Siguen paralizadas negociaciones entre el régimen sirio y la oposición

Las negociaciones auspiciadas por la ONU entre el gobierno sirio y la oposición seguían paralizadas este jueves en Ginebra, donde ambas delegaciones se acusaron mutuamente de «terrorismo».

«No hubo acuerdo en la manera de tratar el terrorismo», dijo el mediador Lakhdar Brahimi que al final del sexto y antepenúltimo día de la primera ronda de negociaciones lamentó que no haya habido «cambios reales en las posición de los dos interlocutores».

Esta primera ronda de negociaciones, que empezó bajo presión de Estados Unidos, aliados de la oposición, y Rusia, aliado de Damasco, terminará el viernes sin que las delegaciones del presidente Bashar al Asad y de la Coalición Nacional de Oposición hayan avanzado en el tema clave de la transición política ni en el de la ayuda humanitaria.

La segunda ronda podría empezar el 10 de febrero próximo, pero la fecha no se dará a conocer hasta el viernes.

En el frente diplomático, este jueves se supo que el jefe de la Coalición de la Oposición siria, Ahmad Jarba, viajará a Rusia el 4 de febrero próximo.

El gobierno sirio considera que la oposición y la rebelión -apoyada por Arabia Saudita- son «terroristas» financiados por el extranjero. Por su parte, la oposición acusa al poder -respaldado entre otros por el partido chiita libanés Hezbolá- de mortíferos bombardeos diarios.

«El régimen quiere hablar de terrorismo. Los barriles de explosivos son terrorismo. Matar a la población de hambre, la tortura y la prisión son terrorismo», dijo la oposición, que aportó documentos en los que apoyaba sus afirmaciones.

Por su parte, la delegación gubernamental presentó un comunicado en el que pidió el «cese de la financiación, del armamento y del entrenamiento de los terroristas».