Para no romper la promesa su marido decidió vestirse con sus ropas, abultó su abdomen con trapos de simulado embarazo y salió a “parrandear”. Lo acompañaban sus dos hijos varones. Al pasar los años, los esclavos siguieron pagando la promesa todos los 29 de junio: Un hombre se viste como María Ignacia, con una muñeca en sus brazos, Rosa Ignacia y dos niños que siempre bailan cerca de “María Ignacia”. Algunos cultores argumentan que son sus dos hijos, más su presencia es de carácter simbólico de unión entre los partidos políticos del siglo XIX, liberales y conservadores en un pacto para no politizar la celebración, tradición hasta nuestros días y como es a fines de mes, se espera la flexibilización total para llenar las calles de gente en celebración a San Pedro y poner fin a la pandemia por el virus chino que nos tiene encerrados, lavándonos las manos a cada rato, con tapaboca y a dos metros de quienes queremos acercarnos.

LA PARRANDA DE SAN PEDRO / GUATIRE

SAN JUAN DE CURIEPE

Juan José Peralta

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