#OPINIÓN Lectura: Generación #16Feb

Carlos Mujica | Ilustración: Victoria Peña |

La entropía es un principio que acoge y resume el deterioro de las cosas. Todo sigue su proceso en la inconstancia de la duración. El barrido y la limpieza diaria de la casa, por ejemplo, es una demostración de que todo experimenta diariamente su deterioro. La basura es un indicador de que algo de las cosas de la realidad se viene deteriorando , y de que nada se puede hacer contra el deterioro. Todo se deteriora. El deterioro o la entropía demuestra que las cosas van hacia su fin. Por muchos años que se mantenga la duración, las cosas y de los seres tienen su final. El momento inevitable habrá de llegar.

En el ser humano, aparejado al proceso de vivir, se lleva consigo el deterioro imperceptible pero continuado. Es por esta razón que se le puede atribuir el término entropía al deterioro. La familia es una unidad coherente que por múltiples y conocidas razones se dispersa. La dispersión es un modo de deterioro. La generación es un conjunto de seres humanos donde prima la contemporaneidad. La generación a la cual pertenezco de la familia Mujica Arráiz, la estructuran tres familia; la familia más numerosa, la que aporta el mayor número de constituyentes a la generación es la de tío Alberto Mujica Arráiz y tía María Mujica Zapata, con once hijos; la familia de mi tío Clemente Mujica Arráiz y tía La Mujica Arráiz, con seis hijos; y la familia de Lola Mujica Arráiz de Mujica, mi madre, tres hijos. Esta generación de los Mujica Arráiz, la constituían veinte hijos: nueve hembras y once varones.

Desde la niñez iniciamos la generación con el acercamiento entre todos, con el cariño manifiesto, con la alegría con la cual “ en noches lunadas nos tramábamos con los brazos y cantando solíamos recorrer largos trayectos.” La emoción de encontrarnos, nuestras indisoluble conversaciones, compartíamos la amistad; en la juventud la unidad fue continua. Pero adultos el deterioro nos fue minando. Múltiples causas la destruían, hoy, apenas quedamos cinco. Dos de tío Alberto, dos de Lola, mi madre, y, uno de tío Clemente; tres varones y dos hembras.

Carlos Mujica

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@carlosmujica928

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