#OPINIÓN En Lara aumenta conflictividad entre operadores del transporte y usuarios

Yulimar Rodríguez | Foto: Archivo |

La situación del transporte en Lara no mejora, cada día el deterioro es aún mayor, lo sabemos nosotros que salimos día a día a la calle en busca de comida, medicinas, a nuestros empleos o recintos educativos.

El trasporte público es un servicio a la disposición del colectivo, a diferencia del privado los usuarios deben adaptarse a los horarios y a las rutas que ofrezca el operador. Las tarifas y las rutas de los mismos son controladas por la Autoridad Metropolitana de Transporte Y Transito (AMTT), quien es el ente encargado de velar por el buen funcionamiento de las unidades, supervisar y regular las tarifas, el buen trato a los usuarios y demás necesidades.

La hiperinflación que vive el país ha llevado a que los operadores, realicen aumentos sin considerar el sueldo mínimo que devengan la mayoría de sus usuarios, es decir, la tarifa que se debe cancelar por utilizar el servicio no debería ser mayor a lo que gana una persona por trabajar 8 horas al día, sin embargo, esta fórmula ahora es irrespetada y la institución responsable de su supervisión no han hecho nada al respecto, si no, solo amenazar de tomar acciones desde hace más de un mes.

Los usuarios padecen cada día cuando salen de sus hogares a cumplir sus responsabilidades, y no solo por el precio de la tarifa que es 3000 Bs, cuando debería ser 1.500 Bs, si no que deben soportar que las unidades de 38 puestos trasladen el doble de pasajeros, lo que produce molestias, empujones, calor, robos en los bolsos y carteras, sin añadir los llamados de atención repetitivos que reciben por parte el colector de la unidad.
Este descontento ha producido mayor agresividad entre operadores y los usuarios, quien en su mayoría cancela el pasaje justo para ellos (1500Bs), incompleto para los colectores, al descender de las unidades.

Los colectores hacen llamados de atención cada vez que las personas no se encuentran bien pegadas unas a otras, o como ellos dicen “espalda con espalda”, formando dos filas en el pasillo del autobús.

El día lunes aborde una unidad de la Cooperativa Jehosama, quienes prestan servicio hacia Yaritagua, el colector realizo un llamado con voz fuerte, indicándole a los pasajeros que se desplacen hacia el final del autobús “lo más que puedan”, para que puedan abordar la unidad más usuarios en la Av. Vargas, una muchacha se encontraba en la mitad del pasillo y hizo caso omiso al llamado, el colector se acerco a ella y le mando “echarse para atrás”, y la muchacha dijo que no podía hacerlo, que se quedaría allí, el colector le dijo “mira si no te gusta, no te montes y agarra un libre que allí si vas a ir bien cómoda”, la muchacha de forma enérgica respondió que usaba el transporte público por necesidad y no por placer.
Tal discusión provoco que el colector le ordenara a la joven que se bajara de la unidad con intenciones de golpearla si no lo hacía.

El resto de los pasajeros, permanecieron perplejos pero enmudecidos ante tal situación.

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