#OPINIÓN Red de Instituciones Larenses: ¿Holocausto? #21Oct

Maximiliano Pérez Apóstol | Ilustración: Victoria Peña |

El término holocausto proviene del griego antiguo y significa “quemarlo todo”. Los judíos también utilizan el término: “Shoah”, que en hebreo significa “catástrofe”.

Durante la Segunda Guerra Mundial, los nazis asesinaron a casi seis millones de judíos europeos. Este genocidio es conocido con el nombre de “Holocausto”.

La ideología antisemita nazi debe entenderse en un contexto de siglos de hostilidad.

Se considera al Holocausto como el resultado de una serie de decisiones influenciadas por las circunstancias del momento. 

En setiembre de 1939, unos 250.000 judíos habían huido de Alemania, debido a la violencia y la discriminación.

En junio de 1941, la Alemania nazi invade a la Unión Soviética. Hitler afirmaba que se llevaba adelante una guerra de exterminio contra “un enemigo ideológico”.

Sin el apoyo y la ayuda de millones de ciudadanos alemanes los nazis nunca podrían haberlo hecho. Casi todas las instancias de gobierno fueron cómplices. La población protestó muy poco, porque el “Tercer Reich” era una dictadura donde la gente no podía expresarse libremente.

En los últimos meses de la guerra, miles de judíos y demás prisioneros murieron durante las “marchas de la muerte”. Querían evitar que los prisioneros se integraran a las fuerzas aliadas después de su liberación, muchos murieron de hambre, enfermedades o agotamiento.

La gente colaboró con los nazis porque querían resolver asuntos personales, por codicia o por temor.

En las naciones aliadas poco se hablaba del “Holocausto” porque las noticias provenían de segundas o terceras fuentes y con gran retraso. Además, los crímenes nazis fueron tan aberrantes que no eran imaginados o considerados exagerados. Cuando los aliados liberaron los campos de concentración y exterminio el mundo se dio cuenta del crimen que se había cometido.

Fuente: https://www.annefrank.org/

Creo que es más congruente utilizar el término “Shoah” para denominar la situación irregular en la cual sobrevivimos la gran mayoría de los venezolanos; describirla sería redundar.

Los daños directos y los colaterales que enfrentamos los ciudadanos son incalculables.

Niños, discapacitados y ancianos, sobre todo los que forman parte del sector más desposeído de la población están viviendo los rigores del desastre en los servicios públicos. Los continuos cortes de energía eléctrica sin previo aviso y la incertidumbre que esto causa, además de los daños a los artefactos eléctricos, herramientas, maquinarias y equipos, están ocasionando daños psicológicos irreversibles.

¿Se puede cuantificar el daño psicológico que sufre un niño, un anciano o una persona discapacitada al estar 7 u 8 horas encerrados en un ascensor, como consecuencia de los cortes de electricidad?

¿Se puede cuantificar el daño causado a una familia cuyos integrantes están diseminados por el mundo como consecuencia de la ideologización que han tratado de imponer o de las políticas económicas erradas?

¿Cuántas familias han sido exterminadas como consecuencia de las expropiaciones, expoliaciones, confiscaciones o invasiones efectuadas con toda impunidad?

¿Responsables?

“El camino de la paz está determinado por la Justicia oportuna que rescate al Estado de Derecho basado en el Estamento Legal, nacional e internacional, que respete el espíritu propósito y razón del legislador probo expreso en la Constitución Nacional, las leyes y reglamentos de la República, bajo los principios y valores tradicional e internacionalmente aceptados”.

Maximiliano Pérez Apóstol

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