Cuatro criollos sobre .300

Arizona Diamondbacks' Ender Inciarte, right, hits a triple to left field with San Diego Padres catcher Derek Norris, left, looking on during the sixth inning of a baseball game in San Diego, Saturday, Sept. 26, 2015. (AP Photo/Alex Gallardo)

La temporada regular 2015 de las Grandes Ligas culminó el domingo con el poder criollo como protagonista. Los peloteros venezolanos volvieron a destacar en el mejor béisbol del mundo y cuatro de ellos terminaron con promedio ofensivo superior a .300.

Los jardineros Ender Inciarte y David Peralta llegaron a los entrenamientos primaverales de los D-Backs de Arizona sin un puesto seguro en la alineación titular.

Sin embargo, su buen desempeño con el madero les garantizó tiempo de juego durante gran parte de la temporada.
Inciarte, quien disputó su segunda campaña a tiempo completo en las mayores, tomó parte en 132 juegos -máxima cantidad de su carrera- e impuso topes personales en imparables (159), anotadas (73), cuadrangulares (6), carreras impulsadas (45), bases estafadas (21) y promedio de bateo (.303).

El zuliano de 24 años terminó con guarismos interesantes, mismos que le brindaron tiempo de juego, a pesar de la cantidad de jardineros que tiene la organización.

Por su parte, Peralta cumplió una zafra de ensueño, en la que concluyó con 53 extrabases conectados y un promedio ofensivo de .312.

El carabobeño fue utilizado como cuarto bate de la alineación en algunos pasajes de la temporada y no defraudó a la confianza del mánager.

Peralta tuvo números redondos. Incluso fue líder en triples de la Liga Nacional con 10.

Finalizó el 2015 con 26 dobles, 17 conexiones de cuatro esquinas y 78 carreras remolcadas, todos cifras tope en su carrera. Además se estafó nueve bases.

Otro que terminó con un promedio superior a .300 fue el camarero de los Astros de Houston, José Altuve, quien por segunda campaña consecutiva llega a los 200 imparables.

El maracayero bateó .313, además de liderar el circuito joven por segundo año corrido en imparables (200) y bases robadas (38). También consumió la mayor cantidad de turnos legales en la zafra con 638.

En un año en que Miguel Cabrera ingresó por primera vez en su carrera a la lista de lesionados y perdió tiempo significativo, el criollo ganó su cuarta corona de bateo en los últimos cinco años.

El slugger de los Tigres de Detroit terminó con promedio de bateo de .338, el más alto de todas las Grandes Ligas.

El maracayero también concluyó con el mejor porcentaje de embasado de la Americana (.440).

Otros que rozaron los .300 en la ronda regular fueron Odúbel Herrera (.297) y Francisco Cervelli (.295).

Herrera (Filis de Filadelfia) cumplió un gran año en su temporada de novato, al tomar parte en 147 juegos y ligar la misma cantidad de indiscutibles.

Para destacar la gran campaña de Carlos González (Rockies de Colorado), quien se mantuvo saludable y terminó con 40 cuadrangulares -la mayor cantidad de su carrera- y 97 carreras remolcadas.

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