#OPINIÓN Se busca un Emprendedor: La soledad puede ser un negocio (Parte I) #29Dic

Italo Olivo | Foto: Cortesía |

“Estamos solos, vivimos solos y morimos solos. Sólo a través del amor y la amistad podemos hacernos la ilusión, por un momento, de que no estamos solos.”
Orson Welles

Rent a Friend, fundada en el 2009 en USA, cuenta con más de 600.000 “ amigos de alquiler “ en varios países del mundo. Los usuarios, que pagan entre 10 y 50 dólares la hora, también deben seguir un protocolo: reunirse en un lugar público, tener el móvil a mano, decirle a un conocido donde va a estar y a qué hora tiene planes regresar, entre otras cosas. El emprendedor Scott Rosenbaum se inspiró en una aplicación japonesa, donde la gente pagaba para que un desconocido los acompañara a un funeral o una cena familiar tras un divorcio. Sin embargo , en USA funciona como un Tinder de amigos ( Para citas, hacer amigos y conocer gente nueva ). Rosenbaum explica que los usuarios hablan con varios candidatos y cuando encajan con uno, contratan su servicio, aunque entre las opciones que ofrece el sitio web aparece “ actividades familiares “. A diferencia de las fiestas de abrazos, el contacto físico está prohibido. En este tipo de encuentro nocturnos, creados hace 15 años , el objetivo es “ conocerse y crear lazos “, explica Adam Paulman , quien hace de participante y vigilante en estas fiestas desde hace cinco años.

Para la terapeuta Tracy Ruble, el hecho de que haya tantas iniciativas para combatir la soledad, “Demuestra lo grande que es el problema “. En el 2015 fundó Sidewalk Talk y junto a unos amigos se sentó en la calle frente a sillas vacías, desplegadas para que quienes quisieran conversar con ellos lo hicieran. Fue tal el éxito que lo transformó en una organización, , que ahora funciona en más de una docena de países. De los más de 4000 voluntarios que participan, un cuarto conocieron el proyectos fueron “escuchados “ y ahora quieren devolver la ayuda recibida. Los voluntarios son capacitados sobre las nociones básicas de las crisis mentales y la empatía. En los cuatro años que llevan funcionando, solo han tenido dos episodios negativos.

En cuanto al lucro que están generando algunos emprendimientos con lo que ahora se considera una enfermedad, la terapeuta responde que no quiere juzgar a los clientes dispuestos a pagar, pero que, cuando lo haces, hay una dinámica de poder que no existe en las actividades gratuitas donde todos somos lo mismo.

Este también podría ser un buen momento para ayudar a tus vecinos. Comenta Emily Sohn una periodista independiente radicada en Minneapolis.

“Por medio de la aplicación social para vecindarios Next Door https://go.nextdoor.com/kind-challenge-us?utm_source=press-release&utm_medium=ndus&utm_campaign=kind-challenge puedes asignar al azar pequeños actos de amabilidad a las personas que viven cerca de ti (como entregar víveres, charlar por encima de una cerca o participar en un evento de limpieza del vecindario), Holt-Lunstad y sus colegas revelaron que los índices de soledad se redujeron del diez al cinco por ciento en las personas que realizaron actos de este tipo. La investigación sugiere que ni siquiera necesitas conocer a la gente que estás ayudando. El simple hecho de donar dinero a una buena causa podría ayudar. En una serie de experimentos
https://news.ubc.ca/2008/03/20/archive-media-releases-2008-mr-08-032/, los investigadores descubrieron que las personas que les daban dinero a otras eran más felices que si lo gastan en ellas mismas. No obstante, si dar te hace sentir abrumado, puede ser perjudicial. En vez de eso, prueba con pasatiempos como cocinar, hacer jardinería, escribir un diario o escuchar música. Las artes creativas también pueden reducir la soledad https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fpsyg.2014.01096/full y, aunque en este momento no sea posible cantar en un coro en persona, hacerlo desde los balcones o a través de grupos virtuales puede ser poderoso”.

Definitivamente, “Aunque estar a solas en momentos puntuales puede ser positivo, sentirse solo es una de las peores sensaciones que puede experimentar el ser humano. En realidad, las personas somos seres sociales y a nadie le gusta estar aislado o marginado. De hecho, según un estudio de la Brigham Young University, que fue publicado en la revista Perspectives on Psychological Science, el sentimiento de soledad incluso incrementa el riesgo de muerte en un 26%. Este porcentaje aumenta en un 32% en los casos en los que el aislamiento social no es una percepción, sino una realidad” Juan Armando Corbin

Italo Olivo

www.iolivo.com

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