El Papa llega a Líbano con mensaje de paz

El papa Benedicto XVI llegó el viernes a Líbano y exhortó a la paz en momentos de gran agitación en el Medio Oriente, afirmando que la exportación de armas a Siria durante la guerra civil en el país es un “pecado grave”.
El pontífice inició una visita de tres días en un momento de crisis en la región: la guerra civil en la vecina Siria y las secuelas del ataque de una turba que mató a varios estadounidenses en Libia, entre ellos el embajador de Estados Unidos.
“He llegado a Líbano como peregrino de la paz”, dijo el Papa a su llegada a Beirut. “Como amigo de Dios y como amigo de los hombres”.
Previamente, en declaraciones a los periodistas en el avión de Alitalia que lo trajo a Líbano, el Papa pidió que se suspendan las exportaciones de armas a Siria, lo que dijo es un “pecado grave”.
Los rebeldes sirios han pedido armas al exterior para ayudarse a luchar contra el régimen de Bashar Assad.
El Papa también elogió las revueltas de la Primavera Arabe, que han derrocado a cuatro dictadores en la región.
“Es el deseo de más democracia, más libertad, más cooperación y por una identidad árabe renovada”, dijo el máximo dirigente de la Iglesia católica.
El pontífice fue recibido por altos funcionarios libaneses, como el presidente, el primer ministro y el presidente del Parlamento, así como por líderes religiosos cristianos y musulmanes. Los cañones del ejército dispararon una salva de 21 disparos en honor al Papa.
Las autoridades libanesas implementaron medidas de seguridad muy estrictas, suspendieron los permisos de armas con excepción de los guardaespaldas de los políticos y limitaron la visita papal al centro de Líbano y las zonas cristianas del norte.
El Papa llegó a la nación con más porcentaje de cristianos en el Medio Oriente: casi el 40% de los cuatro millones de libaneses, siendo los católicos maronitas la proporción más grande. Líbano es el único país árabe con un jefe de Estado de fe cristiana.
“Tenemos la esperanza de que su visita a nuestro país traerá el bien a Líbano y al pueblo de esta región, entre ellos los cristianos orientales que tienen sus raíces en esta tierra”, dijo el presidente Michel Suleiman en un discurso. “Le damos la bienvenida en tierra sagrada”.

Foto AP

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