Los niños sueñan con ser grandes jazzistas

Hace dos años nació la orquesta de niños y adolescentes Pandijazz, producto de un sueño que venía atesorando la trompetista Norbelis “La Beba” Lameda.

Desde que la banda arrancó, el éxito la acompaña. Algunos no creían en el proyecto. Sin embargo, Lameda no dudó del talento que veía en los niños y de conformar una orquesta propiamente de jazz.
De una presentación sólo para padres en casa de uno de los representantes, pasaron a importantes escenarios y salas de conciertos. De dos, llegaron a ser 15 los integrantes de esta agrupación musical, concebida bajo una filosofía que propone hacer música y divertirse al mismo tiempo.

El Festival Internacional de Jazz en Barquisimeto ha sido uno de los grandes promotores de Pandijazz, bajo la premisa de inculcar este género musical desde que el artista se está formando.

Gran iniciativa
La “Beba” Lameda como le llaman cariñosamente, tiene 24 años, es estudiante de Educación Musical en la UPEL-IPB, coordinadora de la Big Band Jazz del Conservatorio Vicente Emilio Sojo, y trompetista. Perteneció a la Orquesta Sinfónica Juvenil de Lara por un período de diez años.

Actualmente, es directora de Pandijazz, proyecto personal que cristalizó hace dos años.
“Pandijazz nace a partir de dos de mis alumnos de trompeta. Comencé a enseñarles en las clases el lenguaje del jazz, además de temas tradicionales. Como observé que les gustó, que se motivaron a hacerlo, busqué a más niños para la banda”.

-¿Por qué jazz?
-El jazz es un género que además de ser bastante amplio y complejo, le exige mucho al músico. Abordar el jazz de adulto es muy complicado, la mejor manera de tratarlo es de pequeño. Como en Venezuela no hay ninguna institución que se encargue de impartir clases de jazz a los niños, sino música en general, me di a la tarea de intentarlo, de hacer una prueba. Funcionó y los niños están comprometidos con el hecho de ser grandes jazzistas en un futuro.

-¿Cómo fue esa primera presentación?
-La primera vez fue una muestra que le hicimos a los representantes, fue en casa de uno de los papás y asistió Zuly Perdomo, presidenta de la Fundación Festival Internacional de Jazz en Barquisimeto y también docentes. Todos quedaron impresionados. Luego Zuly nos invitó al festival.

-¿Existe un límite de edad para ser parte de la banda?
-No, no existe tope. El niño puede estar hasta que se sienta a gusto.

-¿Qué repertorio abordan, qué instrumentos manejan?
-Los instrumentos son los mismos de una Big Band. Están los que son base: batería, piano, guitarra y bajo. Tenemos violín, clarinete, saxofón, trombón, trompetas y cantantes. En cuanto al repertorio, como el jazz tiene muchos subgéneros, hemos trabajado uno de cada uno, jazz, blues, bossa nova, pop, rock, funk.

-¿Cómo ha sido la receptividad del público?
-Muy receptivo. Todos están encantados, ya que el jazz es un género llamativo, aunado a que lo toquen niños, ha sido bien recibido por todos.

-¿Cómo ser parte de la banda?
-Invito a los niños a los ensayos, si de verdad están interesados, tienen disciplina y buenas notas, se quedan o ingresan a otros talleres.

-¿Su mayor satisfacción?
-Principalmente que la gente creyera en mí. Una vez no se me permitió crear un grupo porque no aceptaban el jazz dentro de la música académica. Decidí hacerlo por mi cuenta y como ha sido un éxito, ahora se imparten clases de jazz para niños en el Conservatorio. Esto dio frutos y los niños están contentos y satisfechos. Los niños son capaces de tocar música académica y jazz.
La gente subestima a los niños. Me enfocó en ellos porque sé que pueden dar más.

-¿Próximos eventos y proyectos?
-Conformar ensambles y crear composiciones propias para el primer disco. Estaremos el domingo 28 de abril a las 11:00 de la mañana con un concierto en la Sala Alternativa de EL IMPULSO con un homenaje a Silvio Arocha por el Día Internacional del Jazz.
También estaríamos participando en festivales de jazz en Brasil y Colombia.

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