#OPINIÓN Reflexión en positivo: Cuando las dificultades van primero que la voluntad #4Mar

José Gerardo Mendoza Durán |

Sin perder la esperanza de que pronto suceda un milagro, no debemos dudar que Dios convertirá las secuelas de los sufrimientos de estos últimos años en bendiciones, que nos llenen de alegría y deseos de vivir y reencontrarnos de nuevo con nuestro nueva patria y si esto ha sido un castigo está demasiado largo y no se justifica tantas pérdidas y estar tan confundidos que ya no se sabe ni quién es quién, y por donde vienen los tantos inconvenientes que cada día abundan y solo sirven para entorpecer al que se le ocurre poner sus conocimientos en acción que puedan ayudar a paliar tantas fallas en el país; por ellos el milagro de volver a encontrarnos con lo que éramos y dejar las controversias aparte, nada saludable para el desarrollo en positivo que a todos nos beneficie sin excepción y no solo a un grupo que convierte a la mayoría de la población en famélicos, con carencia de todo y viendo cómo se les va la vida , por medio de la unión no hay nada que vencer ni combatir.

El respeto por las diferencias son las bases principales de muchos acuerdos objetivos, estos han sido los principales motivos, da la impresión de practicar todo lo contrario, no existe ni la mínima señal o voluntad de hablar el mismo idioma; para llegar acuerdos donde la patria salga beneficiada y por supuesto sus hijos y poder volver a encontrarnos con aquel hermoso respeto que parece se ausentará por siempre, por ejemplo el saludo cordial acompañado de una franca sonrisa y el para servirle siempre con la mirada a los ojos y el apretón de mano. Aunque leí por ahí que el pecador y el santo no hacen más que intercambiar sus papeles, el santo a pecado y el pecador será santificado, ojala que nuestras aspiraciones no se parezcan a esto ya que estamos urgidos de una salida airosa y pacífica de tantos conflictos que tiene el país hecho un averno.

Todos nos encontramos ávidos de buenas noticias jamás volvimos a ver con ánimo y admiración que el sector productivo haya pegado alguna buena, todo ha sido negativo si vamos a buscar algún rubro que se haya salvado de la crisis es como buscar una aguja en un pajar, la cañicultura en el suelo; la producción reducida al mínimo, todos los problemas se le suman por igual, la siembra de frijoles y caraotas lo que se llama palo abajo; si no es los combustibles son los insumos, primero van las dificultades que las voluntades y los tropezones primero que el estímulo, todo lo que sea de la dieta diaria y aunque el deseo del sector productivo esta intacto y sus dirigentes al día deseando trabajar y producir; como es el caso del arroz y la producción las legumbres y hortalizas tan golpeadas como si fueran peligrosos enemigos, el rubro cafetalero unos de los más nobles hoy castigado de la forma más cruel e indeseable como si trabajar el duro campo es un castigo y no una emoción para quien lo sentimos hasta en la medula que lo sabe demostrar un campesino labrador de la tierra y produce con amor parte de la dieta que todos necesitamos; ojala haya buena alianza como base a las buenas soluciones y se den cuenta que las confrontaciones hasta el que se considere triunfador pierde.

Con bríos renovados, criterios propios ideas fijas, pensamientos positivos así actúa la familia ganadera de Fedenaga junto a las asociaciones a nivel Nacional que forman esta prestigiosa y respetada Federación de Ganaderos de Venezuela; esta patria agrícola y pecuaria por excelencia con pie firme sigue adelante sorteando obstáculos pero presentando soluciones que ayuden a la patria y demostrar que si se puede seguir siendo productivos y no todos son iguales y pronto demostrar que la primera economía del mundo hay que respetarla como es la agricultura y la cría por ser esto rubros imbatibles sobre todos los inventos; consciente que este es el momento más duro y difícil para el que desea producir pero con la férrea voluntad del hombre y mujeres que aman el campo y sus valores es suficiente para salvar la producción, generar empleo y nobleza para la patria; sin temor a equivocarme no titubeo cuando se trata de calificar al ganadero y agricultor en héroes que están sometidos al más fuerte rigor del sacrifico y desamparo pero aun así funciona el deseo de hacer y seguir haciendo por ello la unión entre la familia ganadera y agricultores debe ser cada día más fuerte y monolítico como en los hogares que funciona el respeto el amor y la convivencia tiene un espacio eterno y consagrado en la paz.

“Ahora más que nunca el campo es la solución, unidos todos por la paz, la convivencia, el respeto y la prosperidad de nuestro país”.

José Gerardo Mendoza Durán

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