Arturo Molina: Efectivos militares son insuficientes para controlar la frontera

Si el régimen pretende controlar las 250 trochas que existen a lo largo del Táchira con Colombia, tendrá que desplegar un gran contingente de efectivos disciplinados y honrados, porque con los 500 que serán destinados por la Zona Operativa de Defensa Integral Especial Sucre, al mando del general Alejandro Javier Benítez Marcano, se quedará corto.

Esa es la opinión de Arturo Molina, dirigente regional de Acción Democrática, quien al hablar con reporteros de Elimpulso.com, manifestó que la longitud de la frontera impide que un número tan pequeño de funcionarios pueda ejercer vigilancia durante 24 horas en una frontera sin linderos.

En esa frontera hay un tránsito de personas que realizan todo tipo de actividades: contrabando, tráfico de humanos, comercio, drogas, prostitución y lo peor de todo: paramilitares, terroristas y elementos armados del Ejército de Liberación Nacional, además de grupos de otros delincuentes. Los enfrentamientos se producen a cada momento por el control de la zona.

Quienes se arriesgan a pasar de un lado a otro tienen que pagar el peaje, tanto por la parte colombiana como por la venezolana, y no son extrañas las muertes violentas por las balas.

Se viene a ver un problema (el contagio de la COVID-19) como una amenaza para nuestro país, pero no se ha tomado en cuenta que los “elenos”, como se les dice a los del ELN, están asentados en los municipios Fernández Feo (1084 kilómetros cuadrados), Torbes (110 kilómetros cuadrados) y Judas Tadeo (253 kilómetros cuadrados), donde operan a sus anchas desde hace ya varios años, cuando huyeron de Colombia ante la persecución del ejército del vecino país.

Grave situación

Las poblaciones de El Piñal, San Josecito y Umuqueña, capitales respectivas de los tres municipios mencionados, están bajo el control de esos delincuentes y las autoridades venezolanas lo han permitido. No sólo a ellos sino también a los que fueron de las FARC y no estuvieron de acuerdo con el pacto firmado en La Habana, que también tienen sus campamentos en territorio venezolano.

Controlar la frontera, ejercer vigilancia, aplicar correctivos es una tarea difícil porque desde hace mucho tiempo la delincuencia se ha apoderado de la franja fronteriza y tienen potentes armas para hacer lo que quieran.

Táchira ha sido un estado dejado en el abandono por el régimen, dijo Molina. Todas las actividades económicas se desenvuelven con dólares y pesos colombianos.

Las fallas eléctricas se producen por lo general tres veces en las 24 horas del día, sumando entre el día y la noche en promedio nueve horas. Escasea el agua en la mayoría de los municipios que no dependen del Acueducto Regional. No llega el gas sino cada tres o cuatro meses.

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