#OPINIÓN Gaveta azul: El mar – ¿Cuál es el problema? (Parte III) #1Feb

Pedro J. Lozada | Ilustración: Victoria Peña |

Hablamos del mar y la exposición del tema en estos artículos y un amigo a quien tengo por mi lector crítico, me aborda y con su mejor cara de ”no es nada personal” me dice que “eso es interesante pero no es lo importante ahora”, y al pedirle mayor precisión al respecto, comienza  por llover sobre mojado: El país está envuelto en una mega crisis alimentaria y de salud, con la peor prestación de servicios, sin gasolina, quebrado al punto que ni los bancos tienen liquidez y el gobierno se financia con el sube y  baja  del dólar y un mercado negro que tiene clarito y por eso lo sostienen y tú (yo) hablando del rayo verde en el mar  y experiencias espirituales” y remata  con la media verónica obligada: “No me jodas…”

Lamento mucho que el tema y el tratamiento dado disguste a mi amigo y tal vez a otros. Voy a continuar jo…robando la atención y paciencia de los pocos o muchos lectores que tengan acceso a  los comentarios de la  gaveta azul.

Muchas son las razones que pueden esgrimirse en favor del caso pero lo  principal es que  el problema del agua se ha convertido en una tragedia, como podrán constatarlo con algunos datos a comentar en los que se transparenta una verdad pura y simple. La situación del agua en el planeta ha llegado a un punto en que es EL PROBLEMA y el reservorio del agua son los mares y océanos.  

La humanidad se juega la supervivencia en el cuidado de los mares, nada menos. Podemos ver  algunos detalles con un breve y rápido resumen que  nos colocará  mejor frente a lo que deseamos mostrar: El mar cuna y sostén de la vida es el  motor principal de la biota orgánica planetaria, generando el 66 % del  Oxígeno, equilibrando por absorción el bióxido de carbono que convierte en carbonatos y bicarbonatos, conformando el clima y la dinámica atmosférica, determinante de la cantidad y calidad  de los productos de la  tierra mediante el ciclo de las estaciones lluviosas y períodos  de secano, fase del macro sistema marítimo conectada directamente a la evaporación superficial en los océanos y a la circulación global (corrientes marinas) que fundamenta la generación de vida en el mar en sus formas vegetales  y animales  que les son propias..

Es importante señalar que todas las fuentes contaminantes conocidas son producidas por la actividad humana, a través de sus rutinas domésticas y los procesos  industriales, generadores de inmensos volúmenes de restos y desechos sólidos y químicos, aguas residuales que conforman un extenso grupo de  fuentes productoras entre las que destaca las provenientes de la industria agro-alimenticia, por mucho el factor de mayor incidencia  contaminante. Se suma a lo citado la industria petrolera, la explotación de yacimientos en las profundidades marinas y el transporte marítimo de sus productos.

Todos los factores contaminantes son dañinos en lo inmediato además de producir daños y riesgos de consecuencia a futuro. La creciente contaminación de las aguas  es un drama  terriblemente complejo pero todas las consecuencias previsibles son catastróficas. Un primer dato de  esa complejidad es la proporción hídrica del planeta de agua, así llamado en justa valoración de ocupar el agua de mares y océanos  las dos terceras partes de la superficie  del globo y otro pedacito más,  casi un70%, de agua salada, no apta para el consumo humano. Solo el 3% del agua del planeta es dulce y de ese pequeño porcentual, menos del 1% (solo 0,94) incluyendo los diez grandes acuíferos subterráneos existentes, es  accesible para llevarla a la condición de agua potable. Vale anotar que  de esos acuíferos, el de “Ogallala” en  el medio-oeste  de USA se encuentra excesivamente sobre explotado y han mermado ostensiblemente sus reservas,

Han pasado 75 años desde los primeros indicios de la crisis del agua, casi en forma simultánea con el llamado de la Academia de Ciencias de Francia–primera campanada de alto peso institucional alertando  acerca del problema, exigiendo detener la conversión en cloaca “de las aguas  bautismales de la vida”.

La repuesta de la comunidad internacional no se hizo esperar y a partir de entonces  se han multiplicándolas reglas, convenios y acuerdos, nacieron nuevas instituciones como la OMI (Organización Marítima Internacional), Asociaciones y Fundaciones  “verdes” batallando duramente  por sembrar  criterios conservacionistas de mayor calado y vigilando  el fiel cumplimiento de los acuerdos vigentes y pese a la reticencia de varios países de alta industrialización, se dio inicio a la ciclópea tarea de la descontaminación de las aguas, el cuidado y limpieza del ambiente y los hábitats ecológicos.

Con todo y los esfuerzos realizados y el empeño institucional puesto en juego, seguimos al borde del desastre y el juego se inclina hacia la desaparición de la vida humana  acompañada de la extinción de un enorme  volumen de la biota orgánica del planeta  según lo indican decenas y decenas  de especies extinguidas, nichos ecológicos destruidos y daños virtualmente irreversibles que constantemente se presentan, acerca de los que daremos un  vistazo.

Pedro J. Lozada

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