Durante misa en Quito el Papa pide unidad y ejemplo para evangelizar (Fotos)

El papa Francisco pidió este martes a los fieles latinoamericanos la unidad y ejemplo de los católicos, como la mejor expresión de la verdadera evangelización.

“También nosotros constatamos a diario que vivimos en un mundo lacerado por las guerras y la violencia. Sería superficial pensar que la división y el odio afectan sólo a las tensiones entre los países o los grupos sociales”, expresó el pontífice en la misa que ofició en el Parque Bicentenario de la capital ecuatoriana.

El oficio religioso se cumplió en una marco de un sol esplendoroso que se abrió paso en medio de densas nubes que horas antes dejaron caer un pertinaz aguacero sobre miles de fieles congregados en el sitio durante la madrugada.

El director de operaciones emergentes del municipio de Quito, dijo que al amanecer había unas 320.000 personas en el Bicentenario y que esperaba que los participantes alcanzaría el medio millón.

“La evangelización no consiste en hacer proselitismo. El proselitismo es una caricatura de la evangelización”.

Cercano a la gente

El Papa se movió entre la multitud en un papamóvil, saludando mientras la multitud le devolvía gritos de entusiasmo y dejaba caer un baño de pétalos al paso del visitante.

En un momento del recorrido, el sumo pontífice dispuso parar el vehículo y pidió a su seguridad que levantaran la silla de ruedas de una anciana que estaba a un costado, a quien besó en la cabeza, prodigó un abrazo y bendiciones.

“No nos esperábamos nunca lograr alcanzar este gran gesto del Papa”, dijo Liliana Rueda, hija de la anciana. Ambas habían llegado apenas minutos antes de que iniciara el recorrido papal.

Antes del oficio religioso, Francisco se reunió con obispos ecuatorianos, y en la tarde hará lo mismo con educadores católicos y miembros de la sociedad civil para cerrar con una visita privada a la iglesia jesuita de La Compañía.

El Bicentenario lucía abarrotado la madrugada por feligreses que pasaron la noche en el lugar, pese a que cayó un torrencial aguacero, del que buscaban guarecerse cubiertos con plásticos, cobijas y bolsas de basura mientras cantaban y compartían café.

Entre la multitud

Abel Gualoto, de 59 años, es un vendedor de mariscos en el sur de Quito que estuvo desde el lunes en espera de Francisco bajo un trozo de plástico con el que se cubre.

“Claro que merece la pena estar aquí a pesar del clima. La alegría por ver al Papa proporciona el calor que necesitamos”, dijo con el frío en las manos y todavía mojado por las muchas horas de lluvia soportadas.

A los vendedores ambulantes tampoco les importó el frío, la lluvia, ni la madrugada. En el parque ofrecían recuerdos como cruces, calendarios o llaveros con la cara del Papa.

Uno de los más demandados es el “kit Francisco” que contiene una mochila, un CD, pañuelo recordatorio de la visita y un rosario, todo por apenas 5 dólares.

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