Deseo unánime de larenses en Navidad se enfoca en una mejor Venezuela

Carlos Silva Giménez | Fotos: Daniel Arrieta |

La Navidad, también conocida como Pascua, destaca como una de las celebraciones centrales del cristianismo. El día más importante de esta fiesta es celebrado mundialmente el 25 de diciembre por la Iglesia católica conmemorando entre otras cosas el nacimiento del hijo de Dios.

La celebración de esta fecha en Venezuela, al igual que en muchas otras partes del mundo, es un motivo para encuentros familiares que apuestan por la paz y la reconciliación; días llenos de ese toque único que solo en esta parte del mundo se le puede dar a estos días con gaitas, parrandas y aguinaldos.

En estos últimos días del año el clima en el país particularmente se “suaviza”, en el cielo se puede distinguir a simple vista un tono de azul más intenso, nace una gran cantidad de flores de “Poisentia o Navidad” que son utilizadas en muchos hogares, oficinas y comercios para decorar e ir más a tono con la alegría navideña.

Entre las principales costumbres en esta época destacan las actividades religiosas, apegadas a la celebración de las misas de aguinaldo, para cantarle al pesebre y adorar así al Niño Dios. En nuestro país también resalta la Navidad porque en las casas los miembros de cada familia hacen resaltar su decoración con nacimientos llamativos y de gran tamaño.

En los últimos años producto de los diversos cambios políticos y sociales por los que ha atravesado la nación algunas de estas costumbres se han ido perdiendo en medio de los problemas ligados a la cotidianidad, que obligan a los venezolanos a estar resolviendo las constantes dificultades que se presentan y a tener que descuidar sus ancestrales tradiciones.

Estos días de celebración enfocadas en la llegada del salvador del mundo, en Venezuela se han ido opacando debido a la polarización social que se ha vivido en los últimos años.
En un recorrido por diversas áreas de la ciudad, EL IMPULSO quiso constatar como se siente el espíritu navideño y se celebra esta Nochebuena en los hogares larenses.

Celebrar la Natividad es la ocasión perfecta para agradecer las bendiciones recibidas durante todo el año y compartir mensajes de buena voluntad con los demás. ¿Cuál es su mensaje para hoy?

Paz y entendimiento

Isabel de Cordero, residente de la zona norte de Barquisimeto, expresó que sus deseos para esta Navidad son que reine realmente la paz y la tranquilidad en el país, que la tradición navideña siga; porque, dijo, para poder construir una mejor sociedad hay que dejar viejas rencillas a un lado. Lo más importante es dar amor para recibir amor, porque si das odio, lo que llegará a tu vida será mucho peor.

Asimismo, Cordero enfatizó que estas navidades han estado bastante duras porque es muy difícil conseguir comida; ante esto recordó que las tradiciones no mueren y aunque no recuerda haber vivido algo similar en el pasado en Venezuela, está consciente y segura de que la fe es la única herramienta que en estos momentos tienen los venezolanos a su favor. Por lo que el fervor es lo que mantiene en pie sus ánimos durante estas fechas.

Rafael Charmiento, habitante del poblado de Santa Rosa, se autodenominó como fervoroso y dijo añorar que el país salga adelante, que mejore, “no nos merecemos vivir así, Venezuela necesita verdadera paz y entendimiento” afirmó.

También expresó sentirse feliz pues logró comprarle buena ropa a sus hijos y buenos regalos de Navidad, porque según afirmó, “estas festividades hoy en día en el país son para los más pequeños de la casa; pues a ellos es que hay que comprarles ya que uno compra para uno a juro”.

Allí mismo, en la morada de la Divina Pastora, otro vecino de nombre Douglas Vásquez expresó que desea para esta navidad amor, paz, reconciliación, felicidad y sobre todo, un cambio político. A su juicio, ya está bueno de vivir en esta zozobra constante.

Aseguró que es creyente de Dios y de la Divina Pastora y que ellos ayudarán como siempre a que toda esta situación pase, hizo un llamado en estos tiempos para buscar más de Dios y conocer de su palabra contemplada en su santa escritura la Biblia.

En uno de los costados del templo de Santa Rosa se encontraba un grupo de jóvenes (María José Crespo, Daniesca Riverso, Hernán Oviedo y Florybel Carabaño), sentados en forma de círculo, allí se distraen un poco y comparten ideas. Al ser abordados por el equipo de EL IMPULSO, dieron a conocer que sus deseos son básicamente que mejore todo, también paz, amor prosperidad y mucha fuerza para que las personas puedan seguir adelante.

Asimismo, puntualizaron que los jóvenes tienen la responsabilidad de seguir apostando por una mejor Venezuela, “unidos somos más” es la frase coincidente en el relato de todos, afirmaron sentirse esperanzados. Esperanza de verdad es la que hay que tener en estos días. Uno de ellos afirmó “alégrate ha nacido el hijo de Dios, nuestro salvador”.

“No es fácil tener que lidiar con una hiperinflación que dispara los precios en cuestión de horas, registrando aumentos desproporcionados a cada momento, además de no tener efectivo. Las tradiciones venezolanas navideñas quedaron en el pasado o solo al alcance de unos cuantos, las medicinas aún no aparecen, y las imágenes de niños venezolanos desnutridos entristecen más los ánimos del país, ya las colas no son por juguetes y regalos, sino para tratar de conseguir algo de comida”, afirmó Pastora Valero al ser consultada sobre su percepción acerca de estas navidades.

Valero afirmó que entre los preparativos para la cena de Navidad de este año ha tenido que migrar a la preparación de otros platillos como arroz chino, sopas o comida chatarra, que también son costosos, pero ha sido la solución más inmediata ante la escasez y los altos costos de los principales ingredientes de las hallacas.

Otro punto emblemático de la temporada decembrina en la entidad larense son los alrededores de la plaza San José, que nutren con la venta de pesebres y adornos navideños a todo aquel que por allí transita. Al llegar al mencionado lugar, se puede constatar que en este sector se ha hecho más presente el espíritu navideño festivo sobresaliendo de los demás espacios que posee la ciudad, propios para la diversión y el esparcimiento.

Justamente en ese lugar, Gilbert Cedeño vendedor informal de adornos navideños, nos dice que sus deseos es que principalmente todos los venezolanos la pasen bien, dejando a un lado los problemas, la meta es recibir al Niño Jesús en familia pidiéndole que este año sea mejor. También hizo un llamado a la colectividad a que se una para ayudar al más desprotegido, afirmó estar a favor de todas estas organizaciones que se planifican para repartir alimentos, iniciativas como éstas son las que necesita el país ante la dura situación que está atravesando.

Con respecto a las ventas de mercancía típica navideña, Cedeño dijo que se han mantenido a medias y que cada quien busca la manera de no dejar morir la tradición. “Lo más difícil es el dinero en efectivo por lo que en algunos casos se pierden ventas en el día”.

Caminar por las calles de la ciudad en estas fechas es percatarse del poco espíritu navideño que prevalece en las tradiciones del venezolano, aseveró Mariano Dudamel, quien reveló sus deseos para esta Navidad. Estos giran en poder concretar un mejor país, una Venezuela de oportunidades. A sus 60 años, dice que aún sueña con que la situación mejore, le pide al Niño Dios que esta noche prevalezca el amor, el entendimiento, la paz, la tranquilidad, la equidad y que no falten los alimentos sean del tipo que sean, tradicionales o no, en la mesa de los venezolanos.

De igual forma El IMPULSO, casa editora que se ha mantenido llevándoles información veraz, objetiva y oportuna durante más de 100 años, les desea a todos los venezolanos una Feliz Navidad y un venturoso Año Nuevo 2018.

 

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