#OPINIÓN La peste del insomnio y el peligro del olvido en Cien Años de Soledad #10Jul

FreddyTorrealba Z. | Ilustración: Victoria Peña |

Es variada la producción literaria dedicad al fenómeno sanitario de las epidemias, las cuales han azotado a la humanidad desde tiempos remotos. Citemos las novelas La Peste del francés Albert Camus y El Decamerón del italiano del italiano Boccacio por ser las más emblemáticas y conocidas.

El palpitante tema no escapa al genio creador del escritor colombiano Gabriel García Márquez presente en su célebre obra Cien Años de soledad. El mismo es abordado ampliamente en su primer capítulo de 62 páginas. Su enfoque, a nuestro parecer, estimamos es múltiple visto que su profundidad va más allá de lo anecdótico, nostálgico,individual (geo histórico) y lo micro.

En el final de la novela La peste Camus nos advierte que los virus de las epidemias no desaparecen en forma definitiva, pues suelen reaparecer. García Márquez también nos recuerda algo similar con su narrativa.

Macondo, la ficcional aldea de García Márquez, al estilo del norteamericano William Faulkner, es azotada por una rara peste de insomnio durante un prolongado lapso que pone a prueba la voluntad de sobrevivir de sus habitantes.

La epidemia la lleva a Macondo la india Visitación, una princesa del pueblo de La Goajira de donde huye despavorida junto a su hermano. Su primera víctima es la niña Rebeca descendiente de los fundadores de la aldea dada al feo hábito de consumir tierra.

Al mal orgánico del insomnio se agrega el peligro de la pérdida de la memoria que desde luego tiene un valor simbólico desde el punto de vista histórico, político, social y cultural. Sus moradores olvidan la forma de realizar las labores elementales cotidianas como la del trabajo. Al frente de la cuarentena se pone José Arcadio Buendía.

La respuesta de los moradores de Macondo a al fenómeno es la inmediata y que culturalmente conocen: la magia, propia de una comunidad rural. Para ello recurren a diversas artimañas,entre estas el despliegue de avisos con escritos como el colocado a la entrada del pueblo con las leyendas Macondo existe. También los religiosos que nos recuerdan que Dios existe. También juegos como el del Gallo Pelón en que se repite una actividad en una rueda de varias personas durante la noche. El juego además de las cartas por la bruja del pueblo Pilar Ternera. Soluciones nada racionales ni lógicas.

Pero esta es la parte superficial del grave asunto. Lo que Gabo plantea de trasfondo es el peligro de la desaparición de la memoria histórica colectiva de un pueblo a consecuencia de diversos mecanismos destructivos entre estos el de la manipulación política e ideológica. Las amenazas permanentes de la desaparición de la identidad cultural de los pueblos por causa de las imposiciones y dominación de los sistemas políticos totalitarios fascistas o estalinista y unas torcidas relaciones del centro y la periferia

No olvidemos que todos los regímenes totalitarios recurren a los lavados de cerebro de la gente para controlarlos y someterlos hasta la esclavitud. Uno de los objetivos de la hegemonía comunicacional, por el socialismo del siglo XXI, es esa y no otra. El engaño del ofrecimiento del cielo por medio de la superstición ideológica que siempre ha terminado en el infierno.

Así hoy en Venezuela las elecciones libres forman parte de los recuerdos de la democracia liberal. Aquí mandan circunstancialmente los fusiles de unos pocos generales pervertidos metidos en los sucios negocios del narcotráfico y corrupción.

El peligroso resultado es el nefasto olvido y anulación de los valores materiales y espirituales autóctonos y nacionales, así como los principios de la democracia y libertad sustituidos por el autoritarismo y totalitarismo. Es parte de los propósitos de las pestes políticas e ideológicas que antes del Coronavirus, sufrimos en Venezuela desde hace 20 años.

FreddyTorrealba Z.

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