#OPINIÓN La manipulación política de la COVID-19 #5Feb

Freddy Torrealba Z. | Ilustración: Victoria Peña |

La pandemia mundial del coronavirus no sólo ha generado una crisis de orden sanitario sino también en otras esferas de la vida del hombre como la política. Así pues, la ciencia social llamada a la transformación de la sociedad y gobernar la ciudad, se convierte en causa de conflicto en que están de por medio los poderosos intereses de los llamados países desarrollados versus los subdesarrollados. Este es un lamentable escenario donde la lucha va más allá de lo científico.

El hecho se ha puesto de manifiesto con mayor énfasis con motivo del proceso de vacunación contra el maléfico virus. Lo que ha quedado al descubierto es la maraña de torcidos y malévolos intereses de los países más poderosos del planeta en perjuicio de los más débiles.

En ese negativo marco ha reaparecido la inhumana Guerra Fría la cual se creía superada tras el derrumbe de la URSS. Al frente de la misma se encuentran sobre todo China y Rusia que halan sin escrúpulos para su sardina. Estos han hecho de la vacunación un negocio redondo en que cuenta principalmente lo político y económico con la novedad de apartar lo ideológico, es decir el comunismo.

Ambos países aprovechan para ganar terreno en América Latina con el mercadeo de la vacuna. China condiciona la venta del fármaco a la participación de empresas privadas chinas con la agravante de que las negociaciones son de Estado a Estado.

Rusia entre tanto prioriza lo político en sus planes expansionistas en Latinoamérica. El presidente ruso Vladimir Putin regaló 300 mil vacunas a Argentina. Pero ahora cobra el favor a cambio de la instalación de una base satelital no se sabe con qué fines. Con todo, Rusia se anota una victoria científica y política por la eficacia de su vacuna Sputnik V en un 91,6%.

Ello mientras EEUU está ausente visto que el ultranacionalismo del expresidente Trump lo llevó a cometer errores, entre estos el de priorizar su propia protección. De esa formase olvidó de los países latinoamericanos que ahora se refugian en China y Rusia.

En España se suscita un descomunal escándalo por la acción inescrupulosa de la cúpula militar y política que pretendían vacunar primero a los suyos. Ocurre en un país donde impera la institucionalidad y valores democráticos. Son los enchufados que nunca faltan incluso en los países considerados civilizados.

La pandemia ha evidenciado las profundas desigualdades existentes entre los países del planeta en que unos son privilegiados por beneficiarse de los avances de la ciencia. Los países desarrollados tienen una población del 14% mundial, pero se han asegurado el privilegio de ser los primeros en llegar a la vacunación.

Son supermillonarias las sumas de dinero destinadas en cada país para la adquisición de la vacuna. El mayor temor se apodera de la ciudadanía ante el riesgo de que se lo trague la corrupción de los políticos más el tráfico de influencia que daría preferencia a unos pocos y marginaría a la mayoría.

Esta coyuntura de emergencia sanitaria también ha servido para sacar los pies del barro a gobiernos impopulares. Estos la utilizan para mejorar la imagen por la falta de resultados en su gestión. Es el caso de Venezuela cuyo régimen anuncia unas “gotas milagrosas” para tratar el virus sin ningún aval científico.

Las protestas contra el prolongado confinamiento no se han hecho esperar en varios países. Las mismas se han registrado en Austria, Holanda hasta Libia donde la respuesta gubernamental ha sido la represión policial.

Es decir, que la política roza con fuerza la pandemia del coronavirus que ha cambiado la vida de la gente desde fines de 2019.

Freddy Torrealba Z.

PUBLICIDAD

Comentarios

Comentarios

Comentarios