#OPINIÓN Remembranzas: Mis viejitos en la inmortal Batalla de Carabobo #24Jun

A punto de llegar a la fecha cuando se cumplirán los 200 años de nuestra inmortal “Batalla de Carabobo” quiero expresar mi satisfacción y gratitud a la vida, pues estoy cerca de llegar mis 95 años, nací en 1926, y hoy puedo ver, oír, reflexionar y con mucho orgullo recordar a quienes dan el título a estas líneas, “mis viejitos”, quienes murieron jóvenes, pero al estar entre mis ancestros, decidí llamarles así.

Ellos apenas llegaban alrededor de sus 40 años cuando participaron heroicamente en la gesta independentista. El más joven, estaba entre los 28 y 30 años, José Antonio Cao Cordido quien era oriundo de Santiago de Galicia, se había casado en Barquisimeto el 27 de agosto de 1818 con Inés María Iribarren Chaquea, hermana del General Juan Guillermo Iribarren.

Siento un gran orgullo de Juan Guillermo Iribarren, el héroe epónimo del municipio que alberga la capital del estado Lara, por su aporte en varias batallas, entre ellas La Batalla de Banco Largo, donde los patriotas se enfrentaron a 1500 hombres de las fuerzas realistas, allí Iribarren a la cabeza de 500 dragones, rindió al enemigo dejando libre el río Apure en un trecho desde Nutrias hasta San Fernando de Apure. En reconocimiento de esa hazaña Bolívar lo ascendió a comandante en Jefe de sus húsares, y para 1819 lo llamó de nuevo a conformar la Junta de Guerra para emprender la “campaña de Nueva Granada”, en Carabobo, como jefe de los húsares al mando del escuadrón de caballería “húsares de Apure” en la primera división del ejército patriota, escenario donde lució su astucia llanera.

Por el lado realista, Cao Cordido, ya nombrado anteriormente, luchó bajo las órdenes de Pablo Morillo en el “Batallón de Numancia “en otras batallas defendiendo la causa de la monarquía.

Otros de quienes llamo mis viejitos fueron el Coronel Pedro Celis Plaza, segundo comandante del batallón “Granaderos de la Guardia” y el Coronel Ambrosio Plaza, jefe de la tercera división del ejército Libertador. Ambrosio Plaza entregó su vida en la lucha durante la triunfante Batalla de Carabobo, Bolívar lo elevó al grado de General en ese mismo contexto y la noche misma de la heroica batalla, este héroe era velado en la casa familiar de los Celis; allí se encontrarían los generales Juan Guillermo Iribarren, Pedro Celis Plaza y nuestro Libertador. 

Recordemos la conocida frase que dice que “los santos y los héroes no tienen familia”, pertenecen a la humanidad, pero es bonito saber que, de esos cuatro viejitos, dos tatarabuelos y dos tíos tatarabuelos, tres eran patriotas y uno era realista, y que todos estaban comprometidos y fieles a sus respectivos ideales, todos pertenecen a nuestra historia. Lo importante es reconocer a unos y al otro, cuando cada quien se identifica con una causa noble que exprese altos valores humanos, y que le da sentido a su vida, la cual entrega defendiendo sus ideales dignamente, se le debe respeto y admiración. Por estar ellos, entre mi árbol genealógico, me permito recordarles, esperando que nietos, bisnietos y tataranietos, más adelante puedan contar este trocito de nuestra historia.

Alicia Iribarren