#COLUMNA Soliloquios de café: ¿Ley o autosuicidio? (Parte VIII) #26Jun

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Viene de ¿LEY O AUTOSUICIDIO? Parte VII– Análisis de la Acción de Amparo Constitucional ejercida por los caficultores, desde donde podemos caer a analizar respetuosamente, lo que podríamos preguntarnos como… 

¿OCLOCRATICA O IGNORANCIA?

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Viejo es el dicho:

“Ten cuidado con lo que pides porque puede que se te conceda.”

Oclocracia o gobierno de la muchedumbre (del griego ὀχλοκρατία ojlokratía “poder de la turba”) es una de las formas de degeneración de la democracia, del mismo modo que la monarquía puede degenerar en tiranía o la aristocracia en oligarquía. Se confunde con la tiranía de la mayoría, dado que ambos términos están íntimamente relacionados.

El término fue acuñado por Polibio (200 a. de C. / 118 a. de C.), historiador griego, en su obra Historias (6.3.5 a 6.4.10), escrita en torno al año 200 a. C. Polibio desarrolló su propia teoría de la anaciclosis, basándose en las tres formas de gobierno aristotélicas y sus formas impuras, sustituyendo la demagogia, como forma degenerada de la democracia, por el nuevo concepto de oclocracia.

Mientras que, etimológicamente, la democracia es el “gobierno del pueblo” que con la voluntad general legitima al poder estatal, la oclocracia es el “gobierno de la muchedumbre”, ​ es decir, “la muchedumbremasa o gentío es un agente de producción biopolítica que, a la hora de abordar asuntos políticos, presenta una voluntad viciada, propensa a la evicción, confundida e irracional, por lo que carece de capacidad de autogobierno y, por ende, no conserva los requisitos necesarios para ser considerada como pueblo.”

Polibio llamó oclocracia al fruto de la acción demagógica: “Cuando ésta (la democracia), a su vez, se mancha de ilegalidad y violencias, con el pasar del tiempo se constituye la oclocracia” (Historias 6.4.10). Según su teoría de la anaciclosis teoría cíclica de la sucesión de los sistemas políticos, a la que alude Maquiavelo, la oclocracia se presenta como el peor de todos los sistemas políticos, el último estado de la degeneración del poder.

Según El contrato social de Jean-Jacques Rousseau, se define oclocracia como “la degeneración de la democracia”. El origen de esta degeneración es una desnaturalización de la voluntad general, que deja de ser general tan pronto como comienza a presentar vicios en sí misma, encarnando los intereses de algunos, y no de la población en general, pudiendo tratarse ésta (en última instancia) de una «voluntad de todos» o «voluntad de la mayoría», pero no de una voluntad general.

Según el filósofo escocés James Mackintosh (1765-1832) en su Vindiciae Gallicae, la oclocracia es la autoridad de un populacho corrompido y tumultuoso, como el despotismo del tropel, nunca el gobierno de un pueblo.

No hay que confundir el concepto de “muchedumbre” con la noción de “multitud” promovida fundamentalmente por Baruch Spinoza, que durante la Edad Media se diferenció de la distinción de “pueblo” y “muchedumbre” promovida por Thomas Hobbes e imperante hasta nuestros días. La diferencia básica es que bajo la distinción de Hobbes el conjunto de ciudadanos quede simplificado en una unidad como cuerpo único con voluntad única (ya sea una mera muchedumbre que reúna los requisitos necesarios para ser considerada como pueblo), mientras que el concepto de multitud rehúsa de esa unidad conservando su naturaleza múltiple.

Fuente: Wikipedia.

Se ha comprobado reiteradamente el autismo de algunos sectores gubernamentales, que permanecen ciegos, mudos y sordos ante las propuestas efectuadas por los diferentes sectores productivos del país, y que de haber sido implementadas se hubiesen evitado muchos sufrimientos a la población y de haber entendido que ellos son los principales beneficiados porque, apostamos a su éxito pues sería el éxito del sector agropecuario, sector necesario diariamente, al igual que el sector productor de combustibles, porque se trata de los alimentos imprescindibles de la población…

¡SIN AGRICULTORES NO HAY COMIDA!

Son incuantificables las presuntas violaciones a los Derechos Humanos de los productores agropecuarios; violaciones al Derecho de propiedad, pura y simple, perfecta e “irrevocable,” tal y como está expreso en los documentos que la confieren. La violación al Derecho al Trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas de trabajo y a la protección contra el desempleo: al Derecho a una remuneración justa equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualquier otro medio de protección social. La violación a los Derechos Económicos expresos en el Capítulo VII, artículos del 112 al 118 de nuestra Carta Magna…

CONTINUARÁ…

Maximiliano Pérez Apóstol

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