#OPINIÓN Gaveta azul: Voto y mentiras #3Ago

Pedro J. Lozada | Ilustración: Victoria Peña |

Muy buenos días jóvenes. Damos inicio al diplomado de gramática con el tema de la conjugación. Como ejemplo y orientación vamos a conjugar el verbo votar en tiempo de Presente Perfecto. Recuerden: VOTAR.

Ok. Comencemos…Qué  pasa ahí, en ese grupo.

–Otra vez tú Jaimito, hasta cuando jorobas la clase

–Profe, a mi me fascina la gramática

— Está bien Jaimito,  pero sin barbaridades, de acuerdo.

Jaimito carraspea un poco, aparenta nerviosismo, aclara la garganta  y se lanza decidido.

—Yo voto  — Tú votas – el muy pe-ene-pen también vota.

Nosotros los botamos  — voo-sotros – que es esto  de voo-sotros, Profe—

Siga por favor, su respuesta está inconclusa.

–Ok profe. Ellos SE  QUEDAN.

El profe sonríe. Aplausos en el  aula.

Votar, o no votar  (to be or not to be). Por Dios William, déjanos respirar. Vete con tu dilema y tu calavera a jorobar en otro lado.

Pero el Príncipe Danés, tenaz e incisivo, sabe y conoce de las pasiones humanas tanto o más que su creador, el Sr Shakespeare, llamado  en el lugar común de los círculos teatrales el Cisne de Avon.

—Y  es  bueno en eso de intrigar, conspirar, y enredar  en una trama…

–Bueno, sí y no. Él es  una sombra. Sus personajes son los malucos, obreros del odio y la envidia tras bastidores. Son de los mejores, pregúnteselo al espíritu de Desdémona.

Ah, ah, qué pasa Profe, ya está bueno. Ud., dijo gramática y seguimos en Shakespeare, puro teatro.

—Cierto muchacho, puro teatro, — C´est la vie…

Alguien tira de los hilos y las marionetas se mueven. Ya ni siquiera es el señor

William, la élite.  Ahora es Goldoni a lo sumo, teatrillo de carretas, ambulante.

Teatro puro, mentiras de escenario y el poder, uno solo en la mano del que está en el trono. En efecto así es, como también es cierto que sin importar la altura a  que  se eleve ese trono, el  mandón siempre estará sentado sobre sus nalguitas.

La tradición divide el acto de gobernar en tres poderes  autónomos. Nosotros más bravos que cualquiera, clavamos a la N° 26 (la mejor del mundo) cinco poderes, agregando al Ejecutivo, Legislativo y el Judicial, los poderes Ciudadano y Electoral. Dos entelequias adicionales cual nuevas leyendas extraídas de “Las Mil y una Noche”, a objeto de potenciar la tri-mentira anterior gracias  a la penta-mentira actual.

No existe en latino-américa quien ignore el gran cuento de la autonomía de los poderes. La semántica de las dictaduras es la misma que sostiene y practica sin rubor el sombrerero loco de “Alicia en el país de las maravillas”. Suma extrema de lo arbitrario  el lema de ambos: “Mis palabras significan lo que a mí me da la gana”. Por el mismo orden va el Autónomos del régimen. Todos van en el mismo auto y además, nomos (nunca más estarán solos).

La burla rebasa todo superlativo. Va la muestra, apenas un botón.“La mejor del mundo” define el Poder Ciudadano y cómo se ejerce mediante el Consejo Moral Republicano integrado por el Defensor/ora del Pueblo, el Fiscal/ala General y el Contralor/ora General de la República. Luego  define los órganos componentes del Poder Ciudadano, casualmente los mismos del Consejo Moral Republicano. Después apunta que un miembro del Poder Ciudadano será designado por el Consejo Moral Republicano. Por lo que cumpliendo el sagrado mandato de la Constitución, me designo Presidente del órgano que yo mismo conformo a mi gusto y manera.

En síntesis: Yo pago, yo cobro y me doy el vuelto. Después hago caja y me tropiezo con el Debe y el Haber, pero no hay, el saldo desapareció. Se nombrará una comisión para investigar el caso hasta sus últimas consecuencias.

Las ejecutorias del régimen me recuerdan el juego de manos con una piedra, una moneda, una pelota. Sirve cualquier pequeño objeto. El hábil operador mueve dos recipientes en un campo de tres lugares, una para cada mano y un tercer campo vacío, al medio, como pivote. Siete u ocho de cada diez veces oyes la voz del operario que grita: La CASA GANA, y de inmediato promociona el próximo saqueo:

–Va de juego caballeros, Venga, venga, faciliiito. Va de juego…

Hubo una ocasión en la que se equivocaron,  y la Casa perdió.

—Fíjate, ganaste, y reconocimos supremamente que se impuso la democracia en sus más puros conceptos de libertad de conciencia. No presionamos a nadie, que va, ni mandamos esas 160 motocicletas que cada veinte minutos pasaban por  las mesas electorales  gritando vivas a nuestro partido, que va, nosotros no somos capaces…(epa, no diga eso, puede ser bien interpretado) ejem, cought/tos, cough/tos, perdón. Reconozco tu triunfo que enaltece a la democracia, (y tenemos que arreglar esto, se sacó el doble de la partida secreta para los autobuses. Porqué vinieron menos, y de dónde sacaste pa´esa camionetoota nueva…y la queja de veinte delegados, reclamando que les dieron un sanguchito, y el informe factura cuatro cachitos y dos cervezas por cabeza. Cuídate, Tu, a mí, no me jodes).  Compatriotas y Compatriatas las próximas elecciones serán TRAMPArentes.

Y usted compañero ciudadano, camarada arrepentido, compatriota boquiabierto al constatar que las sanciones internacionales hacen más dolorosa la ruinosa quiebra del país, pero no potenciaron el despilfarro, ni estimularon la regaladera, ni proyectaron utópicas realizaciones de improvisada potencia; ni  facturaron con sobreprecio toneladas y toneladas de insumos alimenticios, torpedeando por toda parte y lugar la producción nacional, ni se empeñaron en destruir las  grandes industrias del aluminio, el hierro y el petróleo,  dígame usted, por favor  —perdonándome lo panfletario — adonde vamos a ir con estas piernas hinchadas de tanto correr buscando  las medicinas, o saltando de mercadito a bodega y luego al otro, mendigando  una rebajita para  rendir  los dos dólares de la pensión y el sueldo mínimo.

No, queda  otra paisano, cero oídos al aprendiz de encantador y proceda. Mande al mismísimo el To be or not to be, y al Príncipe y su jueguito de la calavera y los huesos de hacer marramucias, y nosotros a  VOTAR como es debido, sin dilemas, a ver si los BOTAMOS.

Pedro J. Lozada

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