#Opinión: Humberto Fernández Morán Villalobos Por: José A. Freitez G.

Fue un médico y reconocido científico venezolano en el campo de las ciencias físicas y biológicas. Nació en Maracaibo, un 18 de febrero de 1924. Personaje que hoy no podemos dejar en el olvido por su aporte a las ciencias medicas, venezolano ejemplar.

Fundador del Instituto Venezolano de Neurología e Investigaciones Cerebrales (Ivnic), precursor del actual Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC). Fue ministro de Educación al final del gobierno de Marcos Pérez Jiménez, por lo cual se vio forzado a salir de Venezuela en 1958. Durante su exilio fue uno de los científicos que aportó más al desarrollo del proyecto de la NASA en el programa Apolo.

Estudió medicina en la Universidad de Múnich donde se graduó summa cum laude en 1944. Posteriormente realizó un internado en neurología en la Universidad George Washington desde 1945 a 1946. Desde 1946 hasta 1948 hizo una residencia en la clínica de neurocirugía en Estocolmo, mientras trabajaba como investigador de 1947 a 1949 en el Instituto Nobel de Física y luego por tres años (1948-1951) en el Instituto de Investigación Celular y Genética, parte del instituto Karolinska en Estocolmo.

En 1951 recibió una maestría en biología celular y el año siguiente su doctorado en biofísica de la Universidad de Estocolmo. En el año 1954, Fernández Morán decide retornar a Caracas después de persuadir al gobierno de Marcos Pérez Jiménez sobre la necesidad de contar con un centro de investigación de alto nivel al estilo norteamericano o europeo, fundando así el Instituto Venezolano de Neurología e Investigaciones Cerebrales (Ivnic), dándole una magnífica ubicación geográfica en la cumbre de una montaña llamada Altos de Pipe, en el estado Miranda, y que, a partir de 1959, se convirtió en el actual Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC). Allí se creó la Biblioteca Científica de Latinoamérica y se instaló el primer reactor nuclear de Latinoamérica. La creación del Ivnic costó 50 millones de dólares, amparada por las riquezas petroleras del país y del interés de Pérez Jiménez de incursionar en el campo de la investigación científica. La propuesta de Fernández Morán partió de la idea de incorporar los más recientes avances en microscopia electrónica al estudio del cerebro. Desde su inauguración en diciembre de 1954, Fernández Morán dirigió el Ivnic hasta 1958. Creó la cátedra de Biofísica de la Universidad Central de Venezuela.

El 13 de enero de 1958, el entonces presidente de Venezuela Marcos Pérez Jiménez se vio en la necesidad de remover al general Néstor Prato Chacón como ministro de Educación para nombrarlo Jefe del Estado Mayor, y en su puesto nombró a Fernández Morán, el hombre de mayor prestigio científico del país en su época.

Fernández Morán sólo duró nueve días en su puesto como ministro de Educación al ser derrocado Pérez Jiménez. Con la caída del dictador, a Fernández Morán el nuevo gobierno le entrega un pasaporte diplomático (exilio diplomático) y lo envían a USA para no volver a Venezuela en forma permanente. Después de su exilio de Venezuela, fue contratado por el Hospital General de Massachusetts como asistente de biofísica del servicio de neurología hasta el año 1962. Durante esos 4 años en el hospital estadounidense dio charlas y discursos en el departamento de Biología del Instituto Tecnológico de Massachusetts. Fue igualmente investigador asociado de la Universidad de Harvard. Fernández Morán era políglota, pues hablaba fluidamente español, inglés, sueco, francés y alemán. En 1967 recibe el premio John Scott por su invento, el bisturí de diamante. Contribuyó además al desarrollo del microscopio electrónico y fue la primera persona en introducir el concepto de crioultramicrotomía. Trabajó en el área de criosmicroscopía electrónica, en el uso de lentes superconductores y helio líquido en los microscopios electrónicos. Ayudó en la mejora de los ultramicrotomos, con el objetivo de interpretar los fenómenos biológicos a un nivel molecular mediante un amplio rango de estudios de la estructura de proteínas, ácidos nucleicos, membranas, organelas y virus utilizando técnicas como la crio-microscopia electrónica, el procesamiento digital de imágenes, la resonancia magnética nuclear, la difracción de rayos-X de pequeño ángulo y la cristalografía de rayos-X
Se casó con Anna Browallius (de nacionalidad sueca), con la cual tuvo dos hijas: Brígida Elena y Verónica. Durante su carrera científica, Fernández Morán recibió múltiples reconocimientos y homenajes, tanto en Venezuela como en el exterior por sus contribuciones pioneras a la microscopía electrónica; entre ellas ocupó el Sillón XXVI de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales de Venezuela y la designación en su honor del Departamento de Biología Estructural Humberto Fernández Morán, creado en 1997 por el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), sucesor del IVNIC por él, fundado 43 años antes.Fallece a la edad de 75 años el 17 de marzo de 1999 El cuerpo del Dr. Humberto Fernández Morán fue cremado y sus cenizas descansan hoy en su segundo hogar, Estocolmo (Suecia).

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