#OPINIÓN Gaveta azul: Claves para leer una nueva cosmología #26Abr

Pedro J. Lozada | Ilustración: Victoria Peña |

La teoría de “La Resolución del Continuo”formulada en el libro de mi autoría con título similar  (Ed. Galipán 196 pp) es sumamente simple, tanto  que el libro está en las dos páginas y media del  prólogo del autor, donde dice:

“Desde una perspectiva de síntesis realmente escueta diremos que las claves del rompecabezas cósmico son apenas cinco, a saber:

El breve párrafo donde se anotan esas cinco claves,  es el libro. Más simple y elemental imposible. Lo complejo de las cosas simples es explicarlas, En este caso particular, señalar los orígenes de la teoría, porqué  considerarla cierta y verdadera, que grado de inter-relaciones y situaciones genera su funcionamiento y operación. Cómo y porqué varían las magnitudes a las que aplica. Mediante qué mecanismos y sin importar  las  dimensiones escalares donde opere, su eficacia se mantiene  igual  sin apoyaturas adicionales de ninguna clase, tipo o condición. Por-qué funciona a nivel de micro-partículas; cómo aplica  sin ninguna variación de su estructura operacional básica a la infinita multiplicidad situacional de lo cotidiano,  y por igual sin dificultad alguna trabaja  a escala de los super cúmulos galácticos.

Otro aspecto a considerar es que tratándose –como en efecto sucede—de una llave maestra para operar los universos del cosmos, no hay ni queda fuera de su esfera de influencia, absolutamente nada, razón que obliga a pensar en los muy diversos nudos consecuenciales que se  afrontarán y necesariamente deben  explicarse.

Si ha trabajado y aplicado sin fallar nunca en el curso de las edades  cósmicas, es porque no hay  otro mecanismo mejor que le sustituya,ergo, una teoría distinta.

Volviendo al problema de   encontrar o manejar  claves para leer el libro  con la mejor  posibilidad de comprenderlo,  quedan por citar dos detalles:  Los capítulos  raíz y  su  grado de capitalidad. Los textos de los números II, IV, V, y VIII son de especial importancia. El capítulo dos  define  el elemento base de la teoría. Es el epicentro del trabajo. El  cuarto capítulo es “La Resolución del Continuo” .Explica y detalla el nacimiento de un universo  y  también su eventual desaparición. Confronta los  pasos  de ese nacimiento según el Big- Bang mostrando las  contradicciones que hacen imposible  explicar en forma coherente el parto cósmico a partir  del gran estallido, menos aún entender sus consecuencias y tampoco los acontecimientos que genera.

El quinto  capítulo aborda el rol de los huecos negros en la creación de los universos. Es de rigor llamar la  atención del lector acerca de lo siguiente: Desde el año 1974 se comenzó a sospechar la existencia de los huecos negros, pero es a partir del 2012 en  adelante  cuando aparece en los círculos científicos la idea del papel del Hueco negro como  factor principal en la creación  cósmica,  se escriben  amplias notas informativas en las revistas especializadas o reportajes ilustrados con fotos y esquemas gráficos.

Nuestra teoría data del año 1993, cuando concluido el manuscrito original se hizo el respectivo registro bibliográfico (ISBN) con el  depósito de Ley..  El capítulo quinto del libro explica cómo se forma el hueco negro y deduce analíticamente el comportamiento del fenómeno  en la creación cósmica concluyendo que  hace de escenario al acto final  (consunción y destrucción) cerrando un ciclo, al que  sigue el inicio –en el mismo escenario-de un nuevo universo, corroborando la inviolable periodicidad fenoménica de los eventos y sucesos cosmo-universales.

“Ningún ciclo integrado tiene en propiedad principio o fin,  sin importar cuál sea su magnitud, incidencia, rango de importancia o  el lugar que ocupedentro de la totalidad. 

Todo lo que fue, todo lo que es y cuanto habrá de ser,  es un sucederse fluente y continuo”

El  VIII capítulo es  el texto que ampliará la   primera edición.  Es un virtual resumen de  los principales  tópicos de la teoría, enfatiza  el problema de los seudo-experimentos y “descubrimientos” que no son tales, sino apreciaciones condicionadas por un contexto académico que prela sobre  cualquier razonamiento o análisis crítico que contradiga un paradigma de los sostenidos por su círculo académico de origen. Se explican las dudas de Einstein después de abrir nuevas puertas con sus teorías relativistas y se propone, abundando en argumentos  y razones,  la necesidad de sustituir el nombre gravedad, o  Ley de gravedad, por:  Efecto Cosmo-dinámico Variable(ECV).

Vale insistir en las dudas de Einstein respecto de la gravedad y lo que él llamaba “ondas  gravitacionales”, de las  que  decía existían, o se manifestaban, pero a tan enormes distancias del sistema solar que sería imposible detectarlas. Un siglo después de sus razonamientos  en torno al problema,  en 2017, se otorga el Nobel de Física a tres norteamericanos por haber logrado fotografiar  el fenómeno producto de la probable  colisión de dos masivos hoyos negros.

Investigar estos problemas  involucra en la actualidad  a unos 1000 hombres de ciencia de todo el mundo y el concurso de las más avanzadas tecnologías para construir nuevos dispositivos de exploración espacial ahora en búsqueda  de los sonidos  cósmicos más  que  gráficas  de los espacios interestelares.

Las llamadas ondas gravitacionales son el fenómeno más común que pueda observarse  en la estructura funcional del cósmo-universo.  Su presencia constante y multireiterada proviene de la  simple organización que rige la motricidad general del cosmos, aplicando además a la dinámica de  cada partícula existente sea orgánica o inorgánica. A lo que el antiguo  paradigma nacido con la mecánica clásica de  Newton llama hoy “ondas gravitacionales” es a la deformación espacio-temporal que provoca cualquier movimiento, sea  el leve desplazamiento de una mota de polvo o el descomunal empuje provocado por la  masa de una  gigante roja, o mayor aún, como es el caso actual de una galaxia entera (la Gran Nube de Magallanes) supuestamente arrastrada por la Vía Láctea con la fuerza de 600 billones de soles, suma superior a la que pudiera obtenerse  de todas las estrellas visibles del universo,  fenómeno difícil de explicar por l a ciencia actual.

Las deformaciones espacio-temporales de la cotidianidad, incluidas algunas  mayores, son indetectables debido a varias razones, entre las que destaca su magnitud, virtualmente insignificante y las mutuas  interferencias de anulación constante, sucedidas al mismo tiempo de otras deformaciones, manteniendo en la praxis un  equilibrio dinámico jugando el rol de fachada constante de lo real. 

A los razonamientos  anteriores  podemos agregar un enunciado común  en textos  sobre  física cuántica, como también en textos que observan el entorno bajo el prisma de las leyes de la relatividad,  donde se enfatiza que todo movimiento sin importar  su intensidad respecto de una referencia externa al sistema en que se produce, crea una perturbación en la porción de espacio-tiempo donde sucede  y éste la asimila mediante un reacomodo al  estado previo a la perturbación. Una reacción que da origen a la denominación de sistema  inercial dado por la física relativista al sector de espacio-tiempo perturbado.

Este tipo de minúsculos saltos e irregularidades del mesocosmos cotidiano y las llamadas ondas gravitacionales son exactamente lo mismo, al punto de poder intercambiarse  las denominaciones  respectivas sin variar en lo absoluto la percepción  que se tenga del  fenómeno ni mucho menos la valoración cuantitativa del mismo. La apreciación que conduce a suponerlas  fenómenos diferentes se debe a las distintas magnitudes involucradas en ambos fenómenos, estructuralmente  similares pero  creando escenarios de manifestación de abismales distinciones, debido a la proporcionalidad, magnitud y poder energético volcado en la porción de espacio-tiempo donde se produce  cada fenómeno, en un caso interfiriendo un volumen insignificante y en el otro afectando la estabilidad de extensiones espacio-tiempo  del orden de  un parsec o más. Caso similar que ilustra mejor  las diferencias de apreciación, al ejemplo clásico del efecto que producen  unas gotas de agua  del rocío mañanero, a lo que provoca la tormenta  de un huracán  en el Atlántico o un ciclón en el  Océano Pacífico.

Un detalle final por repetir. La teoría expuesta en  mi libro, escrito   en 1993 cuestiona el suceso del Big-Bang, señalamiento básico de los otros descritos a lo largo de sus 200 páginas de texto.  La  teoría que exponemos  explica el nacimiento  del universo como  producto de una continuidad cíclica cuyo inicio  se origina en una  eclosión lenta y progresiva  que posteriormente se  convierte en una expansión  a velocidad inimaginable. (Cap. IV  Págs., 94,95,96 de “La Resolución del Continuo”).

Roger Penrose, Premio Nobel de física 2020…ha cuestionado el nacimiento  del universo mediante el gran estallido (Big-Bang) y dice que el suceso cósmico se debió a “una súbita expansión” y no a una explosión…

El año 2006 salió a la luz su libro “El camino a la realidad”  (título de la traducción al español) donde explica a través de las 1471 páginas del volumen, mediante  fórmulas matemáticas, como nació el universo.   El autor, Profesor Emérito de la Universidad de Oxford ha expresado respecto a su obra,  una historia a través de las matemáticas y la física, “que a manera de un mapa provisional permita al lector ir descubriendo el mundo por el camino que  señalan las matemáticas”.       

El pensamiento humano, desde  la pequeña mota de polvo  de un escondido y diminuto  sistema solar,  insiste en la búsqueda de sus orígenes y en la mayor pretensión de poder descubrir cómo, porqué y para qué,fue creado, o  construido el universo; o si surgió del Caos, hijo de la nada.

Pedro J. Lozada

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