Asesinaron a vigilante dentro de un Ruta 16

A las 7:30 de la mañana de ayer, Ángel Rafael de Jesús Nilo Martínez salió de su residencia ubicada la Cuesta Santa Bárbara, al oeste de la ciudad, y se llevó su vianda roja con comida. El joven de 23 años trabajaba como vigilante en una franquicia de pollos, ubicada en la avenida Pedro León Torres; pero, faltando cuatro cuadras para llegar a su destino, múltiples balazos se lo impidieron.

El chofer del Ruta 16, blanco con verde, signado con las placas 04AA2YK, había salido de la parada del barrio Bolívar e iba de regresó para completar su primera vuelta. En la calle 42, justo en la parada del Terminal de Pasajeros, vieron cómo venía corriendo Nilo Martínez y hasta un “rapidito” se lo iba llevando por delante, pero logró montarse en el colectivo y se sentó en el puesto del copiloto. En esa misma calle, un poco más adelante la unidad fue abordada por un jovencito que vestía blue jeans, y una franela beige; éste se quedó parado detrás del conductor agarrado del tubo de adelante.

La unidad de transporte siguió su rumbo, cruzó para agarrar la avenida Pedro León Torres. En ese trayecto Nilo Martínez se notaba nervioso y no dejaba de mirar al joven que venía parado detrás del conductor.

En la parada de la calle 54 se montó una señora y un señor. En total iban como siete pasajeros. El Ruta 16 rodó cuadra y media, ya eran las 8 de la mañana y el pasajero que venía parado detrás del conductor sacó un arma de fuego, tipo pistola, y sin mediar palabra alguna disparó en cuatro oportunidades en contra de Nilo Martínez.

El asesino, quien según los testigos tenía apariencia de adolescente, se bajó y se montó después en una Jaguar roja que era manejada por otro joven con aspecto de guajiro. Aunque Valerio Fréitez indicó que él iba pasando cuando se escucharon las detonaciones, creyó que se trataba del tubo de escape.

Durante el momento del crimen, el conductor alegó no haber visto nada, porque al escuchar la primera detonación se llevó las manos a la cabeza y se tapó.

En su agonía, Nilo Martínez trataba de decir algo pero no pudo, hasta que su cuerpo sin vida quedó recostado entre el tablero y el motor del colectivo. Del lado izquierdo quedó con su vianda de comida agarrado.

Dentro del colectivo estaban cuatro conchas calibre 9 milímetros. Una se encontraba en el piso de la unidad a metro y medio de su cuerpo, la otra cayó debajo del primer asiento del lado derecho: una sobre el asiento de ese primer puesto y una última concha en el primer escalón del transporte público.

Cansados de la inseguridad

Reinaldo González, secretario de acta de la Asociación Civil Ruta 16, manifestó que están cansados de la inseguridad que los agobia: En el año se han suscitado cuatro hechos sangrientos dentro de sus unidades colectivas; además de que a diario son víctima de ocho y nueve robos.

“Nosotros cubrimos la ruta más peligrosa. Debemos ingresar a gran número de barriadas en la parroquia Juan de Villegas, lo que es la parte de la avenida Pedro León Torres. El patrullaje es escaso y estamos cansados de reuniones con la Guardia Nacional, la Policía, en donde salen ideas buenas, pero hasta ahora no nos han dado soluciones reales”, recalcó González

Van cuatro víctimas

En lo que va del 2012, cuatro personas han sido asesinadas dentro de transporte público y han sido Rutas 16 los afectados.

La primera víctima fue el 8 de enero en la calle 54 con avenida Pedro León Torres. Dentro de la buseta, le quitaron la vida a Octavio de Jesús Linárez (41), el 22 de febrero en el barrio Bolívar. Asesinaron al conductor de la Ruta 16, Luis Alfonso Lucena Linárez (28). El 2 de marzo en el sector 0 del barrio La Paz, al oeste de la ciudad, Juan Carlos Aranguren Canelón (21) fue llevado hasta el CDI del barrio La Batalla, pero ya había fallecido; y la víctima de ayer. En total son tres pasajeros ultimados y un profesional del volante, al que le arrebataron la vida de forma violenta.

Al lugar de los hechos llegaron efectivos del Grupo de Trabajo Contra Homicidios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, quienes comenzaron a hacer las respectivas averiguaciones del caso.

El comisario Rafael Mujica, jefe de Cicpc Barquisimeto, confirmó la versión de que fue un solo pistolero el que abordó la unidad. Una vez cometido el crimen fue rescatado por una motocicleta.

Expresó que la víctima no tenía registros policiales y que era familiar de una funcionaria de la institución que dirige.

Indicó que ya iniciaron las respectivas investigaciones para determinar las causas del crimen.

Fotos: Daniel Arrieta

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