#OPINIÓN Gaveta azul: Caracas, gran jardín botánico #13Jul

Pedro J. Lozada | Foto: Cortesía |

Caracas nuestra deteriorada capital, aún nos alegra el corazón con la majestuosidad de sus árboles y el diverso colorido visible en jardines y arboledas, que nos conduce a pensar que la ciudad puede convertirse en un inmenso Jardín Botánico sin igual en el mundo.  Realmente reúne las condiciones para llenar un rol  que sería la envidia de cualquier otro  atractivo  turístico. Es difícil que las  autoridades de la ciudad  se hayan percatado de semejante potencial, que no obstante se mantiene latente y hasta más allá de lo posible, dado el empeño de la naturaleza en  mostrar su esplendor creativo en tamaño gigante y enmarcado con el poderoso abrazo en su lado norte de  la cadena montañosa de la  costa, elevándose majestuosa a su máxima altura de 2740 metros snm. Un panorama óptimo para colocarnos en la órbita del rankin turístico internacional.

La industria del  turismo es la que menos y más baratos insumos y materia prima requiere para dar su producto final: Un cliente feliz y agradecido. Le basta con el sol, el paisaje, playas de fina arena y un ecosistema cercano. Los complementos harán la diferencia para la oferta  y el mercadeo publicitario de venta. Nosotros con los elementos naturales necesarios de primer orden y calidad no podemos competir en el Caribe con México y República Dominicana, entre un buen lote  de islas con vistosos encantos, que además de los insumos básicos ya nombrados   tienen las estructuras complementarias adecuadas y un personal motivado, entrenado y preparado para vender el primer rubro solicitado  por el cliente: Atención esmerada y servicios de calidad prestados con gentileza, respeto y la mínima invasión de privacidad.

Como actividad cada vez más competida,el turismo ha enriquecido sus propuestas en variedad, calidad y puesta en escena de sus atractivos estelares. La oferta actual incluye espectáculos, rarezas, monumentos, lugares de interés, artesanías, folklore y costumbrismo, competencias deportivas y en los últimos tres decenios se ha incorporado con gran fuerza la gastronomía. Variedad y riqueza de posibilidades que requiere  una organización  donde las sincronías estén afinadas de forma perfecta y el grado de compromiso del prestatario del servicio funcione con niveles óptimos de puntualidad, eficacia y prolijidad en los detalles.

El turismo paisajístico es menos exigente de ciertas sincronías, más elástico en las formas dado su carácter básico, contemplativo, de  emociones contenidas en  armonía con el cuadro o detalle del paisaje  mostrado y una atmósfera general de armonía y tranquilidad. En todo caso, sea cual sea el servicio y carácter de la oferta en juego,siempre es necesaria información confiable, de utilidad práctica, descriptiva cuando lo exija el momento o situación y con datos  fieles, confirmados.

El comentario de generalidades acerca de las forma y ofertas turísticas se justifica en la idea de dar a conocer las posibilidades de una propuesta como la que se asoma en estas líneas de terminar de convertir a Caracas en el Jardín Botánico más extenso e importante del mundo, ´

Si medimos la distancia –subjetiva de hecho, pero distancia—entre la idea y la utopía,  ésta  y la propuesta a realizar y luego hasta los primeros resultados, si es que se obtienen, el balance es desalentador e incómodo por decir lo menos.En atención a lo general, es lo que sucede siempre. Para el caso aquí propuesto es imposible por una simple razón,   más de la mitad esta  lograda y sólo se necesitan “ojos para ver”. En la ciudad hay por lo menos cuatro grandes parques con tal vocación más el jardín botánico de la Universidad Central. Enumero sin detalles y obviando los nombres oficiales, a saber: Los parques del Este y del Oeste, Los Caobos y el benjamín en extensión de la hacienda La Trinidad, más el Jardín de la UCV. y bellos espacios públicos como la jardinería de Los Próceres y sus arboledas colindantes, plazas de bien  cuidados espacios donde lucen cayenas y capachos, más las extensas  arboledas de islas centrales de avenidas de la ciudad y bosquecillos en los  laterales de autopistas. Sume el lector esa masa vegetal y agregue  lo que conoce y se me quedó en el tintero.

Falta muy poco para que la supuesta utopía  plasmada en estos párrafos sea una fascinante realidad y casi todo lo que se necesita dependería del orden administrativo.Primero oficializar un proyecto(un plan de trabajo), sistematización de los procesos de atención y mantenimiento de lo existente, coordinación de esfuerzos y contener las impaciencias a, las que somos tan  proclives, recordando un lugar común: Roma no se hizo en un día.

Un ladrillo fundamental para construir la estructura inicial es la motivación y la participación, categorías de acción que  asumirían las autoridades regionales y municipales, las comunidades organizadas y entes que se supone existen para el fomento de actividades culturales, turísticas, como por ejemplo el Consejo Superior de Turismo y grupos ecologistas.

En lo esencial una condición potencial sin concretar, deriva a ilusión y luego  el tiempo se encargará de esfumarla, solo que en este caso la posibilidad real de convertir la ciudad capital en un Jardín Botánico gigantesco va unos pasos más allá  de ser solo potencial, la naturaleza lo tiene técnica y vegetalmente tan avanzado que sería doloroso desperdiciar  el valioso grupo de condiciones presentes para convertir nuestra ciudad en orgullosa poseedora del más grande y valioso Jardín Botánico del mundo.

Pedro J. Lozada

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