Unoes proyecta y difunde las artes escénicas

Conversar con los fundadores de la Unión de Narradores Orales y Escénicos de Venezuela (Unoes), es siempre grato. Sobre todo si están de aniversario, ya que saltan a la palestra cantidad de historias, anécdotas y reflexiones. Experiencias que han sido forjadas a lo largo de más de dos décadas. Un año más de metas alcanzadas habla de una institución que dejó atrás la adolescencia para convertirse en un adulto que nunca dejará de ser niño. Así no los hizo ver Mau de Ceballos, madre de la criatura, a quien cariñosamente llaman “La generala de la Unoes”. Sin olvidar al doctor Segundo Ceballos y a Elienay González, padre y tío respectivamente de la Unoes. Además, los chicos que han crecido y se han formado dentro de esta tradicional organización de cuenta cuentos y artes escénicas, los amigos que van y vienen y los colaboradores que de una u otra manera se sienten parte de este patrimonio larense.

Sea parte de la edición 20

Se destaca que en 19 años, el Festival de la Oralidad ha abrigado 143 artistas de 18 países.

El próximo 19 de noviembre se efectuará en el Teatro Juares una actividad profondos para la vigésima edición del festival. Este año, la Unoes emprenderá una campaña de intercambio con el público para que éste sea parte de la edición número 20. La Unoes tiene previsto extender el festival por semanas en Barquisimeto, y así, presentar a un invitado por cada año, para ello, quien desee ser parte del festival y el afiche de colaboradores, puede donar una noche de alojamiento al invitado internacional en el hotel previsto por los organizadores. Para la edición 20, el afiche será elaborado por el artista plástico Norberto D’ Abreu, quien realizará una exposición el 28 de noviembre.

-¿Cómo mamá de la Unoes qué nos puede decir sobre esa criatura que hoy día cumple 23 años?

-Bueno… si lo comparamos con un ser humano tengo que decir que fue un parto difícil. Fue como un parto de vaca (risas). Con buen peso, buena talla, un crecimiento normal, aprendió a gatear, caminar, correr y ya vuela. Ya es un profesional que anda por sí mismo gracias al cuidado de muchas personas. Gracias a los hermanos, tíos, primos y amigos fue posible concebir una organización sana mentalmente, con proyectos de vida y un crecimiento estable y maduro.

-¿Fue difícil la adolescencia?

-Por supuesto, fue muy difícil, en esa etapa se producen las crisis existenciales… ¿estará chévere?, ¿será posible?, ¿seguiremos en esto?, ¿me gusta?…todas esas interrogantes surgieron en esa etapa. La verdad que como padres y familiares nos sentimos muy orgullosos de esa organización. Representar no sólo a Barquisimeto, sino a Lara y a Venezuela en festivales a escala local, nacional e internacional es muy gratificante. Igualmente ser reconocidos como una organización seria y contemporánea. Va en función de los cambios de la sociedad, no nos hemos quedado estancados y siempre estamos buscando algo nuevo que hacer… algo nuevo que implementar a fin de ser una organización punta. Me siento muy orgullosa y al respecto no soy nada modesta porque se trata de ese hijo que brilla y los padres admiran…. Y además es guaro de pura cepa.

-¿Han replanteado sus objetivos con el paso del tiempo?

-Sí claro, en un principio la Unoes nace como una organización para contar cuentos y no se llamaba Unoes, era el Grupo Estable del Colegio de Médicos junto al grupo de la UCLA y El Cardón, es decir, tres organizaciones que estaban contando cuentos y que en un momento determinado se unieron… luego nos separamos. Tal y como ocurre en la familia. Cada hijo hace su propio camino… nosotros nos quedamos como el origen que más tarde se diversificó. Con el tiempo nacieron los talleres y estos fueron producto del agradecimiento que nosotros como organización le ofrecimos a la institución que nos abrió sus  puertas, es decir, el Colegio de Médicos. Luego nace la Ruta de las Tizas como un brazo más de ese organismo.La Unoes es el ente que rige la narración oral en este momento, donde se promociona, proyecta y estimula todo lo que significan las artes escénicas, en el contexto nacional e internacional. Somos como una organización de consulta, asesoramiento y referencia… formar, educar, promocionar, estudiar y difundir las artes escénicas, es nuestro norte. Con la Ruta de las Tizas cubrimos esa necesidad de formar a un público desde pequeño, para que pueda valorar las artes escénicas, teatro, danza, música. Este es un programa lúdico. Queremos que los adultos del futuro respeten el arte. Esta es una profesión como cualquier otra, es un oficio y una vocación. Los narradores, titiriteros, teatreros, zanqueros, también tienen familia.

-Es decir, ¿han venido además formando a un público que estaba ajeno al valor de las artes escénicas?

-Definitivamente… la gratuidad del trabajo la decide cada quien. Pero nadie le va a poner precio a mi trabajo, por ello, a los jóvenes les explico que este también es un trabajo… los muchachos tienen que salir, tomar un taxi, comer, utilizar vestuarios… por lo tanto, hay que exigir un pago y eso queda a criterio de cada quien.

-¿Cómo ha sido el crecimiento del público?

-Siempre hemos tenido público… no sé si se deba a un ángel protector, quizás sea porque siempre estamos en función de crecer, apoyar, sumar y no restar. El público ha crecido mucho y vemos que los niños y adolescentes tienen sentido artístico. Por ejemplo, yo he oído a niños que dicen -a ese espectáculo le faltó ritmo-… Niños que si bien no han hecho talleres, están muy atentos de tanto ver y participar, ya tienen un criterio…

La Unoes ya no nos pertenece. La Unoes es de Lara y la gente protege la organización. Cuando aquí nadie hablaba de las comunidades, ya nosotros andábamos por barrios, bibliotecas, pueblos… a cuanto sitio nos invitaban… Eso nos ha permitido lograr cierto puesto dentro de la sociedad, en función de que la misma gane… esa es la ganancia.

-¿Esa es la mayor satisfacción?

-En realidad son muchas. Por ejemplo, ver cómo los jóvenes que se han formado con nosotros están saliendo adelante. Y saber que nosotros, que ya vamos de salida, le estamos cediendo el paso a esas nuevas generaciones que a veces son tan buenos o mejores que los consagrados.

-¿Anécdotas?

-Muchas… como productora me han pasado infinidad de cosas. Cuando te llega un muchacho o una muchacha por la que no das medio por verlo (a) en el escenario… para luego ver cómo a través de la constancia se transforma y llega a ser tremendo narrador… eso es producto de un gran trabajo y son las mejores experiencias.

-Y en ese sentido, ¿qué representa para usted esa cantidad de jóvenes que han crecido con la Unoes?

-Son mis hijos… son parte de la familia. Con ellos hemos experimentado lo bueno, lo malo, hemos compartido momentos muy buenos. El hecho de que se pueda formar niños en base a la solidaridad, en la puntualidad, en el arte, en la hermandad de grupo… esos valores que muchas veces se pierden en el camino, en la Unoes los preservamos para formar hombres y mujeres de bien.

-¿En una palabra Unoes?

-Incansable… cada año procuramos llevarle cosas nuevas al público.

-¿Fue cuesta arriba ganarse el respeto de la gente?

-No… quizás la gente de teatro nos miraba con recelo… al principio nos veían como unos cuenta cuenticos… sin embargo, con el trabajo, la constancia y el respeto hacia ellos, fueron entendiendo que hay cabida para todos, que no vamos en contra de nadie sino en función de un buen trabajo… ¿sabes qué nos costó mucho en aquella época?, que la gente entendiera que debía pagar una entrada, la cual es simbólica. La gente aprendió a hacer su colita, pagar la entrada y respetar el espectáculo.

-¿Lo que sucede en la sociedad actual está presente en las historias que concibe la Unoes?

-Eso depende de la perspectiva de cada quien… cada quien maneja un repertorio de acuerdo a su estilo de vida… cuando te paras sobre el escenario eres tú la que está contando… no se puede ser hipócrita en el escenario porque la gente se da cuenta. Si el cuento no te gusta no lo debes contar… Cada cuento es un parto.

-¿Cómo contaría la historia de Venezuela o con qué cuento identificaría al país?

-Yo de mi país cuento lo bonito, cuando viene gente de fuera me siento orgullosa de mostrar mi país…es un país que tiene de todo, con unos seres humanos únicos, solidarios… para qué hablar de lo feo. Hoy tengo que decir que es inseguro y a la gente que viene hay que protegerla… de resto yo creo en mi país y en su gente. Yo me hundo con mi país.

-¿Qué cuento le relataría a los candidatos presidenciales?

-El del mago… estaba un político en un mitin y exclamaba al pueblo – ¡acabaré con la delincuencia, arreglaré las calles, los hospitales van a tener todo, la educación y la salud serán prioridad! Mientras la muchedumbre aplaudía y gritaba, de pronto en medio de la multitud apareció un mago, hizo un gesto y desapareció al político.

-El humor nos mantiene vivos a pesar de las circunstancias pero al mismo tiempo por ser así estamos como estamos, ¿el venezolano es un come cuento?

-No coma cuento coma huevoooo…. (Risas)… Bueno, Unoes no toca la política porque esto es arte y el arte no se politiza. El arte es de todos. La palabra es de todos y el cuento es para todos.

 

Fotos: Billy Castro y Archivo

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