#OPINIÓN El pésimo servicio de gas, una estafa del socialismo del siglo XXI #18Sep

Freddy Torrealba Z | Ilustración: Victoria Peña |

Una de las acepciones de la expresión estafa es la de “engaño en una compra” por incumplimiento de lo ofrecido. Eso precisamente es lo que diariamente sufren en carne propia los usuarios del servicio de gas en la región y el resto del país en manos de un desgobierno militarista y populista falto de sensibilidad y buena gerencia pública,

Este problema es una consecuencia del fracaso de un modelo sociopolítico apuntalado en el estatismo salvaje en competencia con el neoliberalismo salvaje tan criticado en el pasado por quienes desafortunadamente hoy ocupan el poder. Un sistema sociopolítico que prioriza lo político al tiempo que destruye las ventajas de la economía capitalista.Es lo que explica por qué su producción a descendido a un 5% que coloca al renglón en el colapso.

Constituye una expresión de la inexistencia de valores, Estado de derecho, institucionalidad y cultura de servicio al birlado ciudadano que paga un servicio y no una dádiva a la parasitaria burocracia que circunstancialmente ejerce el gobierno. Es una historia en lo económico que se repite en todos los países socialista, con la excepción de China que regresó al capitalismo.

Una irregular situación que no guarda ninguna relación con el cuerpo de sanciones administrativas impuestas por el gobierno del presidente norteamericano Donald Trump. Pues el problema se presenta al igual que otros antes de su estreno como primer mandatario de la mayor potencia mundial.

Ese es otro de los cuentos chimbos esgrimidos por los Jerarcas del régimen para justificar sus errores. Aunque todo indica que más que yerros se trata de un plan fríamente calculado y ejecutado para atornillarse en el poder y controlar a la población social y políticamente. Es decir, una maquiavélica estrategia según la cual el fin justifica los medios. Así de sencillo.

Con este desgobierno del socialismo del siglo XXI todos los servicios públicos del país han colapsado en detrimento del bienestar de la población. Hoy en Venezuela están postrados los servicios de: luz, agua, salud, educación, comunicaciones, transporte, seguridad pública y social.

 La prologada crisis del gas no es por lo tanto una casualidad ni producto de factores externos.Sus causas están en el disparate de estatizar una empresa que antes generaba bienes, servicios, empleos y ganancias económicas. Ello pese a que somos una de las mayores potencias gasíferas del mundo. Gas tenemos de sobra, pero está mal administrado como igualmente ocurre con el agua y electricidad.

Uno de los argumentos levantados para su estatización fue el de que los empresarios ganaban y explotaban a los trabajadores. La manoseada justificación del izquierdista ignorante, infantil y suma cero pues nadie monta una venta de chicha para regalarla y perder. Ni siquiera en las empresas de inspiración social, como ocurre en Europa,las cuales generan constante ganancia sometida a controles y reparto equitativo entre las partes. Pero nunca se destruye la vaca que asegura el vaso de leche de todos.

De tal manera que hoy intentar adquirir gas es un suplicio en Venezuela. Lo que en el pasado fue una empresa modelo en eficiencia, hoy representa la peor referencia de lo que no debe hacerse en economía y gerencia pública.A consecuencia de esos desaciertos actualmente el venezolano recibe una bombona de gasa si acaso 3 o 4 veces al año. Ello mientras la empleada le dice con una irónica sonrisa que recibirá la misma en 15 días.

Se trata de una descarada estafa visto que el público paga por algo que no recibe a cambio. Todo ello complicado con los constantes aumentos de precio en la onda de la incontrolable especulación.Un grave problema en el que convergen:corrupción, tráfico de influencias, discriminación, engaño, desorden, desidia, burla e irrespeto al pacifico ciudadano. Un hecho que nos recuerda lo expresado visionariamente por el expresidente Rafael Caldera: “Los pueblo son como un río silencioso que a veces explota con furia”.

Freddy Torrealba Z

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