Alejandro Grisanti: El gobierno de Maduro acude al pragmatismo porque tiene “el agua al cuello” #14Ene

Juan Bautista Salas | Foto: Cortesía |

Cuando el agua llega al cuello, se impone el pragmatismo y se deja la ideología, afirma el economista y director de Ecoanalítica, Alejandro Grisanti, al referirse a algunas de las reformas económicas que ha propuesto Nicolás Maduro en su discurso de inicio de año, ante la poca capacidad de maniobra que tiene en estos momentos.

Explicó que el chavismo y el madurismo pudieron aplicar mucha ideología cuando se producía en Venezuela casi 3 millones de barriles de petróleo por día y cuando ese petróleo se vendía en los mercados internacionales entre  100 y 120 dólares el barril, allí se podía hacer toda la ideología del mundo, se podía expropiar, nacionalizar, era la actuación diaria del gobierno contra el sector privado, todo el tiempo se escuchaba a los voceros del gobierno con el “exprópiese”, “nacionalícese” y esto lo estuvimos viendo durante mucho tiempo.

Sin embargo, cuando se caen los precios petrolero, se cae la producción de petróleo, cuando el gobierno no tiene divisas, cuando se cae en una hiperinflación, lo que se tiene que imponer es el pragmatismo, lo que se tiene que ver qué válvulas de escape se pueden utilizar para hacer más sencilla la vida del venezolano, como hacer para ir dolarizando ya que nadie en  Venezuela quiere bolívares.

“El problema de esto, es que el gobierno no tiene dólares, el gobierno mató todos sus ingresos, no tiene ingresos con que pagar y simplemente va a la maquinita para poder pagar esos salarios y los gastos que puede tener el gobierno y por cociente, mientras más dolarice la economía más dificultades va a tener el gobierno para poder pagar a los empleados públicos, para poder pagar cualquier tipo de gastos y van a estar peor estas gentes; entonces allí vemos que son escenarios de profunda desigualdad, donde quienes tienen acceso a dólares se van a ver beneficiados, los que están recibiendo remesas, los que tuvieron algunos ahorros en dólares, quienes se van a ver beneficiados porque se va a incrementar la transaccionalidad, pero la inmensa mayoría de los venezolanos, las dos terceras partes de la población, se va a ir viendo cada vez más perjudicada”, afirma Grisanti.

Dolarización por etapas

Explica que la dolarización cuando llega a los países, lo hace por etapas, en muchos países no se impone la dolarización porque haya sido un diseño de políticas, sino porque la población ha huido de la moneda local, admitiendo que ya en Venezuela es difícil hacer transacciones en bolívares porque no hay ni moneda ni billetes, lo que antes no pasaba, sirve también como unidad de cuenta y para preservar valor, pero como no sirve como unidad de cuenta, ni como preservación de valor ni como para realizar transacciones, esto hace que directamente la gente se mude al dólar.

“En Venezuela se ha venido imponiendo una dolarización transaccional, que es la primera etapa, para que esta siga creciendo, hace falta tener cuentas en dólares y e la segunda etapa, en la que estamos en estos momentos, vamos a tener un  sistema bancario con dos monedas que va a aceptar bolívares y dólares y por consiguiente va a tener allí una profundización de la dolarización y la tercera etapa será cuando el BCV dolarice, que desaparezca el bolívar, que el gobierno comience a funcionar en dólares y esta vendría siendo la etapa final”, señaló.

Afirma que en la medida que el gobierno no vaya a tener ingresos, este atrapado en esta ola de pragmatismo, no lo descartaría, aun cuando no lo espera pro ahora, que esto se produzca a futuro.

Sector bancario debilitado

Grisanti señala que un sector que prácticamente ha desaparecido con la hiperinflación, es el sector bancario, recordando que la banca lo que hace es intermediar una materia prima que era el bolívar, en la medida en que se pulveriza y desaparece el bolívar, prácticamente ha disminuido muchísimo su tamaño, el sistema bancario nocional, indicando como ejemplo, que todo el sistema bancario venezolano es más pequeño que un banco mediano en Perú, lo que ha provocado prácticamente una desaparición de la banca.

“Yo creo que con la entrada del dólar y con la posibilidad de intermediar otra moneda, recibir depósitos en dólares y otorgar préstamos en dólares, la banca podría ir recuperándose; hasta ahora es claro que vamos a un a dolarización de los depósitos, que el BCV de alguna manera va a tener que crear  una Cámara de Compensación para que pueda haber esa comunicación entre los  bancos, pero hay que esperar a ver si vamos a una segunda etapa, donde los bancos en Venezuela puedan dar préstamos en  dólares”.

Admite el especialista que esta especie de pragmatismo en la que ha entrado el gobierno y que se traduce, no solamente en la dolarización, sino en la transferencia de activos al sector privado, hay diferentes medidas que pareciera que Maduro va a ir tomando, creo que oxigena al sector privado.

“Hay un sector privado en Venezuela que se ha negado a irse, sigue abriendo sus puertas todas las mañanas, sigue buscando hacer producir, vender servicios y comercializar bienes, creo que este tipo de cosas ayudan, no son la solución final, pero si van dando oxigeno, es un viento de cola que ayuda a este sector privado, a pequeños nichos que se han  venido desarrollando en Venezuela y que podrían crecer en el 2021, fíjate que la macro está muy deteriorada, veo las grandes empresas con muchos problemas, el mismo sistema financiero a  pesar de la dolarización lo ve con muchos problemas, pero si van a haber algunos nichos, donde si van a poder crecer y este pragmatismo los va a ayudar y hay que esperar un poco hasta ver hasta donde puede llegar el gobierno de Maduro en esta praxis”    

Pragmatismo o reforma estructural

Estima que una pregunta fundamental, es determinar si esto es pragmatismo, o es una reforma estructural, es decir si el gobierno volviera a producir 3 millones de barriles diarios, el petróleo vuelva a estar en  US$ 100 , van a volver las nacionalizaciones o van a respetar el derecho a la propiedad privada, emplazando al gobierno a decirle al país que es lo que hará en el caso que vuelva a producir petróleo, que suban de nuevo los precios y que vuelvan a tener plata, si se va a retornar al “exprópiese” o se va a respetar la iniciativa privada.       

Admite que la dolarización va a contribuir a reducir los problemas del efectivo y regularizar las transacciones; en cuanto a la salida de la hiperinflación, afirma que no es muy optimista, se trata de un escenario de dominancia fiscal, donde el gobierno está pulverizando sus ingresos, no tiene ingresos, pero tiene que pagar una nómina pública, una mínima papelería para su funcionamiento, por consiguiente el gobierno va a seguir imprimiendo dinero, recurriendo a la maquinita del BCV, le va a pagar a sus obreros a sus empleados en bolívares que no van a valer nada y que van a buscar los dólares de nuevo y esto va a mantener esta dinámica hiperinflacionaria, de grandes devaluaciones y de grandes brincos con respecto al tipo de cambio.

“Lamentablemente esta no es la medida, la dolarización ayuda a la transacción y a mantener un  a moneda, porque el dólar no se davalúa, pero el boliva y esa necesidad que tiene el gobierno de imprimir dinero no desaparece, yo pensaría que va a continuar”, dijo Grisanti en Fedecámaras radio.

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